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Humanidades » Historia » Paleolítico

Paleolítico

Hachas del Paleolítico, de una antigüedad entre 500.000 y 40.000 años. Fuente: The Portable Antiquities Scheme/ The Trustees of the British Museum, CC BY-SA 2.0, Wikimedia Commons

¿Qué es el Paleolítico?

El Paleolítico es el periodo de la Prehistoria que comenzó hace unos 2,59 millones de años. Su nombre significa “piedra antigua”. Es el más extenso de la existencia humana, ya que se prolongó hasta hace aproximadamente unos 12.000 años.

Junto con el Mesolítico y el Neolítico, forma parte de la Edad de Piedra. A su vez, está subdividido en tres etapas: Paleolítico Superior, Medio e Inferior. Esta categorización está basada en el tipo de restos arqueológicos que se han encontrado en los yacimientos.

Durante el Paleolítico, la especie humana vivió una gran transformación. Así, los homínidos empezaron a evolucionar hasta alcanzar las características físicas y mentales del humano actual. Por otra parte, los grupos humanos aún no habían adoptado el sedentarismo, pues se trasladaban de un lugar a otro buscando las mejores condiciones de supervivencia.

La evolución de los seres humanos propició también la creación de herramientas más complejas y con materiales cada vez más diversos. Muchos de estos utensilios tenían como finalidad la caza y la pesca, actividades que, junto con la recolección, eran la base de la alimentación de las sociedades primitivas.

Etapas del Paleolítico

El Paleolítico tuvo su comienzo hace unos 2,59 millones de años, cuando apareció el Homo habilis, el primer representante del género Homo en la Tierra. Finalizó cuando los seres humanos establecieron la agricultura y desarrollaron nuevas técnicas para trabajar la piedra.

En la división cronológica de la Prehistoria, el Paleolítico es la primera fase de la Edad de Piedra. Las otras dos fueron el Mesolítico y el Neolítico, tras el que comenzó la Edad de los Metales.

Los expertos han dividido el Paleolítico en tres periodos: Inferior, Medio y Superior. Todos los conocimientos sobre esta etapa provienen de los restos encontrados en los diferentes yacimientos. Su estudio ha permitido conocer qué tipo de herramientas utilizaban, qué comían o, incluso, que en esta etapa  se descubrió el fuego.

Uno de los aspectos importantes en la evolución de los primeros grupos humanos fue el clima. Durante el Paleolítico, el planeta se encontraba en una era glaciar, lo que hacía más dura la supervivencia. A finales del periodo el tiempo empezó a calentarse, lo que favoreció el final del nomadismo y la aparición de la agricultura.

  • Paleolítico inferior. Los expertos coinciden en marcar su comienzo hace alrededor de 2.6 millones de años, pero existen muchas diferencias sobre su finalización. Las fechas señaladas oscilan desde el 250000 a.C al 15000 a.C. Durante esta etapa se produjeron hasta cuatro periodos glaciales en el hemisferio norte. Este clima tan frío fue una de las causas que obligaron a los primeros humanos a vivir en el interior de cuevas. Además, también provocaba que los alimentos escasearan, lo que hacía que los grupos tuvieran que trasladarse cada poco tiempo. En el Paleolítico Inferior apareció el Homo habilis en una zona ubicada al este de África. Para sobrevivir, se organizaron en grupos familiares de unos 15 o 20 individuos. Otra importante especie que vivió durante este periodo fue el Homo erectus. Los clanes que formaron eran bastante mayores y sus herramientas ganaron en complejidad. Ambos factores les permitió ampliar sus capacidades de capturar presas para alimentarse. El consumo de más proteínas animales propició que adquirieran mayor inteligencia. A finales del Paleolítico Inferior se produjo uno de los descubrimientos más importantes de la historia de la humanidad: el fuego. Al principio, los humanos solo podían aprovecharlo cuando se generaba de manera natural, pero, con el tiempo, aprendieron a manejarlo.
Molde del cráneo de un H. neanderthalensis de la cueva de La Ferrassie, Francia. Fuente: 120 CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons
  • Paleolítico Medio. Las fechas de comienzo y final varían mucho según la región del planeta. En líneas generales, los expertos señalan que duró hasta el 30.000 a.C. Las zonas geográficas más importantes en cuanto a la actividad humana fueron Europa y Oriente Medio. En este periodo apareció el Neandertal, una de las especies de Homo. Las dos especies (Homo sapiens y Homo neanderthalis) afrontaron condiciones ambientales muy duras debido a los periodos glaciales que caracterizaron esta época. Esto provocó que la mayor parte de la vegetación fuera la típica de la tundra. La mayor capacidad craneal permitió que los seres humanos elaboraran herramientas más complejas. Se han encontrado restos que demuestran que ya eran capaces de fabricar utensilios compuestos, uniendo piedra con madera. Otros restos prueban que habían comenzado a utilizar técnicas para conservar la carne. Igualmente, también empezaron a pescar, sobre todo en los ríos que encontraban a su paso. Fue entonces cuando los primeros seres humanos mostraron sus primeras creencias religiosas, especialmente relacionadas con los enterramientos.
  • Paleolítico Superior. La etapa final del Paleolítico que dio paso al Mesolítico comenzó sobre el año 30000 a.C. y finalizó 20.000 años después. A comienzos de esta etapa, los neardentales y los cromañones (Homo sapiens) coincidieron en Europa. La cohabitación duró unos 10.000 años, hasta que, por motivos desconocidos, los primeros se extinguieron. Seguían siendo nómadas, recolectores y cazadores. Pronto, los grupos empezaron a ampliarse, aunque aún basados en relaciones familiares. El Paleolítico Superior fue una etapa durante la que el ser humano vivió una importante transformación. Entre otras facetas, comenzaron a perfeccionar la técnica para tallar la piedra y, además, surgieron nuevas herramientas construidas con huesos. Precisamente, el hueso fue la materia prima principal para fabricar armas arrojadizas. Estas suponían un gran avance, ya que permitían cazar animales de manera más segura, sin tener que acercarse demasiado. Muchas de esas cacerías quedaron reflejadas en las pinturas rupestres con las que adornaban las paredes de las cuevas. Por último, los seres humanos iniciaron una nueva actividad: la agricultura. Aunque aún pasarían años para que la dominaran y se convirtiera en la base del sedentarismo, ya comenzaban a plantar y aprovechar las cosechas de algunos productos.

Características del Paleolítico

– Duración. Es la época de mayor duración en la historia humana. 

– Nombre. El nombre, Paleolítico (piedra antigua), proviene del primer material que el primitivo ser humano utilizó. Al principio, solo las recogía del suelo para usarlas, pero poco a poco aprendió a tallarlas a voluntad. 

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– Evolución humana. Uno de los aspectos más importantes del Paleolítico fue la evolución del propio ser humano. Durante estos miles de años, cambió físicamente, aprendió a elaborar nuevas herramientas, descubrió cómo manejar el fuego y empezó a manifestar creencias religiosas.

Imagen satelital de un glacial. Fuente: NASA, Wikimedia Commons

– Variaciones climáticas. El eje de la Tierra sufrió algunas variaciones durante el Paleolítico, lo que afectó de manera notable al clima. Durante este periodo se produjeron hasta cuatro glaciaciones que cambiaron totalmente las características de grandes extensiones del planeta. Los primeros seres humanos debieron aprender a sobrevivir en esas duras condiciones de frío. Buenas parte de la forma de vida de esos homínidos se debieron a ese clima tan desfavorable, comenzando por la necesidad de vivir en cuevas.

– Especies humanas. Por una parte, los expertos señalan que existe una correlación bastante exacta entre los tipos de homínidos y las fases en las que se divide el Paleolítico. Así, el Homo habilis, que residía en África, fue el más importante durante el Paleolítico Inferior. La siguiente etapa se caracterizó por la presencia del Homo neanderthalensis en Europa y Oriente Medio. Por último, el Paleolítico Superior trajo consigo el dominio del cromañón, u Homo sapiens. En cuanto a la evolución temporal y geográfica, los primeros homínidos (el Homo habilis y el Homo ergaster) eran originarios del continente africano. El segundo migró fuera de África, alcanzando lugares tan lejanos como la Georgia actual. Por su parte, el Homo erectus apareció en Asia y sobrevivió hasta que los humanos modernos acabaron con su presencia. Mientras, los homínidos llegados a Europa continuaron su evolución hasta que aparecieron el Homo heidelbergensi, primero, y el neardental, después. Estos últimos, que llegaron al continente europeo hace unos 200.000 años, tenían algunas características similares a las del humano moderno. En esa misma época surgió en África el Homo sapiens, la especie humana actual, aunque no llegaría a Europa hasta hace unos 50.000 años.

Escena paleolítica. Fuente: Charles R. Knight, Wikimedia Commons

– Forma de vida. El nomadismo era la forma de vida de estos primitivos humanos. Normalmente, formaban pequeños clanes familiares de entre 12 y 20 personas y se desplazaban buscando el mejor lugar para sobrevivir. Ese tipo de asociación favoreció que apareciera el concepto de familia. Las bajas temperaturas obligaban a que tuvieran que buscar cuevas donde alojarse. En ocasiones, durante los veranos de las épocas interglaciales, construían algunas chozas aprovechando las pieles y huesos de los animales, hojas y cañas. La población del Paleolítico se alimentaba de los frutos y vegetales que recogían. En cuanto a la carne, en un primer momento eran carroñeros y, más tarde, empezaron a cazar hasta convertir esta actividad en su fuente más importante de proteínas. Aunque la agricultura no se desarrolló hasta la llegada del Neolítico, algunos hallazgos parecen demostrar que estos homínidos pudieron practicar una horticultura limitada. El no contar con los utensilios adecuados y el mal tiempo impidieron que pudieran ir más allá en esta actividad. A partir del Paleolítico Medio, siempre según los restos encontrados, los primeros humanos empezaron a obtener alimento de ríos y zonas costeras. La mayoría de las veces, tan solo se trataba de moluscos cuya concha rompían con las piedras que habían convertido en herramientas.

Venus paleolítica. Fuente: User:MatthiasKabel CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

– Creencias. No es posible conocer el momento en el que los primeros seres humanos comenzaron a tener creencias religiosas o trascendentales. Gracias a los yacimientos, se sabe que los ritos más antiguos tuvieron relación con los enterramientos, lo que da a entender que desarrollaron una especie de veneración por sus antepasados. Aunque también se han encontrado fosas comunes, los expertos afirman que solían enterrar a sus muertos. Después, se colocaba alguna losa de piedra y se hacían ofrendas para honrarlos. Quienes más desarrollaron estas ceremonias fueron los neardentales, que incluso decoraban las losas que cubrían las tumbas.

Cueva de Altamira. Fuente: Yvon Fruneau CC BY-SA 3.0-igo, Wikimedia Commons

– Arte. Las evidencias de arte en el Paleolítico apuntan a que se empezó a desarrollar durante el periodo Superior. Hay que tener en cuenta que, en realidad, las pinturas, tallas o huesos grabados tenían funciones prácticas y que no se elaboraban como expresión artística. Sin duda, el arte más conocido de esta época es la pintura rupestre. La mayoría aprovechaba las paredes de las cuevas para pintar sobre ellas, aunque existen también ejemplos en el exterior. La temática de estas pinturas solía ser la caza. Se supone que sus autores trataban de “invocar” la buena suerte para capturar animales. Otros temas frecuentes fueron las representaciones humanas, aunque las figuras solían tener rasgos grotescos. Igualmente, la fertilidad fue otro de los motivos habituales en el arte rupestre. Además de estas pinturas, y de las figurillas que representaban a mujeres con rasgos asociados a la fertilidad exagerados, durante este periodo se desarrolló un tipo de arte mobiliar. Eran obras móviles que se realizaban en hueso, piedra o concha. Un ejemplo eran las pinturas hechas sobre collares o puntas de lanzas.

Diferentes armas del Paleolítico. Fuente: Лапоть, Wikimedia Commons

– Armas. Aunque la guerra era un concepto desconocido en el Paleolítico, el ser humano empezó muy pronto a fabricar armas. En este caso, su objetivo era lograr mejores herramientas para la caza y la pesca. Una simple piedra fue, sin duda, el primer tipo de armamento utilizado por el ser humano. Más tarde, empezaron a afilar esas piedras para que pudieran cortar y raspar. Nacieron así los cuchillos y las hachas de mano. Cuando empezaron a unirle palos de madera para que actuaran como mango, estas armas mejoraron su eficacia. Otro hito en este ámbito se dio con el descubrimiento del fuego. Los humanos de entonces se dieron cuenta de que si acercaban un palo afilado a las llamas, se endurecía. Antes de que el Paleolítico acabara, las armas se habían perfeccionado en gran medida. En esos momentos, sus dueños comenzaron a tallarlas para adornarlas y personalizarlas.

Herramientas e inventos del Paleolítico

Armas de la Edad de Piedra. Fuente: Popular Science Monthly Volume 21, Wikimedia Commons

Aunque, como se ha señalado, existieron diferentes especies y culturas, las técnicas para fabricar herramientas no difirieron demasiado. Sí, en cambio, fue produciéndose una evolución en la complejidad y eficacia de esos utensilios.

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Al principio del periodo, durante el Paleolítico Inferior, los homínidos solo sabían fabricar herramientas sencillas.

Como ocurrió con las armas, lo primero que se utilizó fue una simple piedra para golpear con ella y partir huesos u otros objetos. Cuando las piedras se rompían, podían usar las partes afiladas para cortar.

Bifaz del paleolítico. Fuente: Locutus Borg, Wikimedia Commons
  • La piedra: el primer material. El propio nombre de este periodo, Paleolítico, muestra la importancia que este material tuvo para los primeros humanos. Aunque aún no sabían cómo pulirla, pronto empezaron a tallarla de diversas maneras. Entre las técnicas más destacadas para tallar la piedra se encontraba la percusión. Esta consistía en golpear una piedra del tipo concoidea, como el cuarzo o el sílex, con otra piedra más dura o con los cuernos de algún animal. Con este proceso lograban darle la forma deseada. Durante el Paleolítico Superior, el ser humano aprendió a tallar la piedra usando la presión. Con esta técnica se obtenían resultados más precisos. Era el mejor modo de conseguir filos cortantes o lascas. Las herramientas que primero se elaboraron eran muy sencillas: los cantos tallados. Más adelante, empezaron a fabricar hachas de mano o bifaces. A pesar del nombre, estas hachas se utilizaban para múltiples actividades, desde cortar a perforar. El siguiente paso fue la especialización de las herramientas. Cada una empezó a tener una utilidad concreta, como en el caso de las raederas que se usaban para curtir las pieles.
Herramientas del Paleolítico. Fuente: Zde CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons
  • Etapas del tallado. Los historiadores distinguen hasta cuatro fases en la evolución de las técnicas para tallar la piedra.
    • Primera. Se produjo durante el Paleolítico Inferior Arcaico. En esta predominó el denominado modo técnico 1 o Cultura de los cantos tallados.
    • Segunda. Luego llegó el Achelense, o industria de modo 2, cuya herramienta distintiva es el bifaz. Las novedades técnicas permitieron a los homínidos obtener 40 centímetros de filo por cada kilo de roca.
    • Tercera. Esta etapa (modo técnico 3) se desarrolló en el Paleolítico Medio. Fue cuando apareció el Musteriense y los humanos podían lograr hasta dos metros de filo por cada kilogramo de roca.
    • Cuarta. Al final del Paleolítico, en el Superior, se produjo una gran mejora en la talla de la piedra. En lo que se ha llamado modo técnico 4, los humanos eran capaces de obtener 26 metros de filo por cada kilo de roca.
Huesos y herramientas del Paleolítico. Fuente: Harrygouvas at Greek Wikipedia, Wikimedia Commons
  • Hueso. Aunque la piedra fue la materia prima por excelencia del Paleolítico, los primeros humanos también utilizaron otros materiales que tenían a mano. Entre estos destacaron los huesos de animales que cazaban o que morían a su alrededor. Las herramientas elaboradas con este material fueron bastante variadas. Las más importantes fueron los punzones, las agujas de coser, los propulsores y los arpones para pescar. No obstante, este tipo de utensilios fueron escasos hasta el Paleolítico Superior, cuando el ser humano moderno llegó a Europa procedente de África.
Molino manual. Fuente: Tropenmuseum, part of the National Museum of World Cultures CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons
  • Inventos del Paleolítico Inferior. Durante esta etapa se produjo uno de los descubrimientos más importantes: el fuego. Sin embargo, no se aprendería a dominarlo hasta tiempo después. Más o menos hace 500.000, se empezaron a elaborar vestidos usando las pieles de los animales. Unos 100.000 años más tarde, el ser humano comenzó a añadir piezas de madera a sus herramientas de piedra, para que fueran más fáciles de utilizar. Hachas de tamaño reducido han aparecido en restos datados hace 250.000 años. Poco después, inventaron los bifaces, los raspadores, las puntas de lanzas o los cuchillos.
Lámparas de piedra del Paleolítico. Fuente: Tyk CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons
  • Inventos del Paleolítico Medio. Las herramientas de percusión y el consiguiente uso de esa técnica para tallar la piedra fue una de las novedades más importantes del Paleolítico Medio. Esto propició la fabricación de nuevas clases de cuchillos, raspadores o azagayas, con una calidad superior. Otros utensilios aparecidos en esta época fueron los buriles, las raederas o unos punzones que permitían trabajar mejor las pieles y las piedras. Por otra parte, hace 75.000 se produjo un gran adelanto técnico en la industria del hueso.
Ruedas. Fuente: Thamizhpparithi Maari CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons
  • Inventos del Paleolítico Superior. Un nuevo material empezó a utilizarse alrededor del 30000 a.C.: la arcilla. Más o menos al mismo tiempo se inventaron el arco y la flecha. Ya cerca del Mesolítico, los humanos mejoraron mucho el tratamiento de la piedra, lo que anunciaba la llegada de la nueva técnica que caracterizaría al Neolítico: la piedra pulida.
  • El fuego. Aunque no pueda considerarse ni una herramienta ni un invento, el aprendizaje de cómo manejar el fuego supuso una revolución en todos los niveles, incluido el fisiológico. En este sentido, cocinar los alimentos con fuego mejoró la absorción de nutrientes, lo que produjo una mejora de la inteligencia. Fue el Homo erectus el que primero comenzó a usar el fuego. En un primer momento, se limitaba a aprovechar los eventos naturales que provocaban incendios, pero después aprendió cómo encenderlo y conservarlo. Se han encontrado restos que prueban que el Homo erectus comenzó a cazar y a asar a sus presas. Además, esta técnica hacía que la carne se conservara más tiempo antes de estropearse.
  • Bifaces. Uno de los utensilios más característicos del Paleolítico fue el bifaz. Era una herramienta construida con piedra, normalmente sílex. Se tallaba por las dos caras usando una técnica denominada buril, hasta darle una forma triangular. El uso del bifaz se generalizó, sobre todo, durante el Paleolítico Superior. Sus funciones eran cortar, perforar o raspar otros materiales, especialmente hueso y madera.
Hacha de la Edad de Piedra. Fuente: Muséum de Toulouse CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons
  • Hachas de mano. Aunque muchas veces se confunden con los bifaces, las hachas de mano eran diferentes. Comenzaron a utilizarse durante el Paleolítico Inferior y mantuvieron su importancia hasta que se le añadió un mango de madera para facilitar su uso. Para fabricarlas había que golpear la piedra con un martillo del mismo material. Con habilidad, se conseguía darle la forma deseada y afilar los bordes. Los historiadores señalan que sus usos más habituales eran cortar madera o carne, cavar o raspar el cuero. Igualmente, parece que se utilizaron para cazar o para defenderse de ataques de animales.
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Puntas de lanza. Fuente: Muséum de Toulouse CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons
  • Puntas de lanza. La técnica de la percusión permitió que el ser humano pasara de usar lanzas elaboradas completamente con palos a añadirles puntas fabricadas con sílex. Gracias a esto, la caza se multiplicó, además de hacerla menos peligrosa.
Untas de lanza pulidas. Fuente: Calame CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons
  • Cuchillos. Los humanos tuvieron que esperar a que se inventara la percusión para tener sus primeros cuchillos. En realidad, se trataba más bien de lascas anchas con bordes muy cortantes. Estos cuchillos se inventaron en el Paleolítico Medio. Antes, para cortar debían usar piezas de madera o hueso afiladas y bastante menos resistentes.

Economía del Paleolítico

No se puede hablar en este periodo de una economía en el sentido moderno. Al utilizar este concepto los expertos se refieren a actividades relacionadas con la obtención de bienes y con los posibles intercambios que desarrollara la población.

Desde este punto de vista, la economía paleolítica se califica como depredadora. Su base era la caza y la recolección, actividades con las que lograban cubrir todas las necesidades básicas, desde la obtención de alimentos hasta la de materiales para fabricar la ropa.

Este tipo de actividades fueron evolucionando a lo largo del tiempo. En un primer momento, la caza era bastante menos importante que la recolección, y la carne que se consumía se obtenía mediante el carroñeo.

Por otra parte, algunos autores califican a los grupos humanos de la época como opulentos. Esto implica que tenían sus necesidades, o la mayoría de ellas, cubiertas por completo, aunque siempre dependían de la naturaleza y sus condiciones cambiantes.

  • Primeros homínidos. Las primeras especies del género Homo, como el habilis, no tenían grandes habilidades para la caza. Su economía se basaba en la recolección de los vegetales que encontraran. Estos homínidos solo capturaban de vez en cuando algún animal pequeño, como reptiles o aves. El resto de la carne que consumían provenía de animales muertos o moribundos que encontraran. Incluso el Homo erectus mantuvo la carroña como principal fuente de alimentación carnívora, a pesar de que se han encontrado evidencias de que sabía cazar y utilizar trampas para capturar animales. Fue el Homo heidelbergensis el primero que empezó a cazar como actividad principal. Más adelante, el Homo sapiens mejoró sus técnicas y comenzó también a pescar. Estos homínidos continuaban siendo nómadas. Cuando los alimentos de una zona empezaban a escasear, los grupos se desplazaban a otra donde pudieran encontrar lo que necesitaban.
  • División del trabajo. No se han encontrado evidencias de que los grupos humanos durante el Paleolítico tuvieran un sistema de división del trabajo. Las únicas excepciones podrían ser los chamanes o los artesanos, aunque tampoco se sabe a ciencia cierta. En general, cada individuo debía hacerse cargo de cualquier tipo de labor. Lo importante era sobrevivir y todos tenían que aportar sus habilidades para ello. Hasta hace poco, la mayoría de los expertos pensaban que existía cierta diferenciación en los trabajos dependiendo del sexo. Así, se creía que los hombres se dedicaban a la caza mientras las mujeres se ocupaban de la crianza y la recolección. Algunos hallazgos han desmentido esta idea y señalan que las mujeres también jugaban un papel importante en las partidas de caza. Otro aspecto que podía generar una cierta división en los trabajos era la edad. No obstante, esto no implicaba ninguna jerarquía dentro del grupo.
  • Intercambios. Durante el Paleolítico no existía el concepto de comercio. Sí se producían, sin embargo, intercambio de bienes, pero basados en la reciprocidad o en la donación. En este último caso, quien entregaba algo lo hacía sin esperar nada a cambio. Tan solo podía suponer un aumento de su prestigio social. Por otra parte, cuando la entrega de bienes se basaba en la reciprocidad, el individuo que la realizaba esperaba obtener algún producto a cambio del suyo. Sería, en cierto modo, el origen del trueque. Toda esta organización económica hacía que los grupos fueran muy igualitarios, sin que nadie acumulara bienes y, por lo tanto, poder. La cooperación estaba por delante de la competencia, ya que lo importante era la supervivencia del clan.

Organización social del Paleolítico

El ser humano paleolítico era, fundamentalmente, nómada. La búsqueda de recursos naturales le hacía desplazarse de un lugar a otro. Normalmente, lo hacían en pequeños grupos, de no más de 20 personas unidas por lazos familiares.

Los expertos dan por seguro que hubo culturas de diversos tipos, desde las patrilineales a las matrilineales. Sin embargo, aseguran que no implicaban privilegios o herencias.

Todos los miembros del grupo debían cooperar para sobrevivir. El pequeño tamaño de estas comunidades hacía imposible que existiera la especialización en el trabajo, ni la jerarquización del mismo.

  • Sociedades igualitarias. Los grupos sociales del Paleolítico eran igualitarios. Cada miembro del clan recibía, probablemente, los mismos bienes, desde alimentos a herramientas. Esto no implicaba que no existieran diferencias entre el prestigio de cada individuo, pero las tumbas encontradas parecen indicar que no se traducía en jerarquización. Igualmente, los historiadores señalan que todos tenían acceso libre a los bienes disponibles. La posesión era comunal, aunque el uso de la ropa o las herramientas pudiera ser individual. Uno de los efectos de este sistema fue la poca conflictividad presente en el interior de los grupos.
Representación de conflicto de Paleolítico. Fuente: Eduardo Hernández Pacheco, Wikimedia Commons
  • Conflictos bélicos. Hasta el momento no se han encontrado pruebas de que se produjeran enfrentamientos bélicos entre las distintas comunidades. De hecho, los expertos apuntan que las circunstancias vitales de la época hacía que no existieran motivos para que estallaran guerras, empezando por la escasa densidad de población. Los últimos cálculos indican que la máxima población existente durante el Paleolítico fue de unos 10 millones de personas en todo el planeta. Esto complicaba que los diversos grupos se encontraran y significaba, además, que no era necesario luchar por los recursos.

Referencias

  1. Paleolítico. Recuperado de piedraspara.com.
  2. Etapas de la prehistoria. Recuperado de mundoantiguo.net.
  3. Paleolithic Period. Recuperado de britannica.com.
  4. Paleolithic Period. Recuperado de encyclopedia.com.

Cita este artículo

Lifeder. (9 de septiembre de 2024). Paleolítico. Recuperado de: https://www.lifeder.com/paleolitico/.

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Por Joaquin Montano

Licenciado en Ciencias de la Información
Última edición el 9 de septiembre de 2024.

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