
¿Qué es la medicina romana?
La medicina romana es la práctica médica desarrollada en la antigua Roma. Se basó especialmente en la medicina griega, pero hubo grandes contribuciones, como los hospitales militares, la sanidad pública y la legislación tanto de la práctica como de la enseñanza médica. De aquí vendrían los sistemas de cloacas, acueductos y la construcción de baños adecuados.
Los etruscos, los habitantes primarios de Roma, no desarrollaron un corpus médico significativo, pero la progresiva importancia de la ciudad hizo que muchos médicos griegos se instalasen en ella y practicaran curaciones. En parte, la guerra fue un incentivo para mantener la presencia de médicos en Roma.
Hubo desarrollo en cuanto a las habilidades para tratar a los heridos de guerra a nivel quirúrgico, lo que dio paso a la inclusión de los doctores en las tropas. Los conflictos bélicos incentivaron, asimismo, la construcción de los primeros hospitales.
Antecedentes de la medicina en Roma
La herencia de la medicina romana y las épocas posteriores, proviene de los griegos. Los estudios de Aristóteles acerca de la embriología, la anatomía comparada y la creación de las escuelas de medicina forman parte de los grandes hechos que sirvieron a la medicina desde la Antigüedad.
Fue en el siglo III a.C., en Alejandría, donde se estableció una de las escuelas de medicina más populares de la historia. De esta escuela resaltan dos figuras de gran importancia, Herófilo (335 a.C.-280 a.C.), y su reconocido tratado sobre anatomía, y Erasístrato (304 a.C.-250 a.C.), considerado padre de la fisiología.
Luego de la conquista de los griegos por el Imperio romano, la escuela de Alejandría continuó sus actividades como principal centro de enseñanza de la medicina. Personajes como Asclepíades de Bitinia (124 a.C.-40 a.C.), comenzaron a refutar la idea del poder sanador de la naturaleza y vieron la enfermedad como un asunto que debía ser tratado de forma rápida y segura.
Asclepíades, basado en escritos de Demócrito (V a.C.), planteaba que las enfermedades eran la consecuencia de la contracción o relajación de las partículas que conformaban el cuerpo. De esta forma, se enfocó en restaurar la armonía del cuerpo, utilizando remedios tradicionales griegos, como masajes, hierbas a modo de cataplasmas, aire puro y ciertos cambios de dieta.
Posteriormente, entre los romanos habría enciclopedistas, como Aulo Cornelio Celso, quien recolectó una amplia información sobre medicina griega. Escribió De medicina en el 30, un libro cuya influencia se extendió hasta el Renacimiento.
Los médicos en Roma
La mayoría de los médicos presentes en Roma fueron llevados desde Grecia como esclavos. Uno de los más influyentes fue Galeno (129-216), quien implementó la observación de los enfermos como método heredado de Grecia. Sin embargo, el debate de teorías sobre los orígenes de las enfermedades impidió el avance significativo en el área.
Fueron muchos los intentos por descubrir las formas de sanar a las personas. Llegaron a utilizar remedios, comunes en la época, como lana sucia sobre las llagas o yemas de huevo para la disentería.

La mayoría de los doctores griegos seguía las pautas de Hipócrates con respecto al origen de la enfermedad. Se guiaban por la famosa teoría de los humores. Pensaban que la causa de las enfermedades era la consecuencia del desbalance de dichos humores y el enfoque principal era equilibrarlos de nuevo.
Teoría hipocrática de los humores
La teoría hipocrática de los humores intentaba explicar el funcionamiento del cuerpo humano mediante cuatro sustancias básicas: los humores, que debían mantenerse en equilibrio para asegurar un estado sano.
La teoría atribuye que cualquier enfermedad o discapacidad que pudiese surgir en una persona, se debía a un desbalance, ya fuera por exceso o déficit de alguno de los cuatro humores.
Los cuatro humores eran clasificados como bilis negra, bilis amarilla, flema y sangre. También solían relacionarlos con los cuatro elementos. Esta teoría fue parte de la medicina a lo largo de la historia de Europa e incluso llegó a la época de la medicina moderna en el siglo XIX.
Hipócrates fue uno de los primeros en registrar enfermedades e intentar identificar formas de tratamiento, las causas y los efectos posteriores.
Características de la medicina romana
– Influencia griega. Mucha de la medicina romana se basaba en los conocimientos de los griegos, especialmente en los escritos de Hipócrates y Galeno. Galeno, un médico griego que trabajó en Roma, fue una figura central en la medicina de la época.
– Medicina práctica. Se enfocaban en tratamientos prácticos y efectivos para heridas, especialmente en contextos militares. La medicina militar romana era avanzada para la época, con atención a heridas de batalla, amputaciones y primeros auxilios.
– Remedios herbales. Empleaban una amplia variedad de plantas y hierbas para tratar enfermedades. El uso de plantas medicinales era una práctica común, muchas de las cuales siguen siendo utilizadas hoy en día.
– Religión y medicina. Pese a que los romanos practicaban la observación de los pacientes, un factor influyente fue la religión. Creían que algunos de sus dioses podía curar enfermedades, como Esculapio (dios de la medicina). Por otra parte, los avances en la medicina se vieron frustrados por creencias y supersticiones. Por ejemplo, prácticas como la disección estaban prohibidas, lo que impidió avances en anatomía. El mismo Galeno se vio forzado a practicar la disección en animales para obtener información. Parte de los errores en sus estudios se deben a análisis de cuerpos animales, que intentó asociar con el cuerpo humano.
– Conocimientos quirúrgicos. Aunque las cirugías complejas eran raras, los médicos romanos desarrollaron técnicas quirúrgicas para tratar heridas, abscesos y huesos rotos. También se realizaron algunas trepanaciones (perforaciones en el cráneo). Se implantó la costumbre de que los médicos formaran parte de los ejércitos, lo cual aumentó las posibilidades de que los soldados sobrevivieran a heridas. Por otra parte, la cesárea fue una de las cirugías implementadas en la Antigüedad, pero casi siempre el procedimiento se empleaba para salvar la vida del hijo, por lo general, las madres fallecían.
– Médicos esclavos y libres. En Roma, los médicos podían ser esclavos o ciudadanos libres. Algunos esclavos médicos recibieron educación avanzada y fueron muy valorados por sus habilidades.
– Salud pública e higiene. Los romanos dieron mucha importancia a la salud pública y la higiene. Construyeron baños públicos, acueductos y sistemas de alcantarillado para asegurar el acceso a agua limpia y evitar la propagación de enfermedades.
– Teoría de los humores. Como los griegos, los romanos seguían la teoría de los cuatro humores (sangre, bilis amarilla, bilis negra y flema). Se creía que las enfermedades eran causadas por un desequilibrio en estos humores y los tratamientos se orientaban a restaurar ese equilibrio, a menudo a través de sangrías o purgas.
– Escuelas de medicina. En Roma existían escuelas de medicina, pero muchos médicos recibían su formación en Grecia o de manera práctica, acompañando a otros médicos.
– Prevención. Los romanos tenían una fuerte creencia en la prevención de enfermedades a través de hábitos saludables, como una dieta equilibrada, ejercicio físico y baños regulares. También había énfasis en evitar los excesos, lo que consideraban clave para mantener la salud.
– La guerra. La guerra fue inherente a la cultura romana. La importancia que tuvieron los soldados en su sociedad promovieron los proyectos de salud pública. A diferencia de los griegos, los romanos invirtieron sus esfuerzos en proyectos prácticos para conservar su territorio y ejércitos en mejor estado.
Referencias
- Roman Medicine. Recuperado de bbc.co.uk.
- History of medicine. Recuperado de britannica.com.
- López, N. La teoría hipocrática de los humores. Recuperado de fundacionindex.com.
- Surgical Instruments from Ancient Rome. Recuperado de exhibits.hsl.virginia.edu.
- Ancient Roman Medicine. Recuperado de unrv.com.