
¿Qué es la fruticultura?
La fruticultura es una ciencia que estudia el cultivo de árboles leñosos y semileñosos productores de frutas, aplicando tecnologías fundamentadas en factores fisiológicos y biológicos para optimizar la calidad frutícola y obtener ganancias económicas.
También se le denomina fruticultura al conjunto de saberes y técnicas que permiten la obtención de frutas comestibles por el ser humano, como uva, naranja, limón, pera o ciruela. Es una rama de la agronomía, disciplina que engloba todos los conocimientos vinculados con el cultivo de la tierra.
En la actualidad, cada vez se consumen más frutas y verduras de alta calidad en todo el mundo, por lo que esta disciplina debe mantenerse en constante cambio, introduciendo técnicas innovadoras que resulten más eficientes.
Asimismo, debido a los procesos climáticos, la fruticultura debe comprometerse a tomar medidas que hagan más sustentable la producción de frutos.
Esta ciencia –como actividad económica– constituye una parte fundamental del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que genera una notable cantidad de puestos laborales y contribuye con el desarrollo económico de las naciones. Además, permite el intercambio comercial entre distintos países del planeta.
Historia de la fruticultura
Si bien la fruticultura es una actividad que emplea maquinarias y tecnologías modernas, anteriormente sus procesos eran realizados por completo a mano. De hecho, todos los tipos de cosechas se han desarrollado manualmente durante la mayor parte de la historia de la humanidad, hasta hace poco más de dos siglos, con la llegada de procesos industriales.
- Recolección de frutos y caza de animales. Los orígenes de la fruticultura se remontan a los inicios de la vida humana, cuando miembros de las primeras tribus se dedicaban a recolectar distintos frutos silvestres, mientras otros cazaban. Luego, cuando la sociedad se volvió sedentario, se implementaron técnicas de cultivo que permitían cosechar varios tipos de plantas en determinados terrenos. Con el avance tecnológico de las sociedades, se introdujo la ayuda animal para cosechar, aunque muchas frutas seguían recolectándose a mano.
- Revolución industrial y nuevas tecnologías. Gracias a la Revolución industrial, la fruticultura experimentó un proceso de mecanización y formalización, que trajo como consecuencia el uso de técnicas más sofisticadas. Con los años, se idearon nuevos instrumentos que mejoraron las cosechas. También se desarrollaron notorios avances en la química, cuyos estudios se emplearon para modificar genéticamente los cultivos y perfeccionarlos. Uno de los aspectos que ha contribuido a la mejora de la fruticultura es el proceso de selección de semillas; mediante la optimización de las semillas, se pueden producir plantas más vigorosas que se enfermen menos. Asimismo, para mejorar las semillas se incorporó biotecnología, que permite que los frutos sean más resistentes a las plagas. Esta ciencia surgió hace treinta años y desde entonces ha permitido extraer cultivos en mayor cantidad y de mejor calidad.
Características de la fruticultura
– Producción de frutos comestibles. Su objetivo principal es obtener frutas para consumo humano, tanto frescas como procesadas.
– Cultivos perennes. La mayoría de las plantas frutales son árboles o arbustos que viven y producen durante muchos años.
– Largo periodo de inversión. Desde la siembra hasta la primera cosecha pueden pasar varios años (especialmente en frutales leñosos).
– Requiere condiciones ambientales específicas. Clima, suelo, agua y altitud influyen directamente en la calidad y cantidad de la producción.
– Manejo técnico especializado. Incluye prácticas como poda, injerto, raleo, fertilización y control fitosanitario.
– Dependencia de la floración y polinización. Muchos frutales necesitan polinizadores (como insectos) para producir frutos.
– Producción estacional. La cosecha se da en épocas determinadas del año, según la especie.
– Alta importancia económica y comercial. Es una actividad clave para mercados locales, exportación y agroindustria.
– Mejora genética y selección varietal. Se buscan variedades más resistentes, productivas y de mejor calidad.
Tipos de fruticultura
Los tipos de fruticultura se pueden establecer de acuerdo a las especies de árboles frutales.
- Árboles Rosaceae. Dentro de esta clasificación, se encuentran los cultivos de pera, manzana y melón, conocidos como frutas de semilla. Los árboles de la familia Rosaceae pueden alcanzar entre 2 y 4 metros de altura y se caracterizan por no adaptarse bien a los climas del trópico, sin embargo, resisten alturas de hasta 800 m s.n.m. Los cultivos de estos árboles tienen semillas de poco tamaño y suelen traer cinco o menos.
- Árboles Prunoideae. Producen frutos como cerezo, albaricoque, melocotón y ciruelas. Estos alimentos se denominan frutas de hueso y son conocidas por su amplia gama de nutrientes, como nitrógeno, potasio y calcio. Los árboles de esta categoría también alcanzan una altura entre los 2 y 4 metros, pero demandan más atención durante los climas bajos. Asimismo, no suelen desarrollarse adecuadamente en el suelo calizo.
- Cítricos. Los árboles cítricos pertenecen a la familia Rutaceae y conforman especies como el mandarino, el limonero y el pomelo. Dichos árboles no tienen una buena resistencia al frío, pero sus hojas sí son muy resistentes. En cuanto a su altura, pueden alcanzar entre 5 y 15 metros. Los frutos cítricos son catalogados como hesperidios, lo que implica que la parte comestible está cubierta por una capa levemente endurecida. Asimismo, la parte carnosa de estos frutos envuelve a las semillas.
- Árboles Oleaceae. En esta categoría se encuentra el olivo. Es una especie de tamaño medio cuyas hojas son perennes –es decir, no se caen–. Aunque es poco resistente a las heladas, puede aguantar duras sequías y se adapta fácilmente a diferentes tipos de suelo.
- Árboles Vitaceae. Es el tipo de árbol más sembrado en el planeta. El fruto más popular de esta familia es la Vitis vinifera, también conocida como parra, uva o vid. Son árboles unisexuales de baja altura. Pueden resistir temperaturas frías, pero el fruto puede verse afectado por las variaciones climáticas durante su desarrollo. La fruta se emplea principalmente para hacer vinos, aunque también puede ser consumida en jugos y entera.
Importancia social y económica de la fruticultura
La fruticultura es una de las actividades agrícolas de mayor demanda, por lo que permite ofrecer muchos puestos de trabajo. Además, la producción frutícola no emplea tantas máquinas como otras áreas de cultivo, por lo que se necesita de una buena cantidad de mano de obra. Por ejemplo, los cultivadores deben encargarse de la poda, la cosecha y la selección de los frutos.
Asimismo, es uno de los principales proveedores de insumos para notables industrias. Por ello, se considera que el cultivo frutícola es el más lucrativo dentro de las actividades agrícolas.
De igual forma, esta actividad favorece el desarrollo de las empresas distribuidoras y fabricadoras, ya que gracias a la fruticultura se pueden realizar productos como vino, jugos y aceite de oliva.
También es importante porque favorece la comercialización entre naciones. Esto ocurre porque muchas plantas solo se pueden desarrollar en determinadas regiones y no pueden sembrarse en cualquier terreno, por lo que los países establecen relaciones de comercio.
Por ejemplo, árboles como el manzano no suelen crecer en regiones tropicales, por lo que varios países del trópico latinoamericano establecieron tratados comerciales con países de terrenos más fríos con el objetivo de que estos les proporcionen ese tipo de fruta.
La fruticultura y el cambio climático
Actualmente, muchos agricultores se han percatado de las modificaciones que ha introducido el cambio climático en el proceso de los cultivos; por ejemplo, los cambios térmicos ocasionan una alteración en los patrones conductuales de las plantas, lo que afecta la producción de frutos.
Investigadores afirman que el aumento de las temperaturas implica una disminución de la temporada fría. Por lo tanto, en zonas muy cálidas se debilita la capacidad de adaptación de distintas especies.
Para resolver este inconveniente, se están creando modelos de cultivo que se adapten a las condiciones climáticas de los próximos años, produciendo variedades de especies que no requieran de temperaturas frías. Asimismo, se están desarrollando tratamientos bioestimulantes, cuyos químicos inducen a la planta a salir del letargo del invierno.
Referencias
- Calatrava, J. La fruticultura tropical: algunos aspectos de su realidad económica. Recuperado de researchgate.com.
- Ryugo, K. Fruit culture: its science and art. Recuperado de cabdirect.org.
- La fruticultura que está por venir. Recuperado de agriculturers.com.
- Fruticultura. Recuperado de es.wikipedia.org.
- Salas, V. La recolección de frutos silvestres y sus protagonistas las recolectoras. Recuperado de global.net.