
¿Quién fue Luigi Galvani?
Luigi Galvani (1737-1798) fue un científico italiano que se enfocó en el estudio de la anatomía humana. Gracias a sus experimentos con ranas, logró descubrir que el sistema nervioso podía reaccionar ante estímulos eléctricos.
Denominó a su hallazgo electricidad animal, aunque hoy en día a esta teoría se le conoce como galvanismo. Tuvo una gran influencia en el trabajo de Alessandro Volta, quien copió sus experimentos, aunque llegó a conclusiones diferentes.
A Volta se le atribuyó la creación de la pila voltaica al trabajar en las teorías de Galvani, por eso muchas veces también se hace referencia a esta pila como celda galvánica. Fue un tipo de batería que permitió una fuente de electricidad capaz de actuar de forma constante.
La importancia de Luigi Galvani es evidente porque fue uno de los nombres que más se utilizaron para definir una gran cantidad de instrumentos, procesos o teorías. Tuvo mucha influencia en áreas como electricidad, física e ingeniería.
Instrumentos como el galvanómetro, o técnicas como el galvanizado, fueron nombrados en su honor.
Como curiosidad, Galvani estuvo cerca de convertirse en sacerdote, pero su afición por las ciencias lo llevaron a ser uno de los médicos más importantes de su época.
Biografía de Luigi Galvani
Vida personal
Galvani nació en Bolonia el 9 de septiembre de 1737, cuyos padres fueron Domenico Galvani y Barbara Foschi. Fueron una conocida familia en el antiguo Estado Pontificio, aunque no formaban parte de las clases sociales más pudientes o importantes de la época.
A los 25 años, Galvani se casó con Lucía Galeazzi, única hija de uno de los profesores de física que tuvo durante su etapa universitaria, Domenico Galeazzi.
Lucía también se dedicó a la ciencia y ayudó a su esposo en muchos de sus trabajos y experimentos, pero murió a los 47 años por asma, en 1788. La pareja no tuvo hijos. Diez años más tarde murió Galvani, el 4 de diciembre de 1798. Tenía 61 años y estaba sumido en la pobreza.
Educación
El primer interés de Galvani fue la religión. El italiano formó parte de una institución religiosa durante su adolescencia, aunque nunca contó con el apoyo de sus padres para convertirse en sacerdote.
Unas clases de gramática y letras hicieron que se interesara por la filosofía. Aunque los padres de Galvani no tenían mucho dinero, lograron enviarlo a la universidad. Galvani se inscribió pero tras unas primeras clases de filosofía decidió cambiar su rama de estudio para dedicarse a la medicina.
De esa forma se convirtió en estudiante de la Universidad de Bolonia, que para la época era una de las instituciones más importantes en física, química y las ciencias naturales. Se graduó finalmente en 1759 en medicina y años más tarde se convirtió en profesor de su alma mater.
Trabajos
Se desempeñó como médico y cirujano en los hospitales de Bolonia, aunque también llegó a trabajar a nivel privado. Galvani tuvo varios roles a nivel académico gracias a la importancia de su suegro en la comunidad universitaria.
Se encargó de la preservación de las figuras anatómicas. También se convirtió en profesor de anatomía en el Instituto de las Ciencias.
Llegó a ser presidente del Colegio de Medicina en Bolonia y se encargó de dar licencias para que los médicos pudieran trabajar. Además fue el responsable de controlar la producción y la comercialización que se hacía de las medicinas. Fue entonces cuando se interesó por el tema del movimiento muscular de los seres humanos.
En el Instituto de las Ciencias dejó de dar clases de anatomía para enseñar obstetricia. Sus clases eran prácticas y no estuvieron enfocadas solamente a los estudiantes de medicina, también en las parteras, mujeres que ayudaban en los partos.
Castigo
Poco más de un año antes de su muerte, en 1797, se fundó la República Cisalpina. Todos los empleados públicos que se encontraban en el territorio de esta república debían prometer lealtad a este Estado.
Galvani no estuvo de acuerdo con esto porque suponía una contradicción a sus creencias. El castigo de las autoridades fue quitarle al científico todos sus cargos como académico en las universidades. Esta decisión hizo que el médico perdiera el sueldo y el hogar, y la promesa de pensión al final de su carrera.
Entonces Galvani se mudó a la casa que era de sus padres, donde seguía viviendo su medio hermano Francesco. Las autoridades de la república rectificaron su decisión y en enero de 1799 el médico volvería a ocupar sus cargos, pero Galvani murió antes de que la decisión se hiciera efectiva.
Aportes de Luigi Galvani
Aunque Galvani se desempeñó en diferentes áreas como obstetricia, anatomía y cirugía, sus experimentos más importantes tuvieron que ver con el vínculo que descubrió entre la electricidad y la red de nervios y músculos presentes en el cuerpo de una rana.
El italiano logró, con sus experimentos, refutar algunas de las ideas que había planteado Descartes casi 200 años antes. El filósofo francés se refirió a los nervios como especies de tubos que permitían la circulación de líquidos.
Gracias a Galvani se pudo entender el funcionamiento real del sistema nervioso. Se le pudo comparar con un aparato eléctrico, que tenía un desempeño muy eficaz.
Los estudios y teorías de Galvani tuvieron algunas limitantes obvias, por la época, pues el científico no contó con herramientas lo suficientemente avanzadas para medir y establecer el nivel de tensión que pasaba por el sistema nervioso.
Las ideas de Galvani dieron pie a que se creara una nueva ciencia en el área de la fisiología que se denominó neurofisiología.
El italiano también fue de gran influencia para que Alessandro Volta pudiera inventar la pila voltaica, el primer paso para que luego se creara la energía eléctrica.
Además de la influencia sobre Volta, Galvani abrió las puertas a la posibilidad de realizar nuevas y diferentes pruebas sobre la fisiología muscular y los nervios.
Obras y publicaciones de Luigi Galvani
A Galvani se le atribuyeron una gran cantidad de ideas e investigaciones a lo largo de su carrera. Su obra más importante tuvo que ver con la contracción que experimentó una rana a nivel muscular cuando el médico tocó los nervios mientras le retiraba la piel.
Esto ocurrió mientras trabajaba con su esposa, con un bisturí que había sido utilizado previamente en experimentos con estática.
Papel de la electricidad en los impulsos nerviosos
Galvani corroboró sus hallazgos con más experimentos. Fue exhaustivo en sus estudios, por lo que solo fue hasta 1791 que decidió publicar su descubrimiento. Comentario sobre el efecto de la electricidad en el movimiento muscular fue la obra donde presentó sus ideas.
Ahí habló por primera vez sobre lo que denominó “electricidad animal”, e hizo referencia a la respuesta de los músculos o de los nervios al ser traspasados por un objeto de metal.
Para Galvani apareció un nuevo tipo de electricidad, diferente a la natural que existía gracias a los rayos o al pez conocido como anguila eléctrica. También estaba la electricidad artificial que surgía gracias al roce de objetos, es decir, de la estática.
En líneas generales, Galvani afirmó que en el sistema nervioso había un líquido eléctrico y que el cerebro jugaba un papel destacado al segregar este contenido.
Polémica con Volta
Las teorías de Galvani fueron tan llamativas que despertaron el interés de otros científicos. Volta fue uno de los más interesados por los hallazgos del médico y decidió duplicar las investigaciones realizadas, logrando casi enseguida señalar algunos errores en los planteamientos de Galvani.
Por ejemplo, Volta refutó la electricidad animal, ya que descubrió que los músculos no eran relevantes durante el proceso de producción de electricidad, como creía Galvani. La afirmación creó una disputa entre los defensores de la electricidad animal y quienes apoyaban las ideas de la electricidad metálica.
A partir de estas ideas Volta creó la pila voltaica, invento que respaldó los apuntes de Galvani.
Al final, ambos tuvieron un papel fundamental para entender las expresiones eléctricas. Aunque los dos científicos protagonizaron una disputa defendiendo sus afirmaciones, Volta incluso llegó a demostrar sus hipótesis con experimentos en él mismo.
La diferencia entre ambos es que Volta contaba con los aparatos necesarios para calcular la corriente eléctrica, gracias a que su área era la física.
Fin del conflicto
Con el tiempo, Galvani no tuvo más remedio que aceptar que Volta estaba en lo correcto al refutar sus postulados. Fue una derrota que afectó los últimos años de su vida.
En la actualidad es posible saber que en realidad los dos estaban en lo cierto en parte de sus planteamientos. Galvani acertó al hablar de corrientes eléctricas en el cuerpo de los humanos y fue el primero en hacerlo, solo falló al interpretar los resultados.
Galvani empezó a concentrarse únicamente en dar clases en la universidad. Específicamente, se centró en la enseñanza práctica en áreas médicas como la obstetricia y sobre cirugías.
En la disputa entre los dos científicos también apareció una publicación, de autor desconocido, que apoyó las ideas de Galvani. Todos ello fue de gran importancia para la creación de la electrofisiología como rama de estudio, donde se analizan las características eléctricas de las diferentes células y tejidos en el cuerpo.
Sin embargo, no fueron muchas las publicaciones hechas por Galvani durante su carrera profesional. En 1761 publicó su tesis doctoral. Luego escribió en Bolonia, en 1791, Comentarios de la fuerza muscular y el movimiento de la electricidad. Un año después se amplió este trabajo con algunos aportes y anotaciones del físico italiano Giovanni Aldini.
Varias de sus obras aparecieron tras su muerte en 1798. Por ejemplo, la Academia de Ciencias de Bolonia recopiló varios manuscritos de Galvani para su posterior publicación a mediados del siglo XIX, así como extractos de sus clases sobre anatomía.
Durante los años 30 del siglo XX, también se publicó una obra sobre experimentos inéditos de Galvani gracias al trabajo del editor Licinio Cappelli.
Premios y reconocimientos de Luigi Galvani
A pesar de todas las polémicas y errores que pudieron tener algunos de sus experimentos, Galvani es considerado uno de los científicos más importantes. Sus aportes fueron reconocidos con diferentes acciones.
En la luna existe un cráter nombrado en su honor. Se dice que Frankenstein es una muestra de las ideas de Galvani, ya que trata sobre la reanimación, posible gracias al uso de la electricidad.
También fue uno de los integrantes de la Venerable Orden Tercera, lo que demostró su inclinación por los asuntos religiosos. Hoy en día se conocen como Terciarios Franciscanos.
Durante 1766, el Senado lo designó para desempeñar el cargo de conservador y preparador de cuerpos en el museo de anatomía.
Los reconocimientos más importantes se pueden observar en la cantidad de términos que fueron otorgados a procesos, teorías o aparatos en su honor. Los ingenieros y los físicos utilizaron mucho su nombre, al igual que en el campo de la electricidad.
En la actualidad algunos de las palabras que se mantienen para definir aparatos son el galvanocauterio, el galvanoscopio, el galvanómetro (idea de André-Marie Ampere).
Además, en distintas áreas de estudio se hace referencia a Galvani, como es el caso del galvanismo, la galvanocirugía o la galvanoterapia. Galvánica es quizás uno de los términos más utilizados. Hace referencia a la electricidad y sus procesos en el cuerpo humano.
Referencias
- Bogdanov, K. Biology in physics: Is Life Matter? Academic Press.
- Bresadola, M., Pancaldi, G. Luigi Galvani international workshop. Centro internazionale per la storia delle università e della scienza.
- Dibner, B. Luigi Galvani. Burndy Library.
- Keithley, J. The story of electrical and magnetic measurements. IEEE Instrument & Measurement Society.
- Schobert, H. Energy and society. 2nd ed. Taylor & Francis.