
¿Qué es el pensamiento vertical?
El pensamiento vertical es un tipo de pensamiento muy lineal y selectivo. Se conoce también como pensamiento lógico o analítico, donde se utiliza preferentemente la razón y las evidencias fácticas.
Muchos psicólogos afirman que el pensamiento vertical es lo opuesto al pensamiento lateral, el cual puede incluir respuestas erróneas, varias formas de hacer las cosas y saltar de un paso a otro de forma aleatoria. Ninguno de los dos métodos es correcto o incorrecto, ya que siempre hay espacio para los dos y ambos son útiles.
Los métodos de pensamiento vertical son esencialmente secuenciales por naturaleza. Hay que proceder paso a paso por un camino. Se puede ir de un paso a otro de manera desordenada y luego rellenar el hueco o permitir que los puntos se unan en un patrón. Se puede saltar directamente a la conclusión y luego razonar el camino que ha llevado ahí.
Cuando se alcanza una conclusión o un resultado válido, no importa mucho el camino que se ha seguido, si se ha hecho siguiendo los pasos en su orden o de otras formas alternativas.
Características del pensamiento vertical
– Secuencialidad. Este tipo de pensamiento sigue una secuencia lógica de pasos para llegar a una conclusión, abordando el problema de forma ordenada y metódica. Por eso se avanza de manera estructurada y directa.
– Razonamiento lógico. Emplea el razonamiento lógico para obtener conclusiones, evaluadas como correctas o incorrectas al basarse en hechos confirmables.
– Análisis. Se basa en que existe un camino correcto o más apropiado para llegar a conclusiones. Así, las consideradas incorrectas se descartan.
– Información conocida. Se apoya en hechos confirmables y objetivos, que puedan demostrarse.
– Estructura rígida. Sigue normas y reglas establecidas para garantizar un enfoque sistemático y riguroso.
– Menos creatividad. Se enfoca en lo que se puede comprobar objetivamente, no puede basarse en intuiciones.
– Crítico. Evalúa críticamente cada paso para convalidar los resultados.
Método de pensamiento vertical
La mayoría de los métodos de pensamiento vertical son muy útiles en áreas como las matemáticas y la ciencia. Estas materias implican verdades objetivas y muy precisas que no pueden cambiarse.
Por ejemplo, alguien que esté tratando de resolver la operación matemática (21 + 3 – 2 + 10 – 1) debe pensar de forma vertical, ya que estas operaciones requieren la utilización de unos pasos en un orden específico. Y el resultado es correcto o incorrecto.
Si se intenta solucionar este problema en el orden incorrecto, la respuesta será errónea. Entonces, el individuo debe sumar y restar los números en el orden establecido para obtener la respuesta de 31.
Esto mismo suele ser cierto para las áreas científicas, ya que los conceptos científicos como productos químicos, patrones de tiempo y sistemas corporales deben encajar de una manera determinada para que funcionen o sean entendidos de forma adecuada.
Hay muchos músicos que también utilizan esta forma de pensamiento. El pensamiento vertical suele ser necesario para alguien que intente componer una pieza musical, especialmente cuando hay varias voces e instrumentos implicados. Una persona que piensa en vertical suele imaginarse cómo los distintos instrumentos sonarían juntos.
Diferencias entre pensamiento vertical y pensamiento lateral
El pensamiento lateral suele verse como lo contrario al pensamiento vertical. Las personas que piensan de forma lateral con más frecuencia pueden tener más dificultades a la hora de centrarse en tareas que requieran pasos cuyo orden no se puede alterar, pero también pueden producir soluciones interesantes para problemas espinosos.
- Ejemplo de algo perdido. Un pensador lateral que no encuentre algo que busca en su casa, probablemente utilizará para el mismo fin alguna cosa que se parezca a ese objeto o cumpla una función parecida. Por su parte, un pensador vertical, si no encuentra el objeto, irá a pedirle uno al vecino o saldrá a comprar otro igual. Ninguna de las dos situaciones está mal, simplemente son diferentes. Ambos métodos pueden producir un resultado satisfactorio.
- Ejemplo de la estantería. En algunas ocasiones es mejor utilizar el pensamiento vertical combinado con el pensamiento lateral. Por ejemplo, a la hora de montar una estantería que viene por partes, la persona que piensa en vertical entiende cómo hay que juntar las piezas siguiendo los pasos de forma precisa. Si se imagina que la estantería no encaja del todo bien cuando se han puesto todas las piezas, esta persona consideraría, seguramente, comprar una estantería nueva. La persona que piensa de forma lateral puede intentar montar las piezas de otra forma, en otro orden, saltarse los pasos, añadiendo una pequeña pieza…
- El pensamiento vertical tiene un planteamiento lógico. Los métodos del pensamiento vertical son lógicos y su eficacia está demostrada: los resultados son los deseados. Sin embargo, con el pensamiento lateral, este planteamiento es diferente: busca acercarse a un problema mediante métodos que no son lógicos. Esto no significa que las personas que piensan de forma lateral hagan decisiones ilógicas: combinan el razonamiento y la imaginación para llegar a la solución más adecuada. Utilizan habilidades de pensamiento tanto críticas como creativas para alcanzar el resultado deseado. Sin embargo, no tienen por qué pensar que la solución a la que llegan es la única posible, la que utilizarán siempre a partir de entonces. Siempre consideran otras posibilidades.
La educación y el pensamiento vertical
La educación se ha concentrado exclusivamente en el pensamiento vertical y lo sigue haciendo. En la mayoría de las materias se enseñan técnicas que requieren métodos de pensamiento vertical.
Por ejemplo, en matemáticas, para resolver un problema o ecuación siempre se requiere una secuencia de pasos cuyo orden no puede alterarse. En lenguaje, para hacer un análisis sintáctico, también se siguen pasos.
- El pensamiento lateral en la educación. El pensamiento lateral se ocupa de la creación de nuevas ideas, mientras que, como se ha explicado antes, el pensamiento vertical se encarga del desarrollo y la utilización de las mismas ideas. La educación tan solo enseña métodos de pensamiento vertical, porque el pensamiento lateral siempre ha parecido imposible de enseñar, debido a su naturaleza no metódica y más libre. Se ha supuesto que no puede hacerse nada sobre la generación de nuevas ideas, aparte de esperar a que surjan y, entonces, podrían desarrollarse con el pensamiento vertical. Como resultado de esta actitud, la habilidad de pensar de forma vertical se suele desarrollar hasta un nivel bastante útil, mientras las habilidades de pensamiento lateral permanecen pobres.
- La llegada de la tecnología y necesidad de innovación. Con la llegada de la tecnología computacional, ha habido un énfasis creciente en el pensamiento lateral y los aspectos más creativos de la mente. Además, la necesidad cada vez mayor de más ideas y los beneficios de la innovación, tanto en productos como en métodos, ha centrado la atención en las habilidades creativas. Como resultado, la creatividad se ha puesto de moda y ya no es un desacierto suponer que se pueden hacer cosas de forma deliberada para animar a otros a ser creativos. A lo mejor, no hace falta mucho más que enriquecer el ambiente en el que las actividades creativas pueden ocurrir. Debido a toda la atención que se le está prestando, la creatividad está en peligro de convertirse en una palabra de reconocimiento dudoso. El aumento del interés en la creatividad ha dado lugar a una gran variedad de teorías, siendo la mayoría de ellas descriptivas y basadas en observaciones empíricas. Muchas de estas teorías contienen ideas útiles, algunas de las cuales están revestidas de conceptos confusos e innecesariamente complejos que traicionan la naturaleza empírica de las teorías.
Conclusión sobre el pensamiento vertical
En las situaciones de resolución de problemas del mundo real, una combinación de ambos planteamientos suele producir los mejores resultados. Debido a su naturaleza rígida y estructurada, el pensamiento vertical tiende bastante a no incluir novedad en sus métodos, lo cual es esencial, por ejemplo, para encontrar y aplicar procesos innovadores en gestiones empresariales.
No proporciona muchas oportunidades para experimentar y desviarse del curso establecido. Sin embargo, el pensamiento vertical ayuda a utilizar detalles en cada paso del proceso.
Por otra parte, el pensamiento lateral podría llevar más tiempo cuando se quiere solucionar un problema, ya que conlleva equivocarse y aprender de los errores. A la hora de enfrentarse a un problema, lo mejor consiste en utilizar tanto métodos verticales como laterales, puesto que se complementan y pueden ayudar a hallar la mejor solución.