Skip to content
Lifeder

Lifeder

Ciencia, Educación, Cultura y Estilo de Vida

  • Ciencia
    • Biología
      • Anatomía y fisiología
      • Animales
      • Biología celular
      • Botánica
      • Genética
      • Organismos
    • Física
    • Matemáticas
    • Medio ambiente
    • Química
    • Psicología
  • Humanidades
    • Administración y economía
    • Arte
    • Derecho
    • Filosofía
    • Historia
    • Lengua y literatura
  • Cultura general y sociedad
    • Tecnología
  • Frases
    • Frases de autores
    • Frases de temas
Humanidades » Historia » Francisco Goitia

Francisco Goitia

Busto de Francisco Goitia en la Plazuela Goitia del Mercado González Ortega, en Zacatecas. Fuente: México en Fotos, CC BY-SA 2.0, Wikimedia Commons

¿Quién fue Francisco Goitia?

Francisco Goitia (1882-1960) fue un artista mexicano sui generis en el contexto cultural del país, ya que su estilo no se vinculó con ninguna corriente artística. Se formó en la Escuela Mexicana de Pintura, como Diego Rivera y José Orozco, pero no se involucró en el famoso movimiento muralista de 1922.

Fue el creador de algunas de las pinturas más emblemáticas de México, como por ejemplo, Tata Jesucristo (1927) y Los ahorcados (1914). Ambas tienen en común la sordidez de sus imágenes, muestran escenas relacionadas con el sufrimiento humano. En la primera, se retrata la tristeza desgarradora de los marginados, y la segunda registra el homicidio con dibujos de cadáveres colgantes.

Su producción pictórica fue bastante escasa en comparación con la de otros artistas latinoamericanos. No obstante, los expertos dicen que Goitia no buscaba solamente pintar un cuadro, sino también expresar una idea que tocara las fibras más profundas del espectador.

Por ello, aunque la cantidad de pinturas realizadas por Gotia fue reducida, sus creaciones estuvieron cargadas de espontaneidad y fuerza dramática, y se caracterizan por invitar al espectador a reflexionar y cuestionarse su entorno.

Biografía de Francisco Goitia

Primeros años y formación

Francisco Goitia García nació en Zacatecas el 4 de octubre de 1882. Sus padres fueron Francisco Bollaín y Goitia y Andrea Altamira, quien falleció luego de dar a luz. Por ello, el pintor fue criado por Eduarda Velázquez, su nodriza.

Goitia siempre afirmó que su niñez fue tranquila y agradable, ya que su infancia se desarrolló en contacto directo con la naturaleza, lo que posteriormente influenciaría su inclinación por retratar los paisajes mexicanos.

Hizo su educación primaria en Fresnillo. Luego, su padre decidió llevarlo a la Hacienda de Ábrego con el objetivo de que el joven realizara labores de escritorio. Aunque a Goitia no le gustó mucho este trabajo, tuvo la oportunidad de leer varios libros importantes.

Por ejemplo, durante este período leyó sobre la guerra franco-prusiana, lo que le hizo interesarse por las actividades militares. También conoció algunos grandes clásicos de la literatura universal, como Los miserables, de Víctor Hugo, Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas) o Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, que influyeron en su desarrollo artístico.

Puede servirte:   Segunda intervención francesa

Sin embargo, su padre tenía otros intereses para él, concretamente enviarlo a Ciudad de México para formarse en la carrera militar. No obstante, el doctor Carranza, amigo de su padre, le aconsejó que no enviara al joven a la academia militar, pues veía en Goitia destrezas que podían sobresalir en las artes plásticas.

Así, el joven fue a la capital para estudiar en la Academia de San Carlos. Allí recibió clases de notables artistas mexicanos como Julio Ruelas Suárez, José María Velasco Gómez-Obregón y Germán Gedovius.

Viaje al Viejo Continente

En 1904, Francisco Goitia, con ayuda de su padre, emprendió un viaje a España, específicamente a Barcelona. En esta ciudad asistió a varios talleres y conoció todos los museos. En este periodo recibió clases del artista Francisco Galí e hizo varios dibujos a carboncillo.

De esta época datan algunas de sus obras, como por ejemplo, Patio de la Universidad de Barcelona. Pronto obtuvo una beca del ministerio mexicano, lo que le permitió realizar algunos estudios en Roma (Italia). En su estadía en Italia conoció la pintura renacentista y la arquitectura grecolatina.

Goitia se formó académicamente durante cuatro años en Europa. Luego debió regresar a su país natal, ya que Porfirio Díaz —en aquel momento presidente de México—, había sido depuesto. Este conflicto político significó que perdiera la beca de estudios.

De regreso a la patria

Al regresar a México, Goitia residió un tiempo en Zacatecas. De esta época datan algunos de sus paisajes más famosos, como Paisaje de Santa Mónica. Entre 1918 y 1925 decidió trabajar con Manuel Gamio, un reconocido antropólogo. En compañía de Gamio, Goitia dibujó elementos arqueológicos, lo que lo inspiró a pintar indígenas de forma realista.

De este período data su obra más importante, Tata Jesucristo. Esta pintura le mereció el Primer Premio en la Bienal Interamericana de Pintura y Grabado. Posteriormente, dio clases de arte en la Secretaría de Educación Pública.

Puede servirte:   Homo rudolfensis

Participación en la guerra

Goitia decidió acompañar al general Felipe Ángeles en sus hazañas militares. Pero el pintor no participó como militar, sino que se encargó de registrar pictóricamente los acontecimientos bélicos.

Por eso, debió presenciar distintas batallas. Sus obras de estos años son un reflejo de la fascinación y el horror de la guerra. Otra de sus pinturas más importantes es de esta época: Los ahorcados.

Para realizar esta pintura, Goitia decidió colgar él mismo a un grupo de cadáveres de los árboles para poder registrar en sus pinturas la descomposición de los cuerpos. Acompañó los cuerpos con paisajes mexicanos, lo que ofrecía un contraste notorio entre lo bello y lo grotesco.

Distanciamiento cultural y últimos años

En 1920 conoció a Ignacio Rosete, un hombre familiar que posteriormente le vendió al pintor un terreno. Esta tierra fue empleada por Goitia para construir una casita, donde siguió retratando los desolados paisajes mexicanos.

Durante el resto de su vida, Goitia decidió alejarse tanto de la vida intelectual como cultural de México. Falleció el 26 de marzo de 1960 a los 77 años por una neumonía.

Obras de Francisco Goitia

Algunas de las obras más importantes de Francisco Goitia son:

El viejo en el muladar (1926)

Esta obra de Goitia destaca por la simplicidad de sus líneas y por la sutil paleta de colores. En la pintura se puede apreciar una gama de tonos azules, varios marrones y algunos matices verdes.

La escena retratada por el autor es una imagen cotidiana. El protagonista es un anciano vestido con ropa humilde, que reposa tranquilamente en una ladera. Tiene el ceño fruncido, ya sea por tristeza o por la incidencia de los rayos solares.

Al fondo y del lado derecho, se observa lo que podría ser un ave emprendiendo el vuelo. En cambio, del lado izquierdo se percibe una serie de elementos que parecen conformar el hogar del viejo. No obstante, dichos elementos no podrían definirse como una casa, ya que se trata de un cúmulo de escombros.

Puede servirte:   Medios de comunicación antiguos y sus características

Esto le sugiere al espectador que se trata de un hombre pobre que no cuenta con muchos recursos. De hecho, el anciano está descalzo. Algunos autores afirman que a Goitia le gustaba retratar personajes marginados e ignorados en México.

Tata Jesucristo (1927)

“Tata Jesucristo”. Fuente: Inti Rosso, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

Lo pintó cuando tenía 45 años y es considerada por la mayoría de los críticos como su mejor obra. Es una imagen que refleja lo más patético y profundo del espíritu mexicano, donde se unen la antigua tradición indígena con la creencia cristiana secular.

En consecuencia, es una síntesis de distintos mundos religiosos y espirituales que se identifican con la tragedia humana. En la pintura se contemplan dos figuras humanas junto a un cirio encendido y dos flores amarillas, elementos que refuerzan la temática principal: la muerte.

La figura derecha muestra un rostro lleno de dolor, y la izquierda es una joven que oculta su rostro con sus manos.

Los ahorcados (1914)

Para muchos críticos, esta es una de las obras más interesantes de Francisco Goitia. En la escena se pueden contemplar varios elementos: en un primer plano, se observan cráneos de animales, probablemente ganado. Luego, se erigen un par de árboles totalmente secos.

De las ramas cuelgan dos cadáveres, uno completamente desnudo, bamboleándose hacia la derecha, y el otro lleva una camisa harapienta y se bambolea hacia la izquierda. Por encima de los cuerpos revolotean dos aves de rapiña. Al fondo se vislumbra un paisaje desértico y el cielo azul y sin nubes.

Referencias

  1. Fernández, J. Artes plásticas: Francisco Goitia. Recuperado de unam.com.
  2. Goldman, S. Contemporary mexican painting in a time of change. Recuperado de openhibart.fr.
  3. Mello, R. La máquina de pintar. Recuperado de Estéticas UNAM.
  4. Francisco Goitia, creador representativo del arte mexicano. Recuperado de informador.mx.
  5. Francisco Goitia. Recuperado de es.wikipedia.org.

Cita este artículo

Lifeder. (28 de enero de 2025). Francisco Goitia. Recuperado de: https://www.lifeder.com/francisco-goitia/.

Compartir

Por Gabriela González

Licenciada en Letras de la UCAB. Amante del conocimiento. Redactora de contenidos.
Última edición el 28 de enero de 2025.

Índice

Ver también

Lee también

¿Cómo se llama el documento elaborado por Francisco Villa?
Francisco Carvajal
Francisco de Toledo
Francisco Robles
Asesinato de Francisco Fernando
Francisco Javier Clavijero
Francisco Lagos Cházaro
Francisco L. Urquizo
Francisco Colmenero
Francisco Bolívar Zapata
Francisco José de Caldas
Francisco Márquez
  • Términos y Condiciones
  • Política de Privacidad y Política de Cookies
  • ¿Quiénes somos?
  • Contacto

© Lifeder 2026 | All Rights reserved.