
¿Qué es una sucesión secundaria?
Una sucesión secundaria es el proceso ecológico por el cual un ecosistema se regenera después de una perturbación, pero en un lugar donde ya existía suelo y vida previa.
Así como las sucesiones primarias, una sucesión secundaria es un proceso ordenado y direccional que implica cambios en una comunidad a través del tiempo; cambios por medio de los cuales una comunidad reemplaza a otra secuencialmente, hasta tanto se establece una nueva, completamente estable.
Sin embargo, este tipo de sucesión se distingue de las primarias en que las comunidades biológicas se desarrollan en sitios donde ya hay comunidades preexistentes, es decir, donde la perturbación no eliminó por completo los nutrientes vivos del ambiente.
Recordemos que las sucesiones primarias tienen que ver, casi siempre, con la colonización de ambientes naturales que han sido sometidos a perturbaciones ecológicas que eliminan todas las formas de vida en estos.
En algunos escenarios, podría decirse que una sucesión secundaria es aquel fenómeno que sigue a una sucesión primaria en los casos de perturbaciones ecológicas catastróficas, aunque no suele ser cierto para los eventos perturbadores que no están seguidos por la colonización previa de especies simples.
Por lo tanto, algunas sucesiones secundarias no implican una sucesión primaria previa y el estudio de estas es muy importante para la comprensión de muchas dinámicas ecosistémicas.
Características de la sucesión secundaria
– Ocurre después de una alteración. Se produce tras incendios forestales, inundaciones, huracanes, tala, abandono de cultivos, erupciones leves o actividades humanas que dañan un ecosistema.
– El suelo ya está formado. A diferencia de la sucesión primaria, no comienza sobre roca desnuda. El suelo permanece, aunque pueda estar empobrecido o parcialmente dañado.
– Es más rápida que la sucesión primaria. Como ya existen suelo, nutrientes, semillas, raíces, microorganismos y materia orgánica, la recuperación suele avanzar en menos tiempo.
– Puede conservar restos de vida anterior. En el área pueden quedar semillas enterradas, raíces vivas, esporas, hongos, bacterias, insectos o pequeños animales que ayudan a reiniciar el ecosistema.
– Inicia con especies resistentes y oportunistas. Las primeras plantas suelen ser hierbas, pastos, malezas y arbustos de rápido crecimiento. Estas especies aprovechan la luz, el espacio y los nutrientes disponibles.
– Aumenta gradualmente la biodiversidad. Con el paso del tiempo aparecen más especies de plantas, insectos, aves, mamíferos y otros organismos.
– Cambia la estructura del ecosistema. Primero predominan plantas pequeñas; luego aparecen arbustos, árboles jóvenes y finalmente una comunidad más compleja y estable.
– Depende de la intensidad del daño. Si la perturbación fue leve, la recuperación puede ser rápida. Si fue muy intensa y destruyó gran parte del suelo o los organismos, el proceso será más lento.
– Puede no volver exactamente al estado original. El ecosistema puede recuperarse, pero no siempre con las mismas especies o la misma estructura que tenía antes de la alteración. Por ejemplo: después de un incendio forestal, el suelo permanece. Primero crecen hierbas y pastos; luego aparecen arbustos, árboles jóvenes y, con el tiempo, puede formarse de nuevo un bosque.
Ejemplos de sucesiones secundarias
Algunos autores consideran que las sucesiones secundarias corresponden a los eventos por los cuales un ecosistema se revive a sí mismo después de que una porción de este ha sido destruida, bien sea por un evento natural o artificial (provocado por el humano).
Ejemplos de eventos de sucesión secundaria podrían incluir:
- Renovación de un bosque después de un incendio, siempre y cuando el incendio no destruya el ecosistema de tal modo que no quede rastro de vida alguno. Esta sucesión se da gracias a que muchas semillas y raíces de los árboles de un bosque quedan sobre el suelo o enterradas en este y, una vez que el disturbio se detiene (cesa), estas pueden germinar y crecer, haciendo que el ecosistema eventualmente vuelva a su estado inicial. Las plantas que así se regeneran tienen mejores probabilidades de sobrevivir, pues inicialmente no compiten con otras plantas, ni por recursos ni por exposición a los rayos del sol.
- Asentamiento de formas de vida más complejas después de una sucesión primaria. Cuando un ecosistema sufre algún tipo de perturbación catastrófica, es decir, cuando todos los seres vivos de un ecosistema son eliminados por algún evento natural o artificial de gran magnitud, inicialmente ocurre una sucesión primaria. Las sucesiones primarias consisten en el asentamiento de especies con pocos requerimientos ecológicos, usualmente microorganismos autótrofos, hongos, algas y musgos. Estas especies suelen preparar el sustrato para especies un poco más complejas, como gramíneas, helechos, insectos y otros invertebrados. La presencia de tales formas de vida primarias acondiciona aún más el sustrato del ecosistema, permitiendo la colonización de especies pioneras secundarias, con requerimientos y comportamientos mucho más complejos. Estas especies suelen ser arbustos y árboles de tamaño mediano (eventualmente de gran tamaño), mamíferos pequeños y una gran gama de diferentes animales. Tienen una destacada participación los polinizadores y dispersores de semillas, como las aves y una enorme cantidad de insectos. Muchos ecólogos consideran que las sucesiones secundarias consisten en la restauración de un ecosistema a la forma más parecida de lo que fue el ecosistema antes del disturbio y esto supone distintas escalas temporales para cada sitio en particular.
- Renovación de un ecosistema después de una enfermedad. Una sucesión secundaria también puede darse en el contexto de una enfermedad. En este sentido, podemos considerar un ecosistema vegetal en el cual una comunidad de plantas es afectada por un patógeno bacteriano o viral, por ejemplo. Los efectos negativos de una enfermedad pueden provocar la muerte total o parcial de los miembros de la comunidad, pero no siempre implican la destrucción del suelo o de las raíces. Por tanto, el crecimiento ulterior de las plantas que murieron sea por germinación de sus semillas o por activación de sus raíces, puede significar un evento de sucesión secundaria.
Referencias
- Chang, C.C., Turner, B.L. Ecological succession in a changing world. Journal of Ecology.
- Guevara, S., Purata, S.E., Van der Maarel, E. The role of remnant forest trees in tropical secondary succession. Vegetatio.
- Horn, H.S. The ecology of secondary succession. Annual review of ecology and systematics.
- Pandolfi, J.M. Succession.
- Walker, L.R., Del Moral, R. Primary succession and ecosystem rehabilitation. Cambridge University Press.