
Terremoto, qué hacer
Hay una serie de consejos sobre qué hacer en caso de terremoto. Son muchas las áreas y países del planeta propensos a sufrir terremotos, como, por ejemplo, Japón, México o Chile. Sin embargo, no hay ningún punto de la Tierra que esté libre de un posible sismo.
Por eso, conviene saber cómo actuar en esa situación, antes, durante y después de un terremoto.
Qué hacer durante el terremoto
- No entrar en pánico. Lo primero es conservar la calma. Si el pánico se apodera de uno, solo hará que el miedo se contagie a las demás personas. Aprender a dominar los nervios es la clave fundamental durante este tipo de eventos; eso ayuda a pensar con más claridad. Si ya hay un plan de acción en caso de emergencia, seguirlo al pie de la letra. Cuando los sismos no son fuertes, suelen terminar pronto.
- Evaluar la situación. Si se está en el interior de la vivienda, no salir. Lo más recomendable en estos casos es cubrirse la cabeza con ambas manos y protegerse debajo de muebles con una base resistente, ya sea una mesa o un escritorio. Incluso acostarse a un lado de la cama. Si hay alguien en silla de ruedas, bloquearla y protege la parte posterior del cuello y cabeza. Cualquiera sea el caso, lo más importante es que mantenerse alejado de paredes, cristales, ventanas u objetos pesados que puedan caerse. Ahora bien, si el sismo ocurre durante la noche, no perder el tiempo ocultándose bajo la cama. En este caso, proteger la cabeza con una almohada o manta es lo ideal. Acostarse en posición fetal y mantenerse así hasta que el movimiento cese.
- Evitar zonas donde haya electricidad. Si el terremoto ocurre cuando se está en la calle o en un centro comercial, no correr. Simplemente, alejarse de postes eléctricos, ventanas, edificios y cualquier otro objeto que pueda caer. No utilizar ascensores o huir precipitadamente hacia la salida más cercana. Durante un terremoto, la electricidad es inestable; de manera que utilizar escaleras siempre será la mejor opción. Intentar encontrar un refugio adecuado y permanecer allí el tiempo que sea necesario. Las primeras réplicas sísmicas son las más fuertes. Después de eso, suele haber pausas temporales antes de un nuevo temblor. Asimismo, los terremotos pueden desencadenar grandes olas oceánicas. Si por alguna razón se encuentra en un área de alto riesgo de una zona costera, alejarse del mar. En casos como este, es recomendable dirigirse hacia un terreno más alto y permanecer allí hasta que los expertos declaren que el área está fuera de peligro.
- Si se conduce, detenerse. Si la persona está manejando un auto, reducir la velocidad y detenerse en una zona segura. También puede hacerse a un lado en el carril derecho. Si el conductor entra en pánico al volante, podría ocasionar un gran accidente. Evitar atravesar puentes, acercarse a edificios de gran altura o cualquier otra estructura que pueda colapsar. Y mantenerse dentro del vehículo hasta que el temblor cese. En caso de estar en un autobús, permanecer en el asiento incluso aunque el transporte se detenga. Si no hay algo con lo que protegerse, sentarse en posición fetal y cubrir la cabeza con ambos brazos, en caso de caída de escombros.
- No prender fuego. Es importante, durante un terremoto, evitar encender objetos como velas o cerillos. Las tuberías de gas podrían tener fisuras o haberse roto debido al temblor. Obviamente, esto podría ocasionar terribles accidentes.
Qué hacer después del terremoto
- Comprobar si hay heridos. Luego de un sismo, lo primero que se debe hacer es verificar si alguien está lastimado. De esa forma se podrá prestar los auxilios necesarios. Si hay algún herido de gravedad, pedir ayuda para evacuar el lugar con precaución. Luego de un temblor de grandes niveles, algunas edificaciones no son seguras. En ese caso, lo más recomendable es evacuar el área con rapidez. Es indispensable hacerlo con calma y orden, siguiendo siempre las instrucciones de las autoridades. Asimismo, calzar zapatos resistentes y ropa protectora para evitar lesiones por escombros caídos. Especialmente vidrios rotos. La idea es estar preparado para las réplicas, puesto que, aunque estas suelen ser más leves, se han registrado casos en donde dichas vibraciones superan los niveles de tragedia alcanzados por el primer temblor.
- Revisar los contactos de luz, gas o agua. Luego de un terremoto, es necesario comprobar el estado de las conducciones de agua, gas y electricidad. La vista y el olfato pueden guiar, y no hay que poner ningún aparato en funcionamiento. Al contrario, desenchufar los electrodomésticos y las luces rotas para evitar incendios una vez que la energía sea restablecida. Pero, si hay dudas o hay alguna anomalía en la vivienda, cerrar las llaves de paso generales y ponerse en contacto con los técnicos o autoridades locales. Asimismo, limpiar los líquidos derramados o escombros que ofrezcan peligro. Si hay que abrir los armarios, hacerlo con cuidado. Es normal que algunos objetos queden en una posición inestable luego de un sismo. Una revisión completa del mobiliario siempre es importante. De esa forma, no habrá problemas al regresar a la casa cuando la emergencia haya pasado.
- No acercarse a zonas dañadas. En caso de no poder regresar a la vivienda porque la zona ha sido considerada de alto riesgo, mantenerse junto a la familia en áreas abiertas. Alejarse de las construcciones dañadas, y esperar futuras indicaciones. En caso de tener mascotas, llevarlas a un refugio para que se hagan cargo de ellas mientras los dueños no puedan.
- Evitar usar el teléfono/smartphone. No utilizar el teléfono si no es necesario. De esa forma, se evitará el colapso en las líneas telefónicas. Si se quiere recibir información, conectar la radio o el televisor. Esto último, solo si el servicio eléctrico ha sido restituido y la conexión de aparatos eléctricos no representa un riesgo. Para ese momento, las autoridades ya deberían estar brindando instrucciones sobre los siguientes pasos a seguir. Como organizar medidas de rescate para ayudar a las personas que hayan quedado atrapadas. Si hay vecinos o familiares que se encuentren en esa situación y no se tienen las herramientas para ayudarlos de forma segura, buscar asistencia de emergencia.
- Mantener la calma y moverse lo justo. Si lamentablemente no se está a salvo y se queda atrapado entre los escombros de una casa, edificio o cualquier otra estructura, no perder la calma. Lo primero es tratar de mantenerse inmóvil. Si hay mucho movimiento, podría levantarse polvo. Y este, al entrar en ojos y pulmones, resultaría nocivo. Cubrirse la boca con un trozo de tela. Si no hay pañuelos a la mano, rasgar un poco la ropa. La idea es inhalar la menor cantidad de partículas que estén en el aire. Tampoco gritar, puede ser peligroso. Asimismo, evitar el uso de encendedores o cerillos. Aunque la oscuridad parezca aterradora, no hay forma de saber si hay alguna fuga de gas. De ser así, inducir el fuego sería una decisión fatal. Lo mejor en una situación como esta es utilizar un silbato para que los rescatistas puedan ubicar el sonido. Si no se tiene uno, intentar orientarse y verificar si hay una tubería o losa cercanas con la que poder hacer ruido al golpearlas con un hierro o una roca.
Prevención de daños en terremotos
- Revisar la estructura física de la vivienda o el edificio en donde se vive. También hacerlo en los alrededores, eso ayudará a determinar si hay deslizamientos de tierra en el área. Si hay algo que no cumpla con lo establecido por la Defensa Civil, contratar a alguien que pueda repararlo. Además, mantener en buen estado las instalaciones de agua y electricidad es esencial en caso de un sismo. Esto ayudará a restaurar rápidamente la casa después de un desastre.
- Planificar con la familia un plan de acción en caso de emergencia. Organizar y ejecutar simulacros es lo ideal; así como tener preparado un botiquín de primeros auxilios, una radio portátil, una linterna con pilas, algunas provisiones de alimentos y agua. También se puede preparar una agenda con los teléfonos de emergencia necesarios: Policía Nacional, Bomberos y hospitales cercanos. Es importante que dicha lista se encuentre en un lugar visible y de fácil acceso.
- No colocar objetos pesados sobre muebles altos. Estos podrían caerse y lastimar a alguien durante un terremoto. Lo más recomendable sería dejarlos lo más cerca del suelo. En el caso de armarios, estanterías y electrodomésticos, estabilizarlos para que no se caigan durante las violentas sacudidas. Se puede utilizar almohadillas antideslizantes debajo de los televisores y computadoras, así como velcro o cualquier otro producto similar. También es importante fijar muy bien aquellos objetos que podrían causar daño al caer, como espejos, lámparas, cuadros, productos tóxicos, inflamables o cosas similares.
- Verificar que la salida principal y los pasillos de la casa estén libres de obstáculos. Para eso, colocar los muebles en un área que permitan la libre movilidad de todos los habitantes. Asimismo, asegurarse de mantener alejados cualquier producto químico de uso doméstico o artículos inflamables con los que se pueda tropezar durante el desalojo de la vivienda. Mejor conservarlos en un lugar donde no haya riesgo de derrames. Si se vive en un edificio de varias plantas o un complejo departamental, reunirse con el administrador y demás habitantes para decidir cuál sería la mejor forma de desalojar el lugar en caso de un terremoto. Señalizar una ruta de evacuación siempre es una buena idea.
- Rodearse de buenos equipos de emergencia. Finalmente, es importante mantener en lugares adecuados todos los equipos necesarios en caso de una emergencia. Objetos como extintores de fuego y herramientas de primeros auxilios resultan más útiles cuando están a la vista.