
¿Quién fue William Tyndale?
William Tyndale (1494-1536) fue un religioso católico y humanista inglés que tradujo por primera vez la Biblia al inglés. Fue la primera de las nuevas Biblias de la Reforma protestante.
Se basó en las versiones griegas y hebreas, en lugar de la latina, y se difundió rápidamente, pero fue prohibida por la Iglesia católica y la de Inglaterra, que en aquel entonces no respaldaban las traducciones de los textos sagrados.
Fue el primero en emplear “Jehová” como nombre de Dios en los textos occidentales, popularizándose entre los protestantes ingleses. Gracias a la imprenta, los trabajos de Tyndale tuvieron un amplio eco en todos los estratos de la sociedad.
Ni los católicos ni la corona inglesa se sintieron complacidos con la desobediencia de Tyndale, especialmente después de publicar un texto contra las pretensiones de divorcio de Enrique VIII.
Nunca obtuvo permiso para traducir la Biblia, acto considerado hereje y que lo condujo a la muerte. Tyndale dejó una profunda huella en el idioma inglés, ya que su trabajo fue uno de los más conocidos durante siglos e influyó en grandes autores.
Biografía de William Tyndale
Primeros años
William Tyndale nació aproximadamente en 1494 en Melksham Court, parte de Gloucestershire.
Se cree que sus antepasados llegaron a la zona de Gloucestershire tras la guerra de las Rosas. De hecho, algunos historiadores piensan que estaba emparentado con sir William Tyndale de Dean, Northumberland, y con el barón Adam de Tyndale, un teniente en jefe de Enrique I.
Educación
No se sabe mucho más de la vida de Tyndale hasta que ingresó en Oxford para cursar su educación formal. Allí formó parte del Magdalen Hall a partir de 1506 y se recibió seis años más tarde como bachiller en Artes.
En esa misma época fue subdiácono, es decir, alguien que forma parte de una orden religiosa con la finalidad de prestar sus servicios en el altar.
Desde este momento ya se formaba como humanista, especialmente por las inclinaciones que existían en las universidades del Renacimiento por el estudio de los clásicos.
Aunque en Oxford estaban más inclinados a los estudios latinos, se tocaban algunos temas relacionados con los griegos.
En 1513 se recibió como máster en Artes, lo que le permitió iniciar sus estudios teológicos. Tyndale no concebía que las Sagradas Escrituras no formaran parte del currículo académico de su especialización, queja replicada por otros, como Martín Lutero.
Tyndale pensaba que se les lavaba el cerebro a los estudiantes con doctrinas paganas antes de mostrarles la Biblia. Creía que esa tardanza impedía que hallaran por sí mismos el verdadero significado de los textos.
Cambios
Tyndale era políglota. Además de su inglés materno, hablaba alemán, italiano, francés, español, hebreo, griego y latín.
Esto era de gran ayuda para su vida académica, ya que podía ir a las fuentes originales, sin trabajar con las traducciones contemporáneas.
No se sabe con exactitud cuáles fueron las razones que lo llevaron a abandonar Oxford y trasladarse hasta Cambridge, cuya reputación era inferior.
Algunos consideran que precisamente lo que le atrajo fue la tranquilidad de ese ambiente más pequeño.
Llegó en 1517 a la nueva institución, y allí probablemente se interesó en mejorar sus habilidades con el griego, que era mucho más aceptado que en Oxford. También se cree que tuvo libertad para desarrollar su latente simpatía por las ideas luteranas, pese a ser católico.
Culminó sus estudios en 1521 y, aunque despertó enemistades por sus ideas radicales, incluso sus más férreos detractores lo describían como una persona honorable, agradable y virtuosa.
Regreso a su tierra
Entre 1521 y 1522, Tyndale volvió a Gloucestershire, donde comenzó a trabajar para sir John Walsh, un terrateniente de gran prestigio e importancia en la zona.
Además de servir como capellán en la propiedad de sir Walsh, Tyndale era tutor académico de los hijos del señor. Algunas fuentes afirman que fueron los hermanos de Tyndale, personas influyentes, quienes le ayudaron a conseguir ese puesto.
Mucho se han cuestionado los historiadores el motivo por el que Tyndale decidió dedicarse a tareas de escasa importancia. Pero se piensa que eso le facilitó comenzar a trabajar en traducciones del griego, que ya había despertado su interés.
Rápidamente, el nombre de Tyndale recorrió Gloucestershire. Especialmente se hizo popular porque solía mostrar a los fieles las enseñanzas religiosas directamente desde la Biblia, mediante fragmentos que él mismo traducía.
Pero la Iglesia no vio esas aproximaciones liberales con buenos ojos y Tyndale recibió quejas directamente de parte de John Bell, a cargo de la diócesis de Worcester.
En ese momento nadie quiso levantar ningún cargo contra el joven religioso, sino que se le solicitó que detuviera sus prácticas consideradas heréticas.
En busca de apoyo
Tyndale no se desanimó porque las autoridades locales de la Iglesia católica le exigiesen terminar con sus traducciones. Por el contrario, fue el impulso que lo llevó a buscar una aprobación más alta que le permitiera concretar su objetivo, que era llevar la palabra de Dios al inglés.
Tyndale consideró que los conflictos que sus actos habían desatado se debían, simplemente, a que los mismos clérigos no conocían a profundidad las Sagradas Escrituras. En consecuencia, criticaban sus enseñanzas sin fundamento alguno.
Arribó a Londres en 1523, donde solicitó una reunión con el obispo Cuthbert Tunstall. Tyndale pidió su bendición a este obispo porque pensó que sería el camino más fácil, ya que era de conocimiento público que Tunstall había estudiado a los griegos.
A pesar de todo, la respuesta que obtuvo Tyndale fue negativa. A medida que pasó el tiempo, se dio cuenta de que, aunque las excusas que se le ofrecieron no parecían muy tajantes contra su idea, tampoco vería el día en que se le concediera el visto bueno para comenzar su trabajo.
Traducción
En 1524, Tyndale viajó a Alemania por diversos factores: no solo se había convertido en el epicentro de la imprenta en todo Occidente, sino que también allí las nuevas aproximaciones a la teología eran bienvenidas.
Probablemente llegó a Wittenberg y se registró en la universidad local, donde comenzó a trabajar en la traducción del Nuevo Testamento al inglés común. En esa época, un fraile de nombre William Roy le sirvió como asistente, según fuentes contemporáneas.
Terminó su trabajo a finales del año siguiente y había conseguido la oportunidad de que los ejemplares fuesen reproducidos en Colonia, pero el creciente rechazo al luteranismo frustró la publicación.
Eso obligó a Tyndale a trasladarse a Worms, una ciudad libre del Imperio en la que las ideas de Lutero calaban con rapidez. Allí se realizó en 1526 la edición del Nuevo Testamento de Tyndale por Peter Shöffer.
Impacto
En otras ciudades también se realizaron reproducciones, que llegaron a Gran Bretaña. En octubre de 1526, su traducción ya estaba en manos de Tunstall, que se había negado un par de años atrás.
No solo no le agradó a la Iglesia, especialmente a Tunstall, sino que este también organizó quemas públicas de los textos de Tyndale. Además, le envió cartas a los vendedores de libros para que cesaran la distribución de esos ejemplares.
El cardenal Wolsey realizó un juicio contra Tyndale en 1529, donde se resolvió que su trabajo constituía una herejía. A partir de entonces, los más importantes representantes religiosos de Inglaterra condenaron sus traducciones.
Últimos años
En vista del rechazo que se había generado a su alrededor, Tyndale decidió refugiarse en Hamburgo, donde comenzó a trabajar en la traducción del Antiguo Testamento. También tradujo otros tratados y escribió algunos textos propios.
Lo que motivó la ruptura definitiva entre los ingleses y Tyndale fue principalmente el texto en el que manifestó su rechazo a las pretensiones de Enrique VIII de divorciarse de Catalina de Aragón.
En ese momento, el mismo rey de Inglaterra solicitó a Carlos V, sobrino de su esposa y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, que capturara a Tyndale y lo entregara para castigar sus herejías. Sin embargo, no ocurrió.
Curiosamente, la obra de Tyndale La obediencia del hombre cristiano fue lo que inspiró a Enrique VIII para separarse de Roma, ya que planteaba que el líder de la Iglesia local debía ser el monarca y no el papa.
A pesar de todo, Tyndale fue capturado en Amberes en 1535, pues un hombre llamado Henry Phillips lo traicionó y lo entregó a las autoridades. Tras esto se celebró un juicio en Vilvoorde en 1536, donde se le acusó de hereje y se le encontró culpable de los cargos.
Muerte

William Tyndale murió el 6 de octubre de 1536 en Vilvoorde. Fue ejecutado por estrangulación y luego quemado en la hoguera.
Aportes de William Tyndale
La principal contribución de William Tyndale fue en lingüística. Grandes cambios en el lenguaje y en la alfabetización de la población se dieron desde la invención de la imprenta. Por eso fue que la traducción de Tyndale llegó más lejos y en menor tiempo, además de a un grupo mucho más extenso.
Aunque no pudo terminar la traducción de toda la Biblia, el trabajo de Tyndale fue incluido en la Biblia de Mathew, publicada con el visto bueno de Enrique VIII en 1537, un año después de la muerte del traductor.
Al aparecer en la Biblia del rey Jacobo, obra publicada en 1611, la mayoría del Nuevo Testamento (80%) y algunos fragmentos del Antiguo fueron copias fieles del trabajo de Tyndale. Esa edición de la Biblia fue uno de los textos más relevantes para el vocabulario, la sintaxis y la gramática inglesas.
Obras de William Tyndale
- Traducción del Nuevo Testamento, 1526.
- Prólogo de la epístola de Pablo a los romanos, 1526.
- La parábola del malvado Mammón, 1527.
- La obediencia del hombre cristiano, 1528.
- Traducción del Pentateuco, 1530.
- La práctica de los prelados, 1530.
- Una respuesta al diálogo de Sir Thomas More, 1531.
- Traducción de Erasmus: Enchiridion militis Christiani, 1533.
- Traducción del Nuevo Testamento revisada, 1534.
- Un camino hacia las Sagradas Escrituras, c. 1536.
Frases de William Tyndale
- Desafío al Papa y todas sus leyes. Si Dios me concede vida, en no muchos años lograré que el chico que guía el arado sepa más de las Escrituras que usted.
- Señor, abre los ojos del rey de Inglaterra.
- He percibido por experiencia, cómo resultaba imposible establecer cualquier verdad en los laicos, excepto si la Escritura se les presentara frente a sus ojos, en su lengua materna, para que pudieran ver el proceso, orden y significado del texto.
- Nunca he alterado ni una sílaba de la Palabra de Dios contra mi conciencia, ni lo haría hoy, aunque se me entregara todo lo que está en la Tierra, sea honra, placeres o riquezas.
También acuñó en sus traducciones algunas expresiones populares en inglés, como:
- Twinkling of an eye / En un parpadeo.
- Seek and you shall find / Busca y encontrarás.
- The salt of the earth / La sal de la tierra.
- It came to pass / Sucedió.