
¿Qué es el elefante africano?
El elefante africano (Loxodonta africana) es un mamífero placentario de la familia Elephantidae. Una de sus características principales son sus colmillos, presentes tanto en el macho como en la hembra. Además, sus orejas son puntiagudas, con forma rectangular.
Tiene una cabeza grande, sostenida por un corto cuello, y su trompa es un órgano prensil, largo y musculoso, que se deriva del alargamiento del labio superior y de la nariz. En la punta se encuentran las fosas nasales.
Las poblaciones de elefantes africanos han disminuido, principalmente por la destrucción de su hábitat y a la caza furtiva, para comercializar con sus colmillos y la carne. Por ello, la UICN ha categorizado a esta especie como vulnerable de extinguirse.
Características del elefante africano
– Tamaño. El macho mide de 6 a 7,5 metros, y la hembra de 5,4 a 6,9 metros. La altura del hombro, en el macho, alcanza un promedio de 3,2 metros y en la hembra está entre 2,5 y 2,7 metros. Los jóvenes, al nacer, miden, desde su extremidad hasta su hombro, de 0,8 a 1,05 metros.
– Peso. El rango en el macho es de 4.000 a 6.300 kilos (promediando 5.000). Por su parte, la hembra pesa alrededor de 2.400 a 3.500 kilos. Las crías hembras no exceden los 100 kilos, y los machos 120.
– Dentición. En la mandíbula superior, tanto el macho como la hembra tienen colmillos. Son dientes incisivos modificados, con una corona, una raíz y la cavidad pulpar. Son de marfil e inicialmente se encuentran cubiertos de esmalte, que se cae a temprana edad. Salen cuando el elefante tiene de 1 a 3 años. Los colmillos de los machos son más largos y gruesos, y pesan entre 23 y 45 kilos. Son curvados hacia adelante y miden de 1,5 a 2,4 metros. Crecen constantemente y se utilizan para cavar en la tierra en búsqueda de raíces y para quitar la corteza de los árboles. También los emplean para luchar y como arma de defensa contra los depredadores. Al nacer, no tienen colmillos, sino incisivos premaxilares temporales, reemplazados alrededor del año por otros incisivos que, finalmente, darán origen a los colmillos. Este elefante desarrolla también tres premolares y tres molares, que erupcionan en diferentes etapas de la vida y se desgastan secuencialmente. Una vez que el último juego de molares está gastado, no existen dientes adicionales que lo reemplacen. Los dientes de las mejillas varían en tamaño, siendo el primero más pequeño y el último, más grande.
– Extremidades. Son largas, robustas y en forma de columna. Los huesos tienen corticales densos y gruesos. Externamente, la pata, la planta córnea y las grandes uñas conforman una única estructura. En la parte interna, los huesos de los dedos reposan sobre una almohadilla de tejido graso fibroelástico, que amortigua el impacto que produce el movimiento del animal.
– Cola. Es aplanada hacia el extremo y mide entre 100 y 150 m. Termina en un penacho de pelos negros, rígidos y gruesos.
– Pelaje. Presenta poco pelaje, pero puede tener algunos grupos de pelos en la frente, en los labios y alrededor de la vulva. También tiene en la cola, la espalda y en las rodillas. Por otra parte, tiene largas pestañas, pelos sensoriales en el tronco y en el borde del orificio de los oídos externos.
– Color. Es gris oscuro o negro grisáceo. El grosor de la piel varía desde pocos milímetros, en el área posterior de las orejas hasta casi 3,2 centímetros, en los cuartos traseros.
– Temperatura corporal. Su temperatura corporal está en el rango de los 35 a 37 °C. Para refrescarse, utiliza las orejas, que puede mantener distendidas al viento o moverlas vigorosamente, para crear corrientes de aire. De esta manera aumenta el movimiento del aire sobre los vasos sanguíneos de las orejas. También, para disminuir la temperatura interna, toma agua con su trompa y la rocía sobre su cuerpo.
– Trompa. Es un alargamiento prensil del labio superior y de la nariz, altamente sensible debido a que se encuentra inervado por el nervio trigémino. Asimismo, tiene una fuerte estructura muscular. Debido a esta característica, el elefante puede utilizarla para levantar objetos que pesen hasta el 3% de su peso corporal. También la emplea para beber agua, oler, tocar superficies, alimentarse, producir sonidos, defenderse y atacar al depredador. La respiración ocurre en un alto porcentaje (aproximadamente un 70%) a través de la trompa, el resto lo realiza por la boca.
– Must. El must es una etapa donde el elefante africano macho tiene un comportamiento altamente agresivo, que puede ir acompañado de un incremento en los niveles de las hormonas reproductivas. Por lo tanto, no es una conducta netamente sexual, aunque puede afectar el éxito reproductivo. En esta especie, el must ocurre cuando el animal tiene entre 26 y 32 años. Uno de los comportamientos que presentan los machos es el establecimiento de las jerarquías entre ellos, la disminución de la ingesta de alimentos y la emisión de vocalizaciones, como gruñidos bajos y pulsantes. También puede mostrarse agresivo y perseguir a otros elefantes. Por otra parte, algunos de los signos asociados con un macho en must son caminar con la cabeza en alto y las orejas ampliamente extendidas, el goteo de orina y el recrecimiento y secreción de líquidos de las glándulas temporales.
– Patrones de desplazamiento. El elefante africano de sabana, como también se conoce, es un buen nadador. Sin embargo, si las aguas son pocos profundas, el animal camina por el fondo, levantando su trompa para respirar. La velocidad promedio mientras nada es de aproximadamente de 0,5 km/h. Debido a su gran peso, el elefante africano no tiene capacidad de correr y luego caminar. En la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, un equipo de investigadores evaluó el desplazamiento de un grupo de elefantes. Los resultados revelaron que este animal tiene movimientos diferentes con sus extremidades. Con las anteriores trota y con las posteriores camina a una elevada velocidad. El costo energético de este desplazamiento es muy bajo, debido a que la frecuencia de pasos que da el animal es alta, mejorando su estabilidad. Además, mantiene apoyadas dos patas al mismo tiempo en el suelo, inclusive cuando se mueven a grandes velocidades. La combinación de estos factores hace que el centro de masa del mamífero africano suba y baje con menos frecuencia que en otros animales.
Taxonomía del elefante africano
- Reino: Animal.
- Subreino: Bilateria.
- Filo: Cordado.
- Subfilo: Vertebrado.
- Infrafilo: Gnathostomata.
- Superclase: Tetrapoda.
- Clase: Mamífero.
- Subclase: Theria.
- Infraclase: Eutheria.
- Order: Proboscidea.
- Familia: Elephantidae.
- Género: Loxodonta.
- Especie: Loxodonta africana.
Hábitat y distribución del elefante africano
Se distribuye en amplias extensiones de rango continuo en África meridional, oriental y central. Sin embargo, las comunidades se encuentran fragmentadas en todo el continente.
Existen algunas poblaciones remanentes en Guinea-Bissau y en Etiopía. Algunas poblaciones están separadas, como ocurre al norte de Sudáfrica, y otras están contiguas, como en Tanzania, Gabón, Zambia y Botswana.
Anteriormente estuvo presente en Gambia, Burundi y Mauritania, pero en la actualidad está extinto en dichos países. También había desaparecido de Swazilandia, pero en los últimos años se han reintroducido exitosamente en varias poblaciones.
El elefante africano vive en sabanas cerradas y abiertas, bosques templados y subtropicales, selvas tropicales, matorrales y, de manera ocasional, en playas y desiertos, como el de Namibia y Malí.
No obstante, por la gran amenaza de extinción que los aqueja, actualmente está prácticamente restringido a las reservas naturales y a los santuarios.
También se encuentra en pastizales, humedales, bosques secos e inundados estacionalmente y en algunas tierras agrícolas, en alturas desde el nivel del mar hasta las áreas a 4.500 metros.
Asimismo, se ubica en diversos rangos latitudinales y altitudinales, desde playas oceánicas hasta las laderas de montañas.
Sus movimientos dentro de los ecosistemas están relacionados con la disponibilidad estacional de los alimentos, la sombra y el agua. Existen evidencias que demuestran que, en el pasado, esta especie se desplazaba de 402 a 644 kilómetros entre zonas de estación seca y húmeda.
Vulnerabilidad del elefante africano
Las poblaciones del elefante africano están sufriendo una disminución importante en todo su hábitat natural. Esta situación ha ocasionado que la UICN categorice al Loxodonta africana como especie vulnerable de extinguirse.
- Amenazas
- Caza. Históricamente, la caza furtiva de esta especie ha sido la principal causa del declive de sus poblaciones. El elefante africano es capturado y asesinado para comercializar piel, carne y colmillos. A pesar de que en 1989 fue prohibida la venta de marfil internacionalmente, su comercio ilegal se ha duplicado entre 2007 y 2014. Los cazadores persiguen principalmente a los machos, porque tienen los colmillos más grandes que las hembras. Esto ha ocasionado que las comunidades se encuentren sesgadas por sexo, afectando las posibilidades de reproducirse, e influyendo negativamente en la supervivencia de la especie. Un ejemplo de esto ocurre en el Parque Nacional Zakouma, de Chad. En el 2005, esta reserva contaba con 3.900 elefantes africanos, sin embargo, en un lapso de cinco años fueron asesinados más de 3.200 de estos grandes mamíferos. Por otra parte, en la Reserva Nacional de Samburu, entre 2008 y 2012, fue asesinada el 31% de la población de elefantes africanos.
- Pérdida del hábitat. Su hábitat natural está fragmentado por la expansión de las poblaciones humanas y la conversión de la tierra. El humano tala y deforesta los bosques para el asentamiento de actividades ganaderas, plantaciones de cultivos no madereros y zonas urbanas e industriales. Asimismo, actividades como la minería, modifican el ambiente y les proporcionan a los cazadores furtivos acceso fácil hasta el hábitat del elefante africano. A medida que el desarrollo humano avanza, el enfrentamiento entre la gente y los elefantes son más frecuentes. Los agricultores ven amenazados sus cultivos, ya que el animal incursiona en estos buscando comida y agua. En la gran mayoría de los casos los matan, disparándoles o envenenándolos.
- Conservación. Está incluido en los apéndices I y II de CITES. Los elefantes africanos en Namibia, Botswana, Zimbabwe y Sudáfrica están en el Apéndice II, mientras que los que habitan el resto de los países, están protegidos por las normas contempladas en el Apéndice I.
Reproducción del elefante africano
- Órganos sexuales. En las hembras, la vagina y la uretra se abren en el canal urogenital. Este conducto se conecta con la vulva, ubicada entre las patas posteriores. Los cuernos uterinos están unidos externamente en gran parte de su extensión, pero internamente están separados, hasta muy cerca de la vagina. El clítoris está muy desarrollado y posee un cuerpo cavernoso eréctil de gran tamaño. En los machos, la uretra se extiende hasta el final del pene. Los testículos no están dentro de un escroto, sino que permanecen en el área intra abdominal. El sistema reproductor del macho cuenta con 3 tipos de glándulas accesorias: la próstata, las vesículas seminales y las glándulas bulbouretrales.
- Apareamiento. Los elefantes africanos maduran sexualmente a partir de los 10 u 11 años. Sin embargo, algunos factores, como la nutrición y la sequía, influyen en esto, por lo que el inicio del periodo reproductivo podría retrasarse hasta los 16 o 18 años. Los machos jóvenes podrían comenzar a producir espermatozoides a una temprana edad, entre los 10 y 13 años. No obstante, es muy poco probable que puedan resultar victoriosos en la competencia por una hembra con otros machos adultos.
- Ovulación. La hembra es poliéstrica y monovular, ya que produce un solo huevo en cada estro. Generalmente, antes de la ovulación y de la fecundación, existen varios ciclos de estro estériles. La duración del celo es aproximadamente de 2 a 6 días, pudiendo extenderse hasta 10. Sin embargo, estudios recientes sobre los niveles hormonales en las hembras en estro han demostrado que el ciclo completo dura entre 14 y 16 semanas. Además, suele haber un anestro lactacional, donde la hembra no entra en celo mientras amamanta a la cría.
- Cortejo y copulación. El macho puede conocer el estado del estro de la hembra mediante el olor de la orina y los genitales. También la hembra puede atraer a los machos utilizando llamadas fuertes. Los machos suelen enfrentarse entre sí para unirse a una hembra. Durante el ritual de apareamiento, el macho se aproxima a la hembra y la acaricia con su trompa. Suelen producirse interacciones, como persecuciones cortar, cabezazos y el enroscamiento de las trompas. Mientras que las hembras están en celo, pueden unirse con varios machos. El apareamiento podría ocurrir en cualquier época del año, aunque generalmente está asociado a las épocas de lluvia. Podría deberse a que el crecimiento del pasto en la estación lluviosa garantiza una mejor nutrición.
- Gestación y alumbramiento. La gestación dura aproximadamente 656 días. Antes del parto, la hembra puede apartarse o no de la manada, aunque a menudo las hembras se reúnen alrededor de la madre y su cría. Cuando el momento del alumbramiento está cerca, la hembra se muestra inquieta, raspa el suelo con sus patas anteriores. Una vez que la cría ha sido expulsada, el cordón umbilical se rompe en el momento que cae al suelo. Luego, la madre u otras hembras del grupo, le quitan las membranas fetales que envuelven la cría. Posteriormente, el recién nacido es estimulado a pararse, para lo cual la hembra utiliza su trompa y los colmillos.
Alimentación del elefante africano
Es herbívoro y su dieta incluye el follaje de árboles, frutas, raíces, corteza, hierbas y ramas. La fibra que consume proviene principalmente de masticar la corteza.
Suele beber alrededor de cinco galones al día. Lo hace con su trompa, con la cual aspira el agua de la fuente, la retiene temporalmente y luego la lleva hasta la boca.
Para complementar la dieta, los minerales que necesita los obtiene de los pozos de agua, de termiteros y lamederos de sal. El agua que toman suele tener altas concentraciones de sodio. En el Parque Nacional Kruger, los investigadores señalan que este mamífero ingiere cenizas de la madera, por su contenido de minerales.
- Variaciones estacionales. Las estaciones tienen una fuerte influencia en la dieta. En invierno, el elefante africano es propenso a forrajear pasto. En la estación seca, incluyen hojas y corteza. La corteza es un alimento que, además de fibra, le proporciona calcio, un elemento altamente nutricional e indispensable.
- Estrategias alimenticias. Para derribar el arbusto y obtener las raíces o la corteza, el elefante africano puede utilizar su trompa. Además, puede tumbar la planta empleando sus fuertes patas anteriores. También arranca el pasto largo con su trompa, mientras que la hierba corta la puede separar de la tierra pateándola con sus extremidades delanteras. Con su trompa puede seleccionar frutas o brotes frescos de los árboles.
Comportamiento del elefante africano
Se establece un fuerte vínculo entre la madre y la cría. Por ejemplo, si el recién nacido no puede alcanzar sus pezones para tomar la leche, la madre dobla sus patas anteriores para acercar su cuerpo y facilitar la lactancia.
Durante los primeros meses, la hembra se mantiene muy cerca del joven, protegiéndolo y ayudándolo en todo lo que necesite. Puede reprenderlo golpeándolo con su trompa, o ayudarlo a salir de un lago fangoso.
Generalmente, el cuidado parental dura hasta la adolescencia temprana, sin embargo, después de esta etapa, la madre puede socorrer al joven ante cualquier amenaza.
Las hembras suelen vivir en manadas, formadas por un total de 6 a 70 elefantes madres y sus crías. En estos rebaños hay un orden matriarcal, donde el liderazgo lo suele tener la hembra más grande.
En cuanto a los machos, tienden a vivir solos o en conjunto con otros. Únicamente los jóvenes viven en las manadas, donde se mantienen hasta que puedan defenderse solos o salgan en búsqueda de una pareja para reproducirse.
Referencias
- Howard, M. Loxodonta africana. Recuperado de animaldiversity.org.
- African bush elephant. Recuperado de en.wikipedia.org.
- Loxodonta africana. Recuperado de itis.gov.
- African elephants are two distinct species. Genomic analysis shows split happened much earlier than previously thought. Recuperado de nature.com.
- Loxodonta africana. Recuperado de iucnredlist.org.