
¿Qué es una entrevista educativa?
Una entrevista educativa es una herramienta o técnica de la evaluación psicopedagógica que consiste en una conversación entre el estudiante, los orientadores y los padres, para conocer a los estudiantes y ayudar a los padres en su educación.
De manera directa o indirecta, la entrevista educativa pretende obtener información ya sea para realizar diagnósticos, obtener ayuda o estrechar la relación con los interlocutores, a fin de compartir ideas, sentimientos, pensamientos que faciliten la construcción de aprendizajes nuevos en los niños y adolescentes.
Esta herramienta psicopedagógica puede presentarse entre maestro-alumno o entre maestro-padres. Tienen similitudes en su estructura y características, pero varían principalmente en los temas abordados.
En el caso de la entrevista maestro-alumno, es clave conversar sobre sus gustos y aficiones, planes futuros, y también sobre las situaciones problemáticas o que le disgustan.
En la de maestro-padres, es fundamental describir las conductas que están motivando el encuentro, pero también otras áreas que sean favorables en el estudiante. Es necesario además pedir la opinión sobre el problema o el motivo de la entrevista.
¿En qué consiste la entrevista educativa?
Es una conversación intencional que permite obtener datos que, de otra manera, no se conseguirían por su carácter confidencial.
La entrevista con fines educativos es un tipo de entrevista de orientación que tiene exclusivamente como objetivos abordar temas académicos, es decir, que busca obtener, facilitar o transmitir información sobre temas como: bajo rendimiento, dificultades con algunas materias, conflictos con compañeros o docentes, etc. También puede contener información o aclaración sobre perspectivas de futuro académico y laboral del estudiante.
A diferencia de una entrevista terapéutica, la educativa es dirigida por el educador, quien selecciona objetivos y contenido, así como solicita información pertinente ya sea a los familiares o al alumno.
Además, la tendencia es a tener posibles soluciones pensadas para la situación que se plantea, es decir, es altamente probable que se oriente a la familia o al alumno con algunas pautas a seguir para solventar la situación.
El propósito final de este tipo de herramienta es contribuir al buen desarrollo del niño o adolescente, tanto en el ámbito individual, como el familiar y social.
Características de la entrevista educativa
– Objetivo definido. Tiene un objetivo claro, pues de esto dependerá el éxito de la intervención. Para ello debe delimitarse la información a compartir y los datos que busca.
– Diálogo. Puede producirse entre dos o más personas: entre maestro-padres o maestro-alumnos.
– Conductor o guía. Tiene un responsable de conducir la entrevista, quien será el encargado de formular las preguntas, o reorientar la conversación para alcanzar los objetivos. En este caso particular, sería el profesional de la educación quien debe dirigir la interacción. Además, es quien se encarga de registrar la información recabada. El flujo de información es en doble vía, es decir, se obtienen datos y también se comparten.
– Información compartida. Se refiere a la personalidad, conducta, cualidades y potencialidades de los niños y adolescentes.
– Tiempo. Está claramente delimitado, planeado con anticipación. Suelen ser breves, concretas y ágiles, con un principio y fin predefinido, lo que la diferencia de otras entrevistas, como la terapéutica.
– Espacio. Se lleva a cabo en un lugar cómodo y agradable, que se preste a las confidencias.
– Intencionalidad. La intención inmediata de esta conversación puede ser para corregir hábitos y actitudes, orientar o apoyar en determinada situación, así como buscar soluciones a problemas psicológicos o emocionales del estudiante.
– Comunicación. Debe ser natural, en un diálogo sencillo y fluido entre los participantes, para que se sientan con la libertad de compartir información o hacer las preguntas que consideren necesarias.
– Empatía. El entrevistador debe mantener una actitud empática aunque objetiva durante la conversación, así como transmitirle al otro la garantía de que la información compartida se tratará con confidencialidad y discreción.
– Tono. Es oficial, cordial, medianamente formal, pero con una entonación que transmita empatía y apertura.
Fases de una entrevista educativa
En el ámbito educativo, la entrevista consta 5 fases que le dan estructura a la conversación y al intercambio informativo.
- Primera fase. Mensaje de acogida. Después del saludo inicial y su presentación, el docente toma la palabra con un lenguaje estándar, ni coloquial ni técnico. Los participantes (en caso de no ser el estudiante) deben presentarse y comprobar de alguna forma la identidad y parentesco de los familiares que allí se encuentran. Si hay más de un representante de la institución, es importante explicar la razón por la que está presente y cómo participará.
- Segunda fase. Escucha activa e investigación. En esta etapa, el profesional puede hacer preguntas a los familiares o al estudiante sobre aspectos privados de la familia que se vinculen o puedan influir en la educación. Es fundamental que mantenga la estructura de temas que había establecido previamente para que no queden asuntos sin conversar. También es necesario que el docente tome notas de la información que le aportan los representantes y, de ser necesario, repregunte lo que está incompleto o confuso.
- Tercera fase. Elaboración de la estrategia a seguir. Una vez recabada la información, el docente puede orientar y sugerir la estrategia a seguir para solucionar la situación o mejorar algún comportamiento que esté afectando el desarrollo educativo del estudiante. El profesional hace propuestas, pero los representantes o el estudiante están en la libertad de aceptarlas o rechazarlas, para lo cual es importante que esté preparado para ambos escenarios.
- Cuarta fase. Acuerdos y compromisos. Luego de establecida la estrategia, en la que probablemente haya habido alguna negociación, en caso de no haber sido aceptada en su totalidad por los participantes, deben especificarse las acciones a seguir. En este momento debe expresarse el acuerdo de ambas partes y el docente debe pedir el compromiso del estudiante o de la familia. A su vez, debe comprometerse a llevar a cabo el plan que se fijó de manera consensuada.
- Quinta fase. Despedida. En la última fase, el docente debe comprobar que los familiares o el estudiante estén dispuestos a terminar la entrevista, que no haya dudas en los aspectos conversados y finalmente dar cierre a la conversación. El tono puede ser un tanto más afectivo, dependiendo de cómo evolucionó el encuentro, sin embargo, debe mantenerse la formalidad, pues debe considerar que está representando a la institución educativa.
Referencias
- Torre Puente, J.C. Orientación familiar en contextos escolares. Universidad Pontificia Comillas.
- Mora Hernández, L. Evaluación diagnóstica en la atención de estudiantes con necesidades especiales. Editorial Universidad Estatal a Distancia.
- Albaladejo, M. Cómo decirlo: Entrevistas eficaces en el ámbito educativo. Editorial Graó.
- Morga Rodríguez, L. Teoría y técnica de la entrevista. Red Tercer Milenio.
- Sánchez, R.C. La entrevista educativa. Recuperado de monografías.com.