Apatía: síntomas, tipos, causas, complicaciones, tratamientos

La apatía es una falta o reducción generalizada de los sentimientos, preocupaciones, intereses y preocupaciones en una persona. Se trata de un estado de indiferencia, en el que estados como la motivación, la pasión o el entusiasmo prácticamente desaparecen de la vida del individuo.

Por lo general, la apatía también provoca en la persona la falta de un sentido de propósito o valía. Así, quienes se encuentran en este estado emocional plano tienen grandes dificultades para fijarse objetivos y para cumplirlos. En general, además, suelen mostrar síntomas de cansancio físico y mental, además de una aparente insensibilidad.

apatía

En ocasiones, la apatía aparece relacionada con problemas psicológicos como la depresión mayor, la esquizofrenia o la demencia. Sin embargo, no en todos los casos tiene por qué estar provocada por un trastorno.

Según corrientes como la psicología positiva, tiende a surgir como consecuencia de que la persona percibe que no tiene la habilidad suficiente como para enfrentarse a los retos de su vida.

Es necesario comprender que cierto estado de apatía es normal y casi todo el mundo lo experimenta en alguna ocasión a lo largo de su vida. Sin embargo, en los casos en los que es muy grave puede llegar a interferir en el desarrollo de la rutina cotidiana y provocar grandes problemas a quienes lo padecen.

Síntomas

mujer apática

La apatía, en la mayoría de los casos, afecta a todos los aspectos de la vida de la persona al mismo tiempo. En general, se asocia con una falta de interés y motivación por cualquier área, que en general va provocada por un malestar emocional o psicológico o la pérdida de esperanza.

Sin embargo, a la hora de estudiar este problema psicológico, algunos especialistas consideran que es útil dividir sus síntomas en tres categorías: conductuales, cognitivos y emocionales. A continuación veremos cada uno de ellos.

Síntomas conductuales

Lo primero que solemos notar en una persona con apatía (o cuando nosotros mismos padecemos este problema) es que su nivel de actividad se ve considerablemente reducido. El individuo tenderá a llevar a cabo muchas menos acciones en su día a día, tendiendo simplemente a pasar el rato.

Por otro lado, el apático, debido a su falta de interés por lo que le rodea, muestra muy poca perseverancia a la hora de enfrentarse a cualquier tarea. Cuando algo le resulta complicado, por lo general deja de intentarlo al poco tiempo.

Por último, el rendimiento del individuo también se ve muy reducido en todos los aspectos, pudiendo esto causarle todo tipo de problemas (por ejemplo, en el trabajo o en los estudios). En general, esto está asociado a bajos niveles de esfuerzo, que le impiden alcanzar los estándares que previamente conseguía.

En general, la persona apática tiende a realizar solo conductas automáticas, en las que no tiene que esforzarse demasiado. Algunas de las más típicas son ver la televisión, navegar por Internet, o jugar a videojuegos, aunque las que realice un individuo en concreto dependerá de varios factores como su edad o sus preferencias.

Síntomas cognitivos

Según las investigaciones al respecto, el principal pensamiento de una persona que sufra apatía es el de que no merece la pena esforzarse. Por algún motivo, el individuo ha adquirido la creencia de que es inútil tratar de mejorar, ya que no existe ninguna posibilidad de llevar una vida mejor en el futuro.

En general, esto va asociado también a un fuerte pesimismo, normalmente consecuencia de alguna experiencia traumática o desagradable. La desmotivación es tan fuerte en el caso de la mayoría de los apáticos, que tienen grandes problemas a la hora de tomar decisiones o convencerse de que tienen que tomar acción.

Por último, en muchos casos se produce incluso una reducción de los niveles de pensamiento que la persona produce. Es decir, su actividad mental tiende a disminuir de manera drástica.

Síntomas emocionales

El principal síntoma emocional provocado por la apatía es una falta casi total de interés por cualquier cosa. La persona con este problema es incapaz de demostrar preocupación por lo que le rodea, lo que le lleva a no tener ganas de actuar ni de mejorar su existencia. En general, esto va asociado a una gran desmotivación.

Por otro lado, todas las emociones del sujeto suelen estar aplanadas; es decir, las siente con menor intensidad de lo normal. Tanto los sentimientos positivos como los negativos pierden fuerza, y afectan mucho menos a la persona, que pasa su tiempo en una especie de estado de aletargamiento.

Tipos

Fuente: pixabay.com

Aunque tradicionalmente se ha considerado al conjunto de síntomas de la apatía como un único problema, en una serie de recientes investigaciones varios psicólogos han propuesto la idea de que existen varios subtipos del mismo.

El primero de ellos es la apatía general. Esta se daría en el caso de personas que presentan todos o gran parte de los síntomas descritos anteriormente, y que experimentan grandes problemas en su día a día debido a ello.

El segundo tipo es el llamado “apatía conductual”. Los individuos que lo padecen no experimentan graves problemas con sus emociones, en el sentido de que siguen sintiendo interés por lo que les rodea y pueden automotivarse; pero por diferentes motivos, su nivel de actividad se ve reducido drásticamente.

El tercer y último tipo es el opuesto del anterior, y se le conoce como “apatía emocional”. Se trata de personas que no sienten emociones fuertes por nada de lo que les ocurre, pero que siguen siendo capaces de actuar con normalidad y de llevar a cabo sus obligaciones de forma más o menos eficaz.

Causas

Hoy en día, aún no sabemos exactamente qué causa exactamente el estado de apatía. Sin embargo, se han identificado varios factores que pueden contribuir a que aparezca. P

or lo general, suelen clasificarse en cuatro tipos: factores biológicos, patrones de pensamiento, causas ambientales y trastornos asociados.

Factores biológicos

El estudio del cerebro humano nos ha aportado muchos datos sobre diferentes trastornos y problemas psicológicos, entre ellos la apatía. En muchos de los casos estudiados, las personas que presentaban este problema tenían alterada la conexión entre su lóbulo frontal y los ganglios basales, lo que podría explicar su falta de iniciativa y la reducción emocional.

Otra de las causas biológicas más destacadas es la alteración del circuito de la dopamina. Este neurotransmisor es uno de los principales encargados de producir motivación y placer, por lo que su reducción en el cerebro podría llegar a provocar por sí sola este trastorno. Sin embargo, aún no está claro por qué algunas personas tienen menos dopamina que otras.

En general, las causas biológicas de la apatía podrían guardar una estrecha relación con factores genéticos; aunque en algunos casos, ciertos factores ambientales podrían alterar el cerebro de la persona hasta el punto de provocarle este problema.

Patrones de pensamiento

Como ya hemos visto, uno de los principales síntomas de la apatía es la falta de motivación y de esperanza en el futuro. Sin embargo, algunos expertos creen que estos dos factores también podrían causar el problema en muchos casos.

Algunas personas tienen maneras de pensar muy pesimistas. Creen que el futuro no les depara nada bueno, que no tienen ningún control sobre sus vidas, y que no merece la pena esforzarse.

De mantenerse en el tiempo, estos patrones cognitivos pueden llegar a causar todo tipo de problemas psicológicos, entre los que se encuentra la apatía.

Causas ambientales

La clase de vida que lleva una persona y lo que le ocurre también puede llevar a la aparición de la apatía. Existen muchos tipos de estresores ambientales que favorecen el desarrollo de este problema.

Uno de los más comunes es la presencia constante de estrés. Cuando un individuo vive constantemente sometido a una presión muy alta, puede acabar desarrollando una falta de interés por lo que le rodea como una especie de mecanismo de defensa.

Por otro lado, un episodio traumático o doloroso también tiene la capacidad de desencadenar apatía en la vida de algunas personas. Crisis como la muerte de un ser querido, una ruptura o un problema grave de salud pueden provocar que el individuo no sienta ganas de hacer nada ni se preocupe por lo que le rodea.

Por último, todo aquello que favorezca una disminución de la motivación también puede desencadenar en un estado de ánimo apático. Entre otras cosas, una serie de fracasos dolorosos o la falta de refuerzos positivos pueden provocar este desenlace.

Trastornos asociados

La última causa conocida de la apatía es la presencia de un trastorno neurológico o psicológico que tenga como uno de sus síntomas este estado de ánimo alterado. Algunas de las enfermedades que más suelen asociarse con él son la depresión, la esquizofrenia y la demencia.

En estos casos, la apatía sería tan solo un síntoma más entre todos los existentes, y por lo tanto no suele tratarse de manera aislada.

Complicaciones

hombre tirado en el suelo

La apatía por sí sola no presenta mayor problema que el hecho de que suele ser desagradable para la persona que la experimenta. Sin embargo, las consecuencias de este estado de ánimo sí que pueden llegar a ser muy perjudiciales para quienes lo padecen si no se trata a tiempo.

La mayoría de las veces, los mayores problemas se producen cuando la persona se encuentra tan desganada que no es capaz de cumplir con sus obligaciones. Esto puede poner en peligro su vida laboral o de estudiante.

Por otro lado, las relaciones sociales del individuo también tienden a verse alteradas. En general, la persona se muestra menos receptiva, presta menos atención a los problemas de los demás y tiende a mostrar menos paciencia con los que le rodean.

En los peores casos, la falta de actividad y de tareas estimulantes pueden llevar a la persona con apatía a desarrollar un episodio de depresión mayor.

Por ello, tan pronto como detectes que tú mismo o alguien de tu entorno muestra varios de los síntomas de este problema, es necesario que realices algún tipo de intervención.

Tratamientos

No existe una receta única para salir de un episodio de apatía. Para algunas personas, la clave residirá en realizar cambios en su estilo de vida.

Para otros, modificar sus patrones de pensamiento será mucho más efectivo, especialmente si se hace en terapia. Por último, algunos individuos se beneficiarán del uso de psicofármacos específicamente diseñados para este problema.

Cambios en el estilo de vida

Una de las maneras más sencillas de combatir el estado de apatía es el de introducir cambios en la manera en la que se desarrolla tu día a día. Cuando nos vemos inmersos en la rutina, es fácil sentir que todo es siempre igual y que no hay nada que nos interese o excite.

Si crees que este es tu caso, hacer las cosas de manera ligeramente distinta o cambiar tu entorno puede ayudarte enormemente. Esto puede ir desde modificar ligeramente tus horarios, hasta hacer un viaje a un lugar que no conozcas.

Por otro lado, también es importante que elimines todos aquellos factores de tu vida que pueden estar causándote la apatía. Algunos de ellos pueden ser un exceso de estrés, una alimentación poco saludable, disponer de tiempo para ti mismo o una falta de estimulación social adecuada.

Modificar la forma de pensar

En algunos casos, la principal causa de la apatía es una forma de pensar excesivamente pesimista. Cuando alguien está convencido de que nada tiene sentido y que no merece la pena esforzarse, suele ser cuestión de tiempo que acabe desarrollando este problema.

Por eso, técnicas como la reestructuración cognitiva o terapias como la cognitivo – conductual pueden ayudar a estos individuos a modificar la manera en la que ven el mundo. En muchos casos, esto les llevará a recuperar parte de su motivación y a volver a encontrar el interés por aquello que les rodea.

Psicofármacos

Cuando la apatía es muy grave, algunos psicólogos o psiquiatras pueden estimar conveniente el uso de ciertos medicamentos que favorecen un estado de ánimo más positivo. En general, suelen ser muy efectivos, pero deben ir acompañados de algún tipo de terapia para solucionar el problema de raíz.

Algunos de los fármacos más utilizados para tratar este estado de ánimo son los inhibidores de recaptación de la serotonina y los inhibidores de recaptación de la noradrenalina.

Referencias

  1. “Apatía: síntomas y causas de este sentimiento” en: Psicología y Mente. Recuperado en: 04 Octubre 2018 de Psicología y Mente: psicologiaymente.com.
  2. “The curse of apathy” en: Psychology Today. Recuperado en: 04 Octubre 2018 de Psychology Today: psychologytoday.com.
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  4. Yuen-Siang Ang, Patricia Lockwood, Matthew A. J. Apps, Kinan Muhammed, Masud Husain. (2017). Distinct Subtypes of Apathy Revealed by the Apathy Motivation Index. 04/10/2018, de PLOS one Sitio web: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0169938#sec023
  5. “Apathy” en: Wikipedia. Recuperado en: 04 Octubre 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
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