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Ciencia » Biología » Animales » Coatí

Coatí

Coatí de cola anillada. Fuente: Andrew Magill, CC BY 2.0, Wikimedia Commons

¿Qué es el coatí?

Coatí es el nombre común que recibe cualquiera de las especies que conforman los géneros Nasuella y Nasua, ambos integrantes de la familia Procyonidae. Los representantes de estos clados son el coatí andino (Nasuella olivácea), el coatí de cola anillada (Nasua nasua) y el coatí de nariz blanca (Nasua narica).

Una característica que le distingue es su larga cola, que no es prensil y tiene un denso pelaje, marcado con anillos en color oscuro o más claros, dependiendo de la especie.

Se distribuye desde el suroeste de Estados Unidos hasta la zona norte de Argentina y Uruguay. En dichas regiones habita en diversos ecosistemas, como bosques húmedos, matorrales secos, la cordillera andina y los bosques tropicales.

Características del coatí

– Cola. Una de las características distintivas es su cola. Es larga, espesa y no prensil. Tiene un tono marrón, que resalta por las bandas horizontales más claras, que pueden estar bien definidas, como ocurre en sus parientes los mapaches, o podrían ser marcas tenues. A menudo, el coatí mantiene la cola erguida, que sirve como una señal, que guía y orienta a la manada para que se mantenga junta. También contribuye a mantener el equilibrio mientras camina y cuando desciende de los árboles.

Coatí de cola anillada sudamericano (Nasua nasua). Fuente: Falk2, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

– Extremidades. Camina con la planta de las patas, por lo que es un animal plantígrado. Posee garras afiladas, pero no son retráctiles. Las extremidades son fuertes, y las utiliza para cavar y escalar. Las especies de ambos géneros, Nasuella y Nasua, tienen doble articulación en los tobillos, por lo que pueden girar más de 180°. Gracias a esta particularidad morfológica, pueden descender de los árboles con la cabeza hacia abajo.

– Cabeza. El hocico es alargado y puntiagudo. Su nariz está ligeramente curvada hacia arriba. Además, es flexible, pudiendo girarla en cualquier dirección hasta en 60°. Este órgano olfatorio es utilizado para frotar algunas partes de su cuerpo y empujar los objetos. La cabeza es delgada y sus orejas pequeñas. Tiene de 38 a 40 dientes, con caninos delgados, largos y afilados.

– Tamaño. Las hembras son más pequeñas que los machos. De manera general, la longitud del cuerpo varía entre 33 y 120 centímetros, incluyendo la cola. En cuanto al peso, oscila de 3,17 a 9 kilos. No obstante, hay variaciones entre las especies. Así, el adulto del Nasua nasua mide de 41 a 67 centímetros, sin la cola. El macho alcanza un peso de 4,5 a 6 kilogramos, mientras que la hembra tiene una masa corporal de 3,5 a 4,5. El Nasua narica es el más grande de las tres especies de coatíes. Su longitud varía entre 60 a 70 centímetros, con una cola de 50 a 65 centímetros. Normalmente, pesa entre 5 y 9 kilos. El Nausella olivácea es el más pequeño, cuyo peso promedio es de 3 kilos y mide de 36 a 39 centímetros, con una cola de 20 a 24 centímetros.

Coatí de cola anillada. Fuente: Cibele Brugnera, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

– Coloración. Presenta diferencias entre cada especie. Así, el Nasua nasua exhibe un color marrón oscuro o rojizo, con el vientre más claro. Los anillos de la cola suelen ser blancos. Tiene marcas en la cara, en las orejas, alrededor de los ojos y en el hocico. Las patas son negras. El Nasua narica generalmente es rojizo, marrón oscuro o amarillento. Tiene los ojos enmascarados, mientras que la garganta, la barbilla y el hocico son de un tono gris claro. En la cara posee manchas grises y negras, con una marca blanca en cada mejilla, arriba y debajo de cada ojo y bordeando el extremo del hocico. En cuanto a la cola, tiene anillos negros. El Nasuella olivacea tiene un pelaje que varía de rojizo a oliváceo. Su cola es amarilla grisácea, con anillos grises. 

En el siguiente video se puede observar una familia de coatíes en su hábitat natural:

Comunicación del coatí

El coatí expresa su estado de ánimo con vocalizaciones o posturas corporales.

  • Vocalizaciones. Puede emitir diversos sonidos para transmitirle al grupo su temor o rabia, ante la amenaza de un depredador. También, mientras se asea, produce una especie de canto, que suele contagiar al resto. En cuanto a las llamadas de contacto, son un conjunto de sonidos de tonos agudos y de baja intensidad. Generalmente las utiliza cuando los miembros de la agrupación se dispersan. Otra manera de comunicarse es el chirrido, una serie de sonidos cortos, emitidos rápidamente. Son utilizados por los subadultos como señal de agresión, que usualmente va seguida de una hostil persecución al intruso. También suelen vocalizar durante las peleas, a manera de amedrentamiento. Cuando necesita reafirmar su dominio sobre el territorio, resopla fuertemente, mientras mantiene su cola erecta.
  • Posiciones corporales. Los coatíes asumen posturas especiales cuando necesitan expresar un mensaje. Una señal de sumisión consiste en esconder su nariz entre las patas anteriores. Contrariamente, para mostrarse agresivo, baja la cabeza, descubre los dientes y da un brusco salto hacia el enemigo. Asimismo, durante una lucha, el mamífero puede elevar la nariz, extender el cuello, elevar la cola y mostrar sus dientes. Esta pose es conocida como nariz hacia arriba y puede acompañarse de mordiscos, en caso de que el contrincante no se retire. Por otra parte, las hembras amenazan y persiguen a los machos, a inicio de la temporada de apareamiento. También las madres amedrentan a otras hembras si se acercan demasiado a sus crías.
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Vulnerabilidad del coatí

Las poblaciones de las tres especies presentan un importante decrecimiento, debido a diversos factores, entre los que se encuentran la caza indiscriminada y la degradación del ambiente.

Esta situación ha ocasionado que la UICN categorice al Nasua nasua y al Nasua narica en el grupo de animales con bajo riesgo de extinguirse. En cuanto al Nasuella olivácea, está en peligro de desaparecer de su hábitat natural.

  • Amenazas. Uno de los problemas que aqueja a este mamífero es su captura y venta como mascota. La situación se agrava porque un alto porcentaje son jóvenes, afectando negativamente el proceso reproductivo. De esta manera, se pone en riesgo la supervivencia del animal. Además, son cazados furtivamente para comercializar su carne y la piel. También son capturados accidentalmente en trampas destinadas a otras especies. Asimismo, pueden ser atropellados por vehículos, cuando estos animales intentan cruzar la carretera. Por otra parte, existen campañas para controlar algunos depredadores, como el coyote. Una de las técnicas empleadas para asesinarlo es veneno, sustancia que consume el coatí, causando su muerte. Las poblaciones de Estados Unidos están perdiendo la diversidad genética. Esto se relaciona con la fragmentación del hábitat, que ocasiona la pérdida de contacto con las comunidades que viven al sur del país.
Coatí de nariz blanca (Nasua narica). Fuente: Carlos Delgado, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons
    • Degradación del hábitat. El coatí se enfrenta a la destrucción de su hábitat natural, causada, entre otros factores, por la deforestación y el cambio del uso de los suelos. Así, en diversas regiones andinas, el bosque nuboso es convertido en áreas agrícolas. En cuanto al área del páramo, el humano está utilizando el terreno para cultivos de pino. Debido a que algunas zonas de su distribución coinciden con áreas densamente pobladas, este mamífero puede ser cazado por los perros. Sumado a esto, dichos animales domésticos pudieran transmitirles enfermedades, como la rabia y el moquillo canino, afecciones a las cuales los coatíes son altamente susceptibles.
  • Acciones. Las acciones dependen de la región donde habite el coatí. Por ejemplo, en Nuevo México, el coatí de nariz blanca está considerado como especie en peligro de extinguirse. Contrariamente, en Arizona, debido a su abundancia, puede ser cazado legalmente todo el año. En Honduras está incluido en el Apéndice III de CITES. En cuanto al coatí de cola anillada, habita en algunas regiones protegidas de Colombia y Ecuador. No obstante, los expertos consideran necesario identificar las amenazas potenciales que existen eb su medio ambiente. El coatí andino carece de registros confirmados sobre las áreas donde está protegido. En este sentido, la prioridad es determinar los problemas a que se enfrenta la especie. Así, se garantiza la planificación y ejecución de medidas conservacionistas efectivas.

Hábitat y distribución del coatí

Los cusumbos, como también son conocidos, son mamíferos neotropicales, que se distribuyen desde el área suroeste de Estados Unidos (Texas, Nuevo México y el sur de Arizona) hasta el norte de Uruguay y de Argentina.

De manera general, están extendidos en una gran diversidad de hábitats, que abarcan desde zonas áridas y cálidas, hasta los bosques húmedos de la Amazonia. También habitan en las laderas de las montañas de la cordillera andina, bosques ribereños, pastizales, bosques tropicales y matorrales.

  • Nasua nasua. Se localiza en Suramérica, desde Colombia y Venezuela hasta las regiones del norte de Argentina y Uruguay. En Venezuela está ausente en los pastizales de las regiones de los Llanos. El coatí sudamericano ha sido introducido en Chile, en la isla Robinson Crusoe, que forma parte del archipiélago de Juan Fernández. En cuanto al hábitat, prefiere los de tipo forestal, en elevaciones de hasta 2.500 metros. Así, vive en bosques de hoja perenne, bosques lluviosos caducifolios, bosques de galería ribereña, bosques de matorral seco y chaco xérico.
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Coatí de nariz blanca. Fuente: Roger Le Guen, CC BY-SA 2.0, Wikimedia Commons
  • Nasua narica. Se extiende desde el sur de Nuevo México y Arizona, a través de México hasta Panamá. En este rango está excluida la región de la Sierra Madre Central y Baja California. También puede encontrarse en la zona oeste de los Andes suramericanos, especialmente en Colombia. Dicha especie se adapta fácilmente a diversos ambientes. Sin embargo, generalmente se localiza en bosques abiertos y tropicales. En Nuevo México y Arizona, el Nasua narica se encuentra en los bosques de roble y de pino. En cuanto al suroeste de Estados Unidos, habita en cañones ribereños, con alturas entre 1.400 y 2.300 m s.n.m. Pocas veces es avistado en desiertos o praderas abiertas.
  • Nasuella olivacea. Es endémico de la zona andina de Ecuador y Colombia, aunque eventualmente puede encontrarse en Perú. En estas regiones, vive en el páramo de los Andes y en los bosques nubosos, en alturas de 1.300 y 4.260 m. El coatí andino también habita en los bosques fragmentados que bordean Medellín y Bogotá, Colombia.

Taxonomía y subespecies del coatí

  • Reino: Animal.
  • Subreino: Bilateria.
  • Filo: Cordado.
  • Subfilo: Vertebrado.
  • Infrafilo: Gnathostomata.
  • Superclase: Tetrapoda.
  • Clase: Mamífero.
  • Subclase: Theria.
  • Infraclase: Eutheria.
  • Orden: Carnivora.
  • Suborden: Caniformia.
  • Familia: Procyonidae.

Género: Nasua

Especie: Nasua narica

Coatí de nariz blanca. Fuente: Sandra Matzel (Sandramat), CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

Subspecies

  • Nasua narica molaris.
  • Nasua narica narica.
  • Nasua narica yucatanica.
  • Nasua narica nelsoni,

Especie: Nasua nasua

Subespecies

  • Nasua nasua aricana.
  • Nasua nasua vittata.
  • Nasua nasua boliviensis.
  • Nasua nasua spadicea.
  • Nasua nasua candace.
  • Nasua nasua solitaria.
  • Nasua nasua cinerascens.
  • Nasua nasua quichua.
  • Nasua nasua dorsalis.
  • Nasua nasua nasua.
  • Nasua nasua manium.
  • Nasua nasua montana.
  • Nasua nasua molaris,

Género: Nasuella

Especie: Nasuella olivacea

Subespecies

  • Nasuella olivacea meridensis.
  • Nasuella olivacea quitensis.
  • Nasuella olivacea olivácea.

Alimentación del coatí

Es un animal omnívoro, que pasa gran parte del día buscando sus alimentos. Generalmente lo hace en el suelo, aunque también pudiera explorar en los árboles.

Su alimentación se basa en insectos y sus larvas, arañas y otros invertebrados. Ocasionalmente, suele comer pequeños vertebrados, como roedores, lagartos, pequeñas aves y sus huevos. También come serpientes, huevos de cocodrilos, ardillas y hasta zorrillos.

Dicha dieta suele complementarla con bellotas, bayas, uvas silvestres, higos, frutas de cactus, raíces, frutas de la estación, semillas y tallos de agave.

Coatí de cola anillada. Fuente: Andrew Magill, CC BY 2.0, Wikimedia Commons
  • Modificación de la dieta. Puede habitar en zonas urbanas o en áreas cercanas a estas. Por consiguiente, se ha convertido en un experto explorador de alimentos depositados en los contenedores de basura. Además, con frecuencia, el humano le ofrece comida industrializada, como galletas, pan y jugos de frutas, entre otros, que trae como consecuencia un déficit nutricional. Además, el consumo de comida adulterada, dañada o mal conservada, contenida en los depósitos de desechos, podría alterar la adecuada función gastrointestinal. También puede haber daños importantes en el sistema inmunológico, ocasionando graves problemas en la salud del animal. Esta situación se agrava por la ingesta de materiales no digeribles, como papel de aluminio y envoltorios plásticos.
  • Métodos alimenticios. Los grupos de coatíes forrajean de manera estructurada, considerando sus edades y etapas de desarrollo. Los subadultos y los adultos se distribuyen alrededor de la periferia, mientras que los juveniles se reúnen en el centro. De esta manera, realizan una vigilancia compartida del área. Este comportamiento contribuye a la sociabilidad de los miembros de la manada. Por otra parte, cuando la hembra logra ingresar a la manada, disminuye el tiempo que dedica a la vigilancia del entorno, para ocupar gran parte de su tiempo en explorar activamente el terreno y encontrar alimento. Para localizar su comida, el coatí utiliza su agudo sentido del olfato. Su particular nariz, que puede mover como lo hace el cerdo, la emplea para remover hojas, tierra y pequeñas piedras. De esta manera puede capturar algunos pequeños insectos, mientras busca semillas o raíces. Por otra parte, usa las fuertes y curvas garras de las patas anteriores para cortar los troncos o cavar en el suelo.
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Reproducción del coatí

La hembra se vuelve sexualmente madura cuando alcanza los 2 años. En cuanto al macho, puede aparearse a los 3 años. En este momento se vuelve solitario y solo formará pareja para copular.

La época de reproducción está asociada con el inicio de la temporada lluviosa. Esto se debe a que durante dicha estación existe una máxima disponibilidad de alimentos, especialmente de frutas.

Al inicio de la temporada de apareamiento, el macho adulto se dirige a la manada de hembras y jóvenes, donde es aceptado. Una conducta reproductiva muy particular entre los coatíes es que la hembra muestra hostilidad hacia el macho, quien generalmente asume conductas de subordinación hacia esta.

  • Cortejo y copulación. Durante el cortejo, el macho suele perseguir a la hembra. No obstante, frecuentemente es la hembra la que inicia el acercamiento. Así, se acerca al macho, estableciendo suaves contactos con este. Además, suele presentarle el área anogenital, para que este capte las señales químicas propias del estro. El celo de la hembra se produce entre finales del invierno y los primeros días de primavera. Algunos de los signos del estro son genitales inflamados, incremento de las interacciones para el aseo corporal y aumento de las marcaciones de olor en el terreno. Luego de reconocerse mutuamente, la pareja está lista para copular, acto que sucede en el suelo. En los coatíes existe un sistema poligínico, donde los machos pueden aparearse con varias hembras. Durante la copulación, que dura alrededor de siete minutos, el macho muerde repetidamente a la hembra, especialmente en los momentos cuando esta trata de escapar.

  • Gestación y crianza. La hembra gestante se separa del grupo y se dedica a descansar. Pero primero construye el nido en un área protegida, de fácil acceso para buscar comida. Así, puede escoger algún nicho rocoso o en las ramas de un árbol. La gestación dura alrededor de 11 semanas. Una vez transcurrido este tiempo, nacen entre 2 y 7 crías. Cuando los juveniles tienen de 5 a 6 semanas, estos y su madre se unen a la manada. Generalmente son bien acogidos por los miembros del grupo, aunque las hembras sin crías pudieran mostrar poca aceptación. Por ello, la madre suele exhibir cierta hostilidad temporal hacia estas hembras. Un comportamiento contrario ocurre entre las hembras adultas con descendencia, que dan señales de comportamientos cooperativos con las nuevas crías. No obstante, la madre es la que asume casi completamente la responsabilidad de la crianza del joven.

Comportamiento del coatí

El coatí es de hábitos principalmente diurnos, a diferencia de la gran mayoría de especies de la familia Procyonidae, que están activos en la noche.

Cuando se siente amenazado, o para contrarrestar la embestida de un depredador, se convierte en un feroz luchador. En los combates, se defiende utilizando sus afilados caninos y su fuerte mandíbula. También puede propiciar patadas contundentes, que derriban o desestabilizan al enemigo.

Una conducta propia de estos mamíferos es frotar su pelaje, y el de otros miembros de su grupo, con la resina de los árboles, especialmente con el Trattinnickia aspera. La razón podría relacionarse con el efecto fungicida, las propiedades repelentes contra los insectos o como forma de marca de olor.

  • Grupo social. Durante gran parte de su vida es gregario, no obstante, los machos y las hembras tienen temporadas donde exhiben conductas solitarias. Los grupos sociales están compuestos por hembras adultas, de dos años o más, subadultos, entre 1 y 2 años, y jóvenes de ambos sexos menores de un año. Cuando el macho está maduro sexualmente, alrededor de los dos o tres años, es excluido del grupo, adoptando un estilo de vida solitario. Entre los miembros de la agrupación se establecen diversos vínculos. Uno de estos surge del aseo mutuo, que además es una conducta beneficiosa para ambos coatíes. Los expertos señalan que la carga de ectoparásitos, como la garrapata, es mucho menor entre los integrantes de la agrupación que en los machos solitarios.

Referencias 

  1. Coati. Recuperado de en.wikipedia.org.
  2. Coati. Recuperado de newworldencyclopedia.org.
  3. Nasua nasua. Recuperado de iucnredlist.org.
  4. Nasuella olivacea. Recuperado de iucnredlist.org.
  5. Nasua narica. Recuperado de iucnredlist.org.

Cita este artículo

Lifeder. (28 de noviembre de 2025). Coatí. Recuperado de: https://www.lifeder.com/coati/.

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Por Equipo editorial

El Equipo Editorial de lifeder.com está formado por especialistas de las distintas disciplinas que se tratan y por revisores encargados de asegurar la exactitud y veracidad de la información publicada.
Última edición el 28 de noviembre de 2025.

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