
Para saber cuántos siglos duró el esplendor de la cultura maya en el periodo Clásico, es preciso tener en cuenta que este periodo abarcó desde el 250 hasta el 900 d.C., dividido en tres sub-periodos: el Temprano, el Tardío y el Terminal.
En tal virtud, duró seis siglos y medio. Los monumentos mayas que datan del 250 a.C. son bastante escasos, al tiempo que no muestran el esplendor del periodo Clásico.
Hacia 280-290 d.C. se empezaron a construir monumentos que registran la historia política, social y religiosa de los mayas.
Es preciso aclarar que no se trata, tan solo, de monumentos. Durante estos años (280-290) aparecen altares, placas en piedra y otros artefactos en los que se puede apreciar que utilizaban lo que se ha denominado “el conteo largo”.
Este era un sistema de calendario que se basó en los múltiplos de un año de 360 días, y no de 365.
Este calendario, que estuvo vigente durante todos los siglos del periodo Clásico de los mayas, muestra un punto de origen en el 3114 a.C.
En otras palabras, elaboraron un conteo retroactivo o, lo que es lo mismo, que empezó mucho antes de que diseñaran el calendario a finales del siglo III de nuestra era.
Sub-periodos del Clásico maya
Estos tres sub-periodos estuvieron separados por lo que se ha llamado el “hiato”, una época que tuvo características muy específicas. Tal es el caso de la notoria disminución en la construcción de monumentos fechados, particularmente en Tikal, ubicado en la actual Guatemala.
En la secuencia temporal de la cultura maya, las crisis son recurrentes. Por razones históricas y/o arqueológicas, dichas crisis reciben diferentes denominaciones.
Así, por ejemplo, para finales del periodo Clásico, las crisis han recibido la denominación de “colapsos”. En lo que respecta a Palenque, se llaman “crisis” y en Tikal reciben el nombre de “hiato”.
Esta diversidad de palabras para identificar las frecuentes crisis, se aplica también al periodo Preclásico.
Entonces, ¿cuántos siglos duró el esplendor de la cultura maya en el periodo Clásico? Para responder a esta interrogante, se debe afirmar que ese esplendor, en su máxima expresión, duró desde el 250 d.C. hasta los últimos años del Clásico Tardío, esto es, hasta el 700 d.C.
El poder, en sus diferentes manifestaciones, como la política, la social y/o la religiosa, ha sido un factor determinante a través de la historia de las diferentes civilizaciones, independientemente del continente y de la época.
Pero, particularmente en el caso de la cultura maya, fue de crucial importancia. Y lo fue más durante el Clásico Temprano y el Tardío.
Los historiadores han dividido el periodo Clásico en tres épocas: el Clásico Temprano (de 250-550 d.C.), el Clásico Tardío (de 550-830) y el Clásico Terminal (de 830 al 950).
Durante el periodo Clásico se levantaron las grandes construcciones fechadas, los urbanismos a gran escala y el registro de inscripciones monumentales, además de que significó un notable desarrollo intelectual y artístico.
En este momento histórico surgieron numerosas ciudades-estado, relacionadas y vinculadas mediante una compleja red de alianzas y enemistades.
Por ejemplo, Tikal fue una ciudad que llegó a tener más de 100.000 habitantes, y como centro urbano y de poder, estableció una red de relaciones con otras más pequeñas para enfrentar a la ciudad rival, Calakmul, que también tenía, a su vez, alianzas con otras poblaciones.
Una y otra tuvieron, durante el Clásico, poder alternado sobre la otra gracias a las guerras, lo que marcaría los periodos de florecimiento y decadencia de la cultura.
Referencias
- Classic Period. Recuperado de marc.ucsb.edu
- About Tikal and mayan culture. Recuperado de english.illinois.edu
- Hugh-Jones, S. Millenary Maya Societies. Sociedades mayas milenarias. Recuperado de mesoweb.com