
¿Qué es el músculo subescapular?
El músculo subescapular es un músculo que forma parte del manguito rotador. Por tanto, brinda estabilidad a la articulación del hombro (glenohumeral), junto a los músculos supraespinoso, infraespinoso y redondo menor.
Mientras los músculos supraespinoso, infraespinoso y redondo menor sujetan a la articulación glenohumeral por la parte superior y posterior, el subescapular lo hace por la parte anterior.
Cabe destacar que la estabilización del hombro por la cara anterior no es solo función del músculo subescapular, también participan otras estructuras, como el ligamento coracobraquial, la propia cápsula anterior y los ligamentos de la articulación glenohumeral, tanto superior, medio e inferior.
La participación del músculo subescapular en la estabilización del hombro está circunscrita a generar una tensión excéntrica, que regula el movimiento de traslación anterior (slide). Esta función es posible gracias a los puntos estratégicos de origen e inserción.
Otras funciones del músculo subescapular, aparte de estabilizar la articulación glenohumeral, es la de colaborar en la rotación interna del hombro. También, dependiendo de la posición de la articulación, participa en el movimiento de abducción, flexión, extensión y depresión.
Se origina en la parte anterior del omóplato o escápula, específicamente en la fosa que lleva su mismo nombre, subescapular, y se extiende hasta la cabeza del húmero, insertándose en mayor proporción en el tubérculo menor, mientras una pequeña porción lo hace en el tubérculo mayor.
Este músculo es el más fuerte de los 4 mencionados, y por eso la tendinitis del subescapular es difícil de diagnosticar, dando signos positivos solamente cuando está gravemente lesionado.
Características del músculo subescapular
– Apariencia. Presenta una forma triangular, bordes gruesos y cuerpo ancho.
– Origen. Se ubica en la parte anterior de la escápula, originándose en la fosa subescapular, específicamente en la zona costal. El cuerpo o vientre del músculo cubre la fosa subescapular. El músculo pasa por encima de los músculos del dorso.
– Inserción. Se inserta en la porción anterior de la cabeza humeral, cuya zona es denominada tubérculo menor o troquín.
– Inervación. E inervado por dos nervios, y por eso se divide en dos secciones, fibras upper-subscapularis y lower-subscapularis, es decir, fibras superiores e inferiores del subescapular. La primera porción está inervada por el nervio subescapular superior (C5-C6) y la segunda, por el nervio subescapular inferior (C5-C6). Ambos nervios provienen del plexo braquial.
– Irrigación. Posee una alimentación sanguínea a cargo de la arteria cervical transversa y la arteria subescapular principalmente. Sin embargo, investigaciones sobre cadáveres han indicado que existen variaciones anatómicas entre un individuo y otro. En la gran mayoría de los casos, el músculo subescapular era irrigado por la arteria subescapular, en menor medida, por la arteria toracodorsal (rama de la arteria subescapular interna), también por la arteria supraescapular, y en menor porcentaje, por la arteria torácica lateral y por la arteria circunfleja escapular (rama de la arteria subescapular).
Funciones del músculo subescapular
- Rotación interna del hombro. Este músculo es el responsable de la rotación interna del húmero, permitiendo un movimiento hacia el cuerpo y hacia dentro.
- Estabilizar la articulación glenohumeral. Contribuye en gran medida a la estabilidad de dicha articulación, manteniendo la cabeza del húmero en su posición.
- Abducción del hombro. Participa en la aducción del brazo, ayudando a moverlo hacia el cuerpo desde una posición levantada o lateral.
- Otros movimientos del hombro. Este músculo ayuda a otros movimientos, como extender el brazo.
Síndromes del músculo subescapular
- Lesión del músculo. Una de las afecciones más comunes que ocurren al manguito rotador es la lesión del músculo subescapular. Dicha lesión se puede producir por contracción del músculo (acortamiento) o estiramiento exagerado (alargamiento). Si el músculo se tensa pueden aparecer puntos gatillo que producen dolor, lo cual es fácilmente corregible con descanso y masajes. Sin embargo, puede ser el inicio de otras situaciones más complicadas, susceptibles de generar dolor crónico. La ubicación del músculo le confiere una situación peculiar, ya que de los cuatro músculos, el subescapular es el único que se posiciona en la parte anterior de la escápula. Por tanto, su función de coaptador de la cara anterior de la articulación glenohumeral no puede ser suplida por el resto de los músculos. En todo caso, otros músculos cercanos, como el pectoral mayor, el redondo y el dorsal ancho, pueden asumir de forma dominante el movimiento de rotación interna, pero no son coaptadores de la articulación glenohumeral. En este sentido, si el músculo se torna débil o se alarga, el refuerzo de la articulación glenohumeral por su parte anterior se verá amenazada, quedando a expensas de la cápsula articular y de los ligamentos coracobraquial y glenohumeral, de menor fuerza. Esta situación origina un deslizamiento anterosuperior exagerado, síntoma que precede al síndrome subacromial.
- Tendinitis del subescapular. En la rotación externa, lo normal que debe ocurrir es que los músculos rotadores externos se contraigan, mientras el subescapular se estira. Las fuerzas encontradas generadas a ambos lados de la articulación es lo que brinda estabilidad a la cabeza humeral en la cavidad glenoidea. Sin embargo, el músculo subescapular se puede debilitar o alargar a consecuencia de rigidez o acortamiento en los músculos rotadores externos. Esto provoca una limitación en la rotación interna, pues el esfuerzo que realiza el músculo subescapular durante la rotación externa bajo esta circunstancia, hace que se estire demasiado y con el tiempo se debilite. Otros factores que pueden lesionar el músculo se encuentran en la adopción de malas posturas, el uso excesivo de la articulación del hombro, movimientos bruscos sin precalentamiento, posiciones estáticas por tiempo prolongado o enfermedades previas degenerativas, como la artritis. Pueden coexistir varias causas al mismo tiempo.
- Signos y síntomas. La mayoría de los desgarros ocurre a nivel de la unión del tendón con el hueso (unión tenoperiosteal). Esta lesión produce dolor en la zona posterior del brazo y ocasionalmente puede irradiarse hacia la muñeca. Asimismo, un desgarro del músculo subescapular a nivel del vientre muscular produce dolor a nivel de la escápula, pero no es frecuente. Por lo general, el desgarro es subsanado de forma natural con tejido cicatrizal, aunque se rompe con facilidad con un esfuerzo moderado. Si esta situación es repetitiva, el músculo se debilita y aparece dolor. Dependiendo de la causa, los síntomas pueden aparecer paulatina o bruscamente. En casos de progresión lenta, el paciente se queja de dolor al levantar el brazo por encima del hombro, sea cual sea la actividad que realice. En los casos agudos, el problema se presenta después de un movimiento brusco, produciendo molestias fuertes con simples maniobras, como abrir una puerta o desenroscar una tapa. Si no se corrige el problema, puede producir un hombro congelado (sin movimiento) o artrosis. También la lesión del subescapular puede presentarse en forma conjunta con una luxación de la articulación del hombro. En este caso, el dolor puede perdurar por meses.
Exploración del músculo subescapular
- Rotación resistida. Se le pide al paciente que realice un movimiento de rotación resistida y, si hay dolor, significa que el músculo subescapular está afectado.
- Prueba de Gerber. Para ello se posiciona el brazo por detrás de la espalda del paciente. El codo debe estar flexionado en 90°. Luego se trata de resistir el movimiento de rotación interna y se observa si hay dolor.
- Tratamiento. Aunque es muy difícil palpar el músculo, se pueden realizar algunos masajes que alivian el dolor. Existen dos técnicas de automasaje, la primera denominada presión-movimiento, la cual consiste en tocar el músculo y explorar las zonas de dolor, mientras se realiza la rotación interna y externa de la articulación del hombro de forma repetida. La segunda se denomina técnica del pulgar. Se coloca el pulgar en una zona inmediata al punto de dolor para comenzar un masaje sobre este de forma repetida. También es muy útil realizar ejercicios de estiramiento.
Trastornos relacionados con el músculo subescapular
- Síndrome de pinzamiento subacromial. También se le conoce como tendinitis del manguito rotador o impingement. Es una afectación muy común en pacientes jóvenes. Se desarrolla en tres etapas:
- Edema e inflamación del músculo afectado.
- Compresión del manguito rotador por fibrosis y engrosamiento la bolsa serosa suacromiodeltoidea.
- Rotura parcial o total de los músculos que conforman el manguito rotador, pudiendo estar implicado el músculo subescapular.
Referencias
- Músculo subescapular. Recuperado de es.wikipedia.org.
- Collard, P., Pradere, M., Rusquet, A. El papel del músculo subescapular en la estabilidad anterior glenohumeral. Trabajo especial de grado para la obtención del título de fisioterapia. Recuperado de eugdspace.eug.es.
- Naidoo, N., Lazarus, L., De Gama, B.Z., Ajayi, N.O., Satyapal, K.S. Arterial Supply to the Rotator Cuff Muscles. J. Morphol. Recuperado de scielo.conicyt.
- Saldaña, E. Manual de anatomía humana. Recuperado de oncouasd.files.
- Pereira, V., Escalante, I., Reyes, I., Restrepo, C. Asociación de síndrome de pinzamiento subacromial y lesiones parciales intrarticulares de hombro. Academia Biomédica Digital VITAE. Recuperado de vitae.ucv.ve.