
¿Qué es Loa loa?
Loa loa es una especie de gusano redondo que pertenece al filo Nematoda. Es un parásito que afecta al ser humano, causando una enfermedad conocida como loasis, o filariasis subcutánea.
Recibe ese nombre porque el parásito se aloja en los tejidos subcutáneos del huésped. Aparte de Loa loa también hay otros nematodos causantes de filariasis, como, por ejemplo, Onchocerca volvulus.
Loa loa es un parásito endémico del continente africano, específicamente en el oeste, nativo de Etiopía. Un gran porcentaje de la población de esta región está infectada por el gusano, pero no presentan síntomas. Quienes experimentan cuadros clínicos más graves son los que adquieren la infección al visitar las zonas en las que es endémica.
Características de Loa loa
– Morfología. Gusano que cuando adulto es delgado y filiforme, y cuando es larva (conocida como microfilaria) se caracterizan porque la parte central es ancha.
– Ciclo de vida. Es complejo, pues incluye etapas en el ser humano y en el insecto vector.
– Ubicación. Es endémico de África occidental y central.
– Parásito. Es un nematodo que causa la loasis, una enfermedad tropical.
Taxonomía de Loa loa
- Dominio: Eukaria.
- Reino: Animalia.
- Subreino: Eumetazoa.
- Filo: Nematoda.
- Clase: Secermentea.
- Orden: Spirurida.
- Familia: Onchocercidae.
- Género: Loa.
- Especie: Loa loa.
Morfología de Loa loa
Loa loa es un gusano nematodo y como tal tiene forma cilíndrica y alargada. Son dioicos, es decir, los sexos se encuentran separados. Además, presentan dimorfismo sexual, por lo que la hembra y el varón tienen ciertas diferencias que permiten distinguirlos.
El cuerpo de estos gusanos está dividido en tres áreas o zonas: una cabeza simple, un cuerpo y una cola que termina en punta roma. Además, se componen de una especie de cubierta protectora constituida principalmente por colágeno.
En lo referente al color, son mayormente pálidos, de un color blanquecino.
- Hembra. Las hembras de Loa loa son de mayor tamaño que los machos. Pueden llegar a medir hasta 8 cm. Su cola es recta. Internamente, su aparato reproductor está conformado por dos ovarios, a partir de los cuales salen dos oviductos que se comunican con el útero, el cual desemboca en el poro genital.
- Macho. Los machos miden hasta 3 cm. Su cola desarrolla una curvatura ventral característica. Además, tienen dos espículas. Su aparato reproductor está integrado por un testículo que desemboca en la vesícula seminal. De esta sale el conducto eyaculador, el cual se abre hacia el exterior del animal en la cloaca.
Ciclo biológico de Loa loa
En el caso particular de este parásito, el vector está representado por un insecto, una mosca perteneciente al género Chysops. Es hematófaga, es decir, se alimenta de la sangre que obtiene a través de la picadura a individuos como el ser humano, que es el huésped por excelencia de este parásito.
Tiene tres formas larvarias: microfilarias (L1), labditiformes (L2) y filariformes (L3). Las microfilarias se producen en el interior del ser humano y posteriormente experimentan su metamorfosis dentro de la mosca.
Una vez aclarado esto, el ciclo biológico de Loa loa trata de que los seres humanos que se encuentran infectados por el parásito, tengan microfilarias circulando por su torrente sanguíneo. Cuando una mosca lo pica y chupa su sangre, también succiona esas microfilarias.

En el tubo digestivo de la mosca, la microfilaria pierde su cápsula protectora y se desplaza hacia sus músculos torácicos. Allí sufre una metamorfosis, atravesando el estadio L2 (labditiformes) y L3 (filariformes).
Las larvas L3 se desplazan desde los músculos del tórax hacia la probóscide de la mosca. La probóscide es un órgano alargado que utilizan algunos invertebrados para succionar. En el caso de las moscas, lo usan para succionar la sangre de los animales a los que pican.
Una vez pican a un ser humano sano las larvas filariformes (L3) aprovechan la herida para ingresar al organismo del huésped.
En el interior del cuerpo humano, la larva se desplaza a los tejidos subcutáneos. Allí experimentan una nueva metamorfosis y se transforman en un individuo adulto.
Los adultos se aparean y son capaces de producir microfilarias (L1). En las personas infectadas se han recolectado microfilarias en el líquido cefalorraquídeo, la orina y el pulmón. También circulan en la sangre durante el día.
Cuando una mosca pica a una persona infectada, adquiere las larvas L1, dando inicio nuevamente al ciclo.
Transmisión de Loa loa
Este parásito se transmite a través de la picadura de las moscas del género Chysops. Esto ocurre porque ellas, al picar a la persona, depositan las larvas del parásito allí y estas aprovechan de ingresar al torrente sanguíneo.
No se han registrado casos de transmisión directa de un ser humano a otro, por lo que este mecanismo de transmisión está totalmente descartado.
Síntomas de infección por Loa loa
La enfermedad que causa Loa loa se conoce con el nombre de loasis. Es una infección que afecta principalmente a los tejidos subcutáneos del cuerpo, ya que allí se reproduce el parásito.
El período de incubación es de unos tres meses aproximadamente. Al cabo de este tiempo, la persona infectada comienza a manifestar ciertos síntomas y signos.
Entre los signos más característicos de esta infección está el llamado edema de Calabar. Es una zona en la que hay edema (inflamación) sin enrojecimientos. Esa inflamación es subcutánea y muy extensa, pudiendo llegar a medir hasta 20 cm.
Además, antes de que aparezca el edema, se puede experimentar prurito (picazón), ardor y dolor. El edema de Calabar se desarrolla principalmente en el rostro, muñecas y tobillos, específicamente a nivel de las articulaciones. Su duración es variable, desde horas hasta incluso semanas. Cuando desaparece el edema, es muy factible que reaparezca pero en otra localización.
A nivel sanguíneo, la persona afectada sufre eosinofilia, es decir, un aumento de la concentración en sangre de los eosinófilos, un tipo de célula sanguínea. Esto ocurre porque estas células tienen, entre una de sus muchas funciones, combatir las infecciones por parásitos.
Asimismo, las formas adultas del parásito tienden a ocasionar ciertas reacciones locales en el sitio donde se encuentran. Uno de los tejidos predilectos de estos gusanos es la conjuntiva ocular. Cuando esto ocurre, la persona experimenta lagrimeo, hormigueo y sensación de cuerpo extraño.
Cuando la infección progresa, es factible que se presenten complicaciones a nivel renal, neurológico, pulmonar y cardiaco.
La gravedad de la infección depende principalmente del estado del sistema inmunológico de la persona afectada y del grado de inmunidad al parásito. Por ejemplo, en las regiones donde la loasis es endémica, es posible encontrar microfilarias en la sangre de sus habitantes, sin que estos presenten síntomas o signos.
Diagnóstico de loasis
El diagnóstico de la loasis se puede dar a través de varios mecanismos:
- Observación directa del gusano. El doctor puede observar la forma adulta del gusano en la conjuntiva del paciente o en la piel.
- Examen de sangre. Es el examen más utilizado para diagnosticar la infección por Loa loa. Para llevarlo a cabo, es necesario tomar una muestra de sangre del paciente. Esto debe realizarse en el lapso de tiempo entre las 10:00 am y las 2:00 pm, ya que es el momento cuando hay mayor concentración de microfilarias en la sangre.
- Reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Examen altamente especializado de diagnóstico molecular. Gracias a ello se logra detectar directamente el ADN del parásito, así como también cuantificar la cantidad de parásitos que hay. Es un examen sumamente costoso que debe realizarse en centros especializados. No es común que se haga para diagnosticar la infección.
Tratamiento para infección por Loa loa
El fármaco que se utiliza para tratar las infecciones por Loa loa es la dietilcarbamazina. Es un antihelmíntico (antiparasitario) que se utiliza para tratar infecciones producidas por algunos nematodos como Loa loa.
Sin embargo, el esquema de tratamiento de la loasis es un tanto complejo, ya que la conducta a seguir depende de varios factores.
El factor más importante es la cantidad de parásitos que hay por mililitro de sangre. En pacientes cuya concentración es superior a 8.000 microfilarias por cada mililitro, no es recomendable comenzar directamente con la dietilcarbamizina.
Esto se debe a que los parásitos, cuando son atacados, liberan ciertas sustancias que pueden desencadenar terribles reacciones en el paciente, como una encefalopatía.
En pacientes con un elevado nivel de microfilarias en sangre, es común someterlos a un tratamiento con albendazol por un período de 21 días, con la finalidad de reducir el número de parásitos.
Una vez que la carga parasitaria ha llegado a niveles más manejables, entonces se aplica el tratamiento con la dietilcarbamazina, siempre con el cuidado y el monitoreo requerido.
Referencias
- Agbolade, O., Akinboye, D., Ogunkolo, O. Loa loa and Mansonella perstans: neglected human infections that need control in Nigeria, Afr. J. Biotechnol.
- Curtis, H., Barnes, S., Schneck, A., Massarini, A. Biología. Editorial Médica Panamericana. 7° edición.
- Gómez, N., Primelles, R., Gómez, N., Pérez, H., Tipantasig, W. Filariasis. Revista de Ciencias Médicas.
- Hickman, C.P., Roberts, L.S., Larson, A., Ober, W.C., Garrison, C. Integrated principles of zoology. McGraw Hill.
- Rajeev, J., Chen, J., Butcher, A., Casson, R. Subconjunctival Loa lloa worm. International Journal of Infectious diseases.