
¿Qué es una escolopendra?
Escolopendra (Scolopendra) es un género de miriápodos quilópodos (clase Chilopoda), que tienen el cuerpo deprimido dorsoventralmente, un par de antenas con 17 a 30 artejos, así como 21 a 23 pares de patas, de los cuales el primero está modificado como colmillos para inyectar veneno, denominados forcípulas.
Son organismos generalmente pequeños, aunque Scolopendra gigantea, la especie más grande, puede llegar a sobrepasar los 30 cm. Son carnívoras que cazan a sus presas durante la noche, y de día permanecen ocultas en grietas de rocas, bajo restos de árboles, cuevas, u otros escondrijos.
El género fue acuñado por Carlos Linneo en 1775 y es de distribución mundial. Actualmente cuenta con cerca de 100 especies, pero algunos investigadores sostienen que aún persisten algunas especies crípticas por identificar, enmascaradas por la alta variabilidad morfológica que se presenta en el grupo.
Todas las especies son tóxicas y su veneno contiene serotonina, histamina, lípidos, polisacáridos y proteasas, entre otros componentes bioactivos. En el ser humano, los efectos del emponzoñamiento por escolopendras incluyen arritmia cardiaca, isquemia miocardial, fallo renal agudo y convulsiones, pero rara vez es mortal.
Características de la escolopendra
– Cuerpo. Es dorsoventralmente deprimido, compuesto por 21 a 23 segmentos, cada uno provisto con un par de patas alargadas dispuestas a cada lado del cuerpo y extendidas de manera que el cuerpo queda cerca del suelo.
– Cabeza. En la cabeza presentan un par de antenas simples y multiarticuladas, generalmente compuestas de 17 a 30 artejos.
– Mandíbulas. Son artrópodos mandibulados, con mandíbulas provistas de dientes y setas, y por debajo de estos apéndices se localizan dos pares de maxilas que también participan en la alimentación.
– Patas. Son multiarticuladas y simples, es decir, compuestas por una sola rama. El primer par del tronco se encuentra modificado como grandes garras venenosas, denominadas forcípulas o uñas venenosas. El último par es sensitivo o defensivo y más largo que los restantes, nunca lo utiliza para el desplazamiento.
– Tamaño. Varía según la especie y las condiciones del lugar donde se desarrolle. La especie de mayor tamaño de Europa, Scolopendra cingulata, puede alcanzar 17 cm, mientras que la escolopendra más grande de las islas del Caribe, y también del género, es Scolopendra gigantea, y casi puede duplicar esa longitud.
Taxonomía de la escolopendra
- Reino: Animalia.
- Filo: Arthropoda.
- Subfilo: Myriapoda.
- Clase: Chilopoda.
- Orden: Scolopendromorpha.
- Género: Scolopendra.
El género cuenta actualmente con cerca de 100 especies, la mayoría distribuidas en el neotrópico. Por ejemplo, en toda el Asia tropical existen 16 especies de Scolopendra, mientras que solo en México han sido reportadas 14 especies.
Hábitat y distribución de la escolopendra
Las escolopendras son organismos básicamente nocturnos, de día están ocultos bajo matorrales, rocas, hojas, troncos, en grietas de rocas o construyen galerías excavando en el suelo. Prefieren zonas con humedad relativa alta.
Pueden habitar desde zonas desérticas hasta bosques de coníferas, incluso en bosques con árboles planifolios. El género Scolopendra es cosmopolita, con representantes alrededor del mundo, principalmente en las zonas tropicales. Las únicas regiones donde están ausentes son las polares.

Algunas especies tienen una distribución muy restringida, como por ejemplo, Scolopendra pomacea, que solo es conocida en algunos estados del centro de México. Otras presentan un intervalo de distribución más amplio, e inclusive algunas de ellas, como S. subspinipes y S. morsitans, están ampliamente distribuidas alrededor del mundo.
Alimentación de la escolopendra
Las escolopendras son depredadoras, sus principales presas son pequeños insectos, como mariposas, saltamontes, escarabajos, cucarachas, y otros artrópodos, como arañas y escorpiones. Los caracoles y las lombrices de tierra forman también parte de la dieta de algunas escolopendras.
Las especies de mayor tamaño, o con veneno más potente, como Scolopendra subspinipes mutilans y S. gigantea, pueden alimentarse de ranas, lagartijas, aves, ratones e incluso de algunas serpientes.
Según algunos autores, para detectar a la presa emplean sus antenas. Otros sostienen que las presas las capturan con el último par de patas, fuertemente armados de espinas y uñas, y luego giran el cuerpo para clavarle las forcípulas y paralizarlas o matarlas.
Después de inyectado el veneno, no liberan a su presa sino que la mantienen sujeta con las segundas maxilas y las forcípulas, y emplean las mandíbulas en conjunto con las primeras maxilas para manipularla e ingerirla.
Reproducción de la escolopendra
Se reproducen sexualmente, tienen sexos separados (son dioicas o gonocóricas) y son ovíparas con desarrollo directo. Es decir, del huevo eclosiona un juvenil con las mismas características del adulto, pero sexualmente inmaduro y más pequeño.
Las hembras presentan un ovario único ubicado dorsalmente con respecto al tubo digestivo. El oviducto desemboca en la región ventral del segmento genital. El macho puede presentar varios testículos también de posición dorsal, que vierten los gametos en un espermiducto único.
Tanto machos como hembras presentan gonópodos en el segmento genital. Estos gonópodos son apéndices que intervienen en el proceso reproductivo. Los machos construyen un nido con una seda parecida a la de las arañas donde depositan su espermatóforo (paquete de espermatozoides).
La hembra recoge el espermatóforo y lo introduce en su abertura genital hasta la espermateca. Se puede apreciar en el siguiente video:
Los espermatozoides son liberados cuando maduran los óvulos y ocurre la fecundación.
La hembra deposita 15 o más huevos, sobre los cuales ejerce cuidado parental hasta la eclosión. Para protegerlos muchas veces se enrosca sobre ellos, cubriéndolos con su cuerpo y sus patas.
El desarrollo es tipo epimórfico, es decir, de los huevos eclosionan unos juveniles semejantes a sus padres, con todos los segmentos y apéndices desarrollados, pero aún no han desarrollado sus gónadas y son mucho más pequeños.
Especies destacadas de escolopendras

- Scolopendra gigantea. Se conoce como escolopendra gigante, siendo el representante de mayor longitud del género. Aunque el promedio de la especie está cercano a los 26 cm, algunos ejemplares pueden superar los 30. Las escolopendras gigantes presentan una coloración que varía entre rojiza y marrón cuando son adultas, mientras que en la etapa juvenil es roja oscura a negra, con la región cefálica roja y proporcionalmente más grande que la de los adultos. Es una especie americana, distribuida principalmente en las islas del Caribe, desde Santo Domingo hasta Trinidad y Jamaica, incluyendo las Antillas Menores y la isla de Margarita (Venezuela). En la región continental se distribuye desde México hasta Brasil. Infunde mucho temor, pero su veneno, aunque doloroso, muy raras veces resulta mortal para el ser humano. Sin embargo, algunas personas poseen ejemplares de esta especie como mascotas.

- Scolopendra cingulata. Con sus 17 cm de longitud, es la escolopendra europea que alcanza mayor tamaño. Esta especie presenta una coloración marrón clara a marrón verdosa, y bandas transversas más oscuras, los organismos juveniles son más claros, con las bandas transversas más conspicuas y la cabeza y último segmento corporal y sus apéndices anaranjados. Es propia de los países mediterráneos, en zonas de media y baja altitud. Se alimenta principalmente de otros artrópodos y de caracoles. Su hábitat es el típico del género, es decir, bajo piedras y troncos, entre matorrales, etc.

- Scolopendra polymorpha. Recibe este nombre porque es muy variable en su coloración y en algunos caracteres corporales: por ejemplo, tiene desde 7 en adelante. Su tamaño puede oscilar entre 10 y 18 cm. También recibe el nombre de escolopendra tigre, o ciempiés tigre, por la presencia de una banda lateral oscura en su cuerpo. La coloración puede variar desde marrón hasta naranja, mientras que la cabeza puede ser marrón oscuro, roja o naranja. Es una especie americana, distribuida en el sur de Estados Unidos y norte de México, habita generalmente en zonas desérticas, por lo cual se conoce también como ciempiés del desierto de Sonora. También puede habitar en zonas boscosas.

- Scolopendra hardwickei. Conocida comúnmente como escolopendra tigre hindú. Es habitual al sur de India y también habita, aunque en densidades mucho menores, en las islas de Sumatra y Nikobar. Resalta por su brillante colorido de bandas alternas naranja oscuro y negro brillante, que se corresponden cada banda con un somito corporal entero. Las patas, cabeza y antenas son también naranja oscuro, aunque los primeros 6-7 artejos de estas últimas presentan una tonalidad más clara.
Veneno de la escolopendra
El veneno de las escolopendras es un cóctel de sustancias altamente diverso, con más de 60 familias de proteínas y péptidos venenosos. Entre estas sustancias están serotonina, histamina, lípidos, polisacáridos, enzimas proteasas y fosfolipasas, citolisina y péptidos con actividad neurotóxica.
Los científicos han logrado caracterizar uno de los péptidos que conforman el veneno de las escolopendras chinas de cabeza roja (Scolopendra subspinipes mutilans). Este péptido se llama en inglés Ssm Spooky Toxin (SsTx) o Toxina Escalofriante Ssm. Estas últimas siglas por el nombre científico de la escolopendra, de donde fue extraído.
Su composición química promueve el fallo de la comunicación del cerebro con el corazón y el sistema respiratorio, ocasionando que el corazón deje de latir y se interrumpa la respiración.
El veneno puede actuar en fracciones de segundo y es tan potente que bastan 10 micromoles de la toxina para bloquear los canales de potasio en un décimo de segundo. Esto permite a Scolopendra subspinipes mutilans atacar y depredar organismos hasta 15 veces más grandes que ellas, como ratones y aves.
Picadura de la escolopendra
La picadura es sumamente dolorosa, aunque rara vez mortal para el ser humano. La intensidad del dolor es proporcional al tamaño de la escolopendra causante de la lesión. El principal riesgo es que ocurra un shock anafiláctico.
Los síntomas del emponzoñamiento, además del dolor intenso que irradia desde el lugar de la picadura, incluyen inflamación, enrojecimiento de la piel, inflamación de los canales linfáticos (linfangitis) y eventualmente ulceraciones y necrosis tisular local.
El dolor, y en ocasiones prurito, puede durar varias semanas. Otros síntomas, como vómitos, sudoración, dolor de cabeza, arritmia cardíaca, falla renal con pérdidas de proteínas en la orina, así como convulsiones, son muy poco frecuentes.
El veneno es inyectado mediante las forcípulas. Además, secretan toxinas en las bases de las patas, que poseen garras muy agudas y pueden inocular estas toxinas, las cuales causan inflamación e irritación local.
El tratamiento para el emponzoñamiento por escolopendra es sintomático. Los médicos recomiendan inmunización contra el tétano y limpieza de la herida para evitar infección. Para el dolor recomiendan analgésicos o hidrocortisona. Los antiinflamatorios sin esteroides y antihistamínicos también son recomendados.
Algunos autores sugieren el uso de papaína, compuesto presente en la papaya capaz de desnaturalizar el veneno.
Usos del veneno de la escolopendra
Los investigadores han aislado un componente bioactivo de Scolopendra subspinipes mutilans que ha demostrado tener propiedades para bajar los niveles de colesterol, triglicéridos y lipoproteínas de baja densidad en ratones de laboratorio, por lo cual creen que puede ayudar a manejar algunos problemas relacionados con la obesidad.
También es potencialmente útil para tratar la diabetes mellitus, por su capacidad de mantener los valores de azúcar en la sangre en niveles adecuados.
Referencias
- Centipede bite. Recuperado de en.wikipedia.org.
- Postma, T.L. Neurotoxic Animal Poisons and Venoms. Clinical Neurotoxicology.
- Scolopendra. Recuperado de en.wikipedia.org.
- Molinari, J., Gutiérrez, E.E., de Ascenção, A.A., Nassar, J.M., Arends, A., Márquez, R.J. Predation by giant centipedes, Scolopendra gigantea, on three species of bats in a Venezuelan cave. Caribbean Journal of Science.
- King, A. Deadly component of centipede venom identified. Recuperado de chemistryworld.com.