
¿Qué son los valores estéticos?
Los valores estéticos son criterios y parámetros que definen la belleza y que generan reacciones emocionales y estéticas, positivas o negativas, en una persona al observar alguna obra de arte, una persona, un objeto o un paisaje.
Ejemplos de valores estéticos son la belleza, la delicadeza, la armonía, lo horroroso o lo misterioso. Una persona podría pensar que una obra de arte es hermosa y que además tiene una gran armonía.
A partir de los valores estéticos, los seres humanos son capaces de crear una estructura de pensamiento que determina sus maneras de reaccionar ante ciertos estímulos. Esta estructura también define aspectos más profundos relacionados con toma de decisiones.
Este tipo de valor representa las razones por las que las personas consideran que algo es agradable o desagradable a la vista, o simpático o antipático con relación al trato. Son el punto de partida para las construcciones mentales relacionadas con la percepción humana.
Características de los valores estéticos
– Se basan en percepciones. Los valores estéticos se caracterizan porque representan la percepción de un individuo en particular. Tienen alto grado de subjetividad; por esto no hay unanimidad en cuanto a estos valores, sino que cada persona cuenta con su propia percepción.
– Pueden variar en el tiempo. Debido a que se basan en percepciones, los valores estéticos no suelen mantenerse de la misma forma a lo largo del tiempo. Las percepciones están íntimamente ligadas a épocas determinadas; por ello, en la medida en que cambie el contexto temporal, casi con seguridad cambiará también la percepción y, por ende, la referencia asociada al valor estético.
– Se fundamentan en los valores personales. Son altamente subjetivos, lo que implica que esta representación está basada en aquello que cada individuo considera valioso. En este sentido, en la construcción de los valores estéticos se toman en cuenta elementos de la historia personal de cada individuo.
– Expresan agrado o desagrado. Un valor estético puede representar irritación y contrariedad, así como satisfacción y gusto. En cualquier caso, siempre será una muestra de cómo percibe la realidad la persona en cuestión.
– Transmiten sentimientos. Los valores estéticos no expresan solamente la forma de percibir y pensar de un individuo. También representan emociones y sentimientos asociados a esa manera de percibir. Por esto, a través de los valores estéticos es posible experimentar sentimientos tan diversos como amor, rabia, incomodidad, motivación o tristeza, entre otros.
– Son aplicables a seres y/o elementos. Un individuo puede asociar un valor estético determinado a otras personas, a seres vivos en general (como animales, plantas u otros organismos) o incluso a elementos inanimados, como obras de arte, piezas de decoración o mobiliario. Se trata de una percepción personal de cada individuo; por ende, puede aplicarse prácticamente a cualquier elemento con el que esta persona tenga contacto.
– Generan reacciones positivas o negativas. Los sentimientos asociados a los valores estéticos pueden ser negativos o positivos. En este sentido, la reacción dependerá netamente de la forma en la que la persona está percibiendo dicho objeto. También tiene influencia el entorno y las historias de cada persona que se han asociado al estímulo con el que ha relacionado el valor estético determinado.
Tipos de valores estéticos
- Disonantes. Los valores estéticos disonantes son los que tienen relación con elementos menos apreciados universalmente como agradables. Se despiertan sentimientos complejos, como aquellos vinculados con la tristeza, el asco, la ridiculez, lo grotesco y lo trágico, entre otros. Este tipo de valores suele generar sentimientos de desagrado, aunque hay personas capaces de conectarse con los elementos más profundos de lo que el estímulo quiere transmitir y, gracias a esto, perciben sensaciones agradables, o al menos empáticas.
- Concordantes. Los valores estéticos concordantes son los que se consideran armoniosos y equilibrados; por esto generan más conexión con aquellas personas que valoran especialmente la armonía en todos sus contextos. Aunque, como hemos dicho antes, los valores estéticos son esencialmente subjetivos, en la sociedad en la que vivimos actualmente los valores concordantes suelen despertar sentimientos asociados a la tranquilidad y la relajación en una mayor cantidad de personas.
Ejemplos de valores estéticos
- Belleza. La noción de lo bello está relacionada con la armonía y el equilibrio. También tiene fuerte relación con aquello que es aceptado mayormente por los miembros de una sociedad determinada. En general, lo que es considerado bello debe generar placer en la persona que está expuesta a dicho estímulo.
- Fealdad. La fealdad está vinculada con los elementos desordenados o que se consideran poco armónicos. También puede decirse que lo feo es lo contrario a lo bello, dado que ambas nociones se consideran contrapuestas.
- Obscenidad. Este valor tiene relación directa con la cultura en la que los individuos están inmersos, dado que hace referencia a aquello que es moralmente cuestionable. La moralidad varía en función de las sociedades y de las épocas, así que este es uno de los valores estéticos que puede generar mayores diferencias de opinión.
- Majestuosidad. Este valor está vinculado con lo que se considera grandioso, estupendo o maravilloso en gran medida. Se trata de un valor concordante porque suele generar reacciones positivas, aunque la percepción siempre dependerá de cada individuo.
- Armonía. Lo que se considera armónico es aquello cuyos elementos calzan de manera perfecta entre sí. Gracias a este encaje ideal, se genera una sola pieza completa con dimensiones y proporciones iguales en todos sus extremos. Se trata de valorar la correspondencia estructural.
- Equilibrio. Este valor se refiere a la estabilidad de los componentes que conforman un determinado elemento. Los módulos de las cosas equilibradas generan compensaciones entre sí, de manera que el efecto final es estable y tiene mucha armonía. Como puede inferirse, las nociones de equilibrio y armonía están íntimamente relacionadas.
- Tragedia. En la tragedia están representados elementos tristes o que expresan desconsuelo de manera dramática. En estos estímulos suele haber altos tonos de nostalgia, y en la sociedad en la que nos desenvolvemos en la actualidad la tragedia se asocia a elementos oscuros, que se consideran apagados y que generan sentimientos de aflicción.
- Comedia. Es contraria a la tragedia: su principal expresión se relaciona con lo divertido, lo florido y entretenido. En la mayoría de los casos despierta sentimientos positivos, aunque la noción de comedia puede variar de manera evidente y contrastante entre distintas sociedades, e incluso entre miembros de una misma sociedad.
- Perfección. Se le otorga este valor a lo que se considera libre de defectos o errores. Esta palabra proviene de perfectio, que significa algo acabado, terminado por completo y que haya alcanzado el máximo nivel posible.
- Solemnidad. La solemnidad se refiere a un alto grado de seriedad y formalidad, hasta el punto de producir emociones graves y pesadas sin perder el rasgo de generar impresión.
- Delicadeza. Un valor vinculado a propiedades de finura, suavidad o exquisitez. Opuesto a la brusquedad y rudeza, la delicadeza a veces se relaciona con la fragilidad o con el cuidado y el detalle con el que pudo haber nacido una obra de arte.
- Grotesco. Se refiere a algo de mal gusto o muy exagerado, contrario a la delicadeza o suavidad.
- Trivialidad. Un valor que se apropia de lo vulgar, de lo común, sin profundidad o esencia. Se refiere a lo básico, carente de importancia y ordinario.
- Horribilidad. Cuando se le otorga la definición de horrible a algo es porque suele causar desagrado o producir repugnancia al enfrentarlo.
- Lúgubre. Valor relacionado con lo oscuro, tenebroso; incluso tiene relación con la muerte.
- Alegría. Sentimiento placentero ligado a un buen estado de ánimo y de satisfacción.
- Exquisitez. Contrario al valor de lo grotesco. Significa buen gusto o refinamiento.
- Imponente. El valor de lo imponente se asocia con algo grande, asombroso y magnífico
- Quimérico. Proviene de la ilusión, de lo irreal y de lo fantástico.
- Absurdo. Este valor se concede a lo irracional, a lo que está fuera de la lógica y la razón; fuera de lo convencional.
- Misterio. Evoca lo secreto, lo reservado, lo que aún no ha sido revelado. Las obras con este valor suelen producir una sensación de intriga y reflexión sobre lo que ven.
Referencias
- Bush, W. Esthetic Values and their Interpretation. Recuperado de jstor.org.
- Los valores estéticos. Recuperado de losvalores.org.
- Meynell, H. The nature of aesthetic value. Recuperado de sunypress.edu.