
¿Qué es el río Júcar?
El río Júcar es un río español, ubicado al este del país. Su cuenca que abarca los 22.500 km², y su recorrido tiene una extensión de 509 km. Nace en Cuenca y desemboca en el mar Mediterráneo.
A pesar de no ser el río de mayor importancia en el país, ha inspirado a autores como Luis de Góngora o Azorín, el cual escribió un poema, En los pinares del Júcar. También el narrador Vicente Blasco Ibáñez escribió novelas ambientadas en las cercanías del Júcar, como Entre naranjos.
Los romanos le llamaban Sucro.
Historia del río Júcar
Cuenca, en la península ibérica, era provincia romana, pero no estaba habitada. Esto cambió en el siglo VIII, cuando los musulmanes invadieron y construyeron la fortaleza Kunka.
Su ubicación, entre dos gargantas, era un punto estratégico a nivel militar, pero también para habitar. Pronto las tierras fértiles permitieron el cultivo de diversos productos. Hasta el siglo XII los musulmanes vivieron en una relativa y próspera paz.
Cuenca pertenecía a la taifa de Toledo, una de las pequeñas provincias en las que se dividió el reino musulmán cuando los cristianos iniciaron el proceso de conquista de la península ibérica. Tras múltiples tratados, asedios, capturas y pérdidas, en 1177 el territorio fue conquistado por Alfonso VIII.
- Crecidas. El Júcar tiene tendencia a crecer hacia la zona baja, donde se encuentra el llano. La mayor de estas crecidas sucedió en 1982, cuando el río se llevó la presa de Tous en un evento conocido como la Pantanada de Tous, que dejó un saldo de 30 víctimas. Otras crecidas ocurridas entre 1987 y 2000 llevaron a que en el 2000 se planteara el Plan Global frente a Inundaciones en la Ribera del Júcar, un proyecto que, a través de diversas medidas, busca anticiparse a próximas inundaciones para que no afecten a la población.
Características del río Júcar

– Ubicación. Nace en la Sierra de Tragacete (Cuenca, Castilla-La Mancha), atraviesa las provincias de Cuenca, Albacete y Valencia. Desemboca en el mar Mediterráneo, en Cullera (Valencia). Su cuenca hidrográfica cubre aproximadamente 22,500 km².
– Longitud. Tiene una longitud de aproximadamente 509 km, siendo uno de los ríos más importantes del este de la península ibérica.
– Régimen fluvial. Presenta un régimen irregular, con crecidas en otoño e invierno debido a lluvias y deshielos. En verano, el caudal puede reducirse significativamente debido a la sequía y el uso para riego y abastecimiento.
– Importancia económica y cultural. Su cuenca es clave para la agricultura (naranjos, arrozales en la Albufera, vid y olivos). Aporta agua a ciudades como Albacete y Valencia. Es escenario de numerosas leyendas e inspiración para escritores y poetas.
Nacimiento, recorrido y desembocadura del río Júcar
- Nacimiento. Nace a 1.506 m s.n.m., en Los Montes Universales, más específicamente en un área llamada Ojos (u Ojuelos) de Valdeminguete. Este lugar se encuentra al norte de Tragacete, municipio de Cuenca. Tras abandonar este punto, el río recorre dos provincias después de Cuenca: Albacete (también en Castilla-La Mancha) y Valencia. A diferencia de otros ríos, el Júcar no posee el tradicional curso dividido en tres (superior, medio e inferior), ya que su curso entre la zona montañosa y la llanura se produce de forma abrupta, sin un espacio de transición donde se vaya formando un desnivel. Recorre la parte oriental de la Mancha, de oeste a este. Luego llega a Alarcón, un punto fundamental para él, donde es retenido. A partir de aquí continúa hasta la confluencia con Cabriel. Sigue por Albacete, pasa por el Valle de Ayora-Cofrentes. En este punto, los contrafuertes de transición de la Mancha y la Ribera son utilizados para generar energía con un sistema hidroeléctrico.
- Desembocadura. Todo este recorrido hace posible el abastecimiento de agua en la ciudad de Valencia, así como la irrigación de las llanuras costeras. Tras recorrer unos 504,42 kilómetros, desemboca en el mar Mediterráneo, ya en Valencia, concretamente en la localidad de Cullera.
Embalses del río Júcar
Además de su importancia geográfica y atractivo visual, el río Júcar se aprovecha en embalses, con el propósito de surtir de agua a las poblaciones cercanas, así como para producir energía y regar cosechas.
Los embalses también permiten que el agua se regule, previniendo el riesgo de inundaciones. De estas presas, destacan la de Tous, que tras verse afectada por la crecida del río, volvió a entrar en funcionamiento; y la de Alarcón, única en ser financiada enteramente por agricultores de la zona en 1941.
Otros embalses que se encuentran en el curso del Júcar son el Embalse de La Toba, de El Picazo, del Molinar, de Embarcaderos y de El Naranjero.
Contaminación del río Júcar
A pesar de ser un río que discurre a través de un parque natural, se han dado alertas sobre distintas situaciones que perjudican el cauce del Júcar, incluyendo la existencia de numerosas represas que generan cambios en el ecosistema y la injerencia directa del ser humano como factor.
Como la gran mayoría de los impactos negativos ambientales, fue tomado en cuenta cuando se empezaron a establecer medidas de prohibición para los pobladores aledaños. A causa de la contaminación del Júcar, se prohibió bañarse en sus aguas, ya que la playa artificial de Cuenca y El Chantre se vieron afectadas por la contaminación.
- Desechos humanos. El Júcar es muy extenso, constituido por varios parajes. En específico, el paraje El Chantre tiene una problemática periódica, generada por un curso natural de los ríos de acuerdo con la época del año, donde el caudal disminuye cada verano. Se ve afectado porque las poblaciones usan el torrente como ruta final para sus desperdicios fecales. Los municipios vecinos del río conforman la acumulación de estos desperdicios echados sin ningún tipo de saneamiento o depuración.
- Pesticidas. Diversos ecologistas han llamado la atención sobre el impacto de los pesticidas en España en general, y más específicamente en el Júcar, donde desde 2016 se ha multiplicado el nivel de incidencia de estas sustancias en el río. El extenso recorrido que posee el río facilita que se incremente el número de empresas agrícolas en sus alrededores, lo que se traduce en más veneno que finaliza su recorrido en las aguas del río. España, uno de los países con mayor uso de pesticidas, ha encendido las alarmas ante esta situación. Un estudio publicó el análisis de un total de 57 plaguicidas, de los cuales se encontraron 34 en el río Júcar. A largo plazo, los efectos de estas sustancias tienen acción directa en los ciudadanos que viven en sus riberas, quienes corren el riesgo de sufrir graves problemas de salud. Además de las afecciones en el ser humano, una gran cantidad de animales ha muerto y la cifra sigue en aumento. En áreas donde los niveles de plaguicida son considerablemente elevados se ha hecho notoria la falta de las especies que vivían en épocas anteriores.
Economía del río Júcar
El principal aporte del río Júcar se manifiesta en la agricultura, sobre todo en su último tramo. Desde el siglo XVII hasta ahora, sus aguas se aprovechan para el riego de cultivos de la zona en la llanura aluvial. De estos, además del arroz y plantaciones de uso textil, destacan los naranjales.
El río contribuye con el turismo en las poblaciones aledañas, ya que se pueden practicar diversas actividades que atraen tanto a extranjeros como locales, como la pesca deportiva y el piragüismo. En el tramo entre Cofrentes y Cortes de Pallás existe una ruta turística navegable.
Finalmente, es importante destacar que las industrias ubicadas en esta zona abastecen sus aguas del río Júcar gracias a las distintas presas. Un ejemplo es la central nuclear de Cofrentes, que utiliza el Júcar para el enfriamiento de la planta.
Principales ciudades que recorre el río Júcar
En su primer tramo, caracterizado por gargantas y cañones, el río Júcar se encuentra con Cuenca, ingresa a la localidad de Alarcón, para luego internarse en Albacete.
Abandona la zona montañosa para ingresar a La Ribera en Valencia, a través de Cofrentes. Visita las ciudades Carcagente, Alcira, Algemesí y Sueca, para finalmente desembocar en la última ciudad, Cullera.
Afluentes del río Júcar
El río Júcar tiene a sus costados una serie de afluentes que enriquecen su caudal. Entre estos afluentes destacan:
- Río Zarra: ubicado en La Hoz, un paraje recomendado a nivel turístico por su atracción visual.
- Río Cabriel: es el afluente con mayor importancia.
- Río Cantabán: el valle está constituido por este hasta llegar al encuentro con el río Júcar propiamente dicho y con el río Cabriel.
Otros ríos de menor calibre que también brindan su aporte son Escalona, Belmontejo, Sellent, Albaida, Magro, Valdemembra, Huécar, Moscas y Abengibre.
Flora del río Júcar
Al principio de su recorrido, el Júcar se caracteriza por la presencia de vegetación de ribera que depende fuertemente de la humedad del suelo, con presencia de sauces y álamos. Más adelante, se pueden apreciar bosques de encinas, enebros y pinos en las cuestas.
Su tramo final, al contar con la presencia de agua salina proveniente del Mediterráneo, cuenta con una gran cantidad de plantas adaptadas al entorno. Algunas de las especies características de esta parte del río son la hierba de marrano, los narcisos marinos y varios tipos de juncos.
En las lagunas de agua dulce que se forman en el trayecto del Júcar también hay presencia de algas y nenúfares, junto a los juncos. Estas especies, así como otras acuáticas, como la Bergia aquatica o la Ammania coccinea, suelen causar problemas en los sembradíos al invadir el terreno.
Fauna del río Júcar
Existen aproximadamente 69 especies de vertebrados que tienen importancia a nivel internacional y habitan sus alrededores.
Las aves suman un total de 95 especies, y en épocas migratorias el delta del Júcar sirve como punto de escala para estas aves. En el principio del recorrido del río, se pueden encontrar aves rapaces, como buitres y águilas, en las cuevas que se forman en las rocas.
La conocida nutria (Myocastor coypus) es un roedor semiacuático que ha tenido igual protagonismo en este ecosistema, pues se ha estado extendiendo alrededor del noroeste, gracias a los cultivos de los cuales se alimenta.
A partir de actividades humanas, han sido varias las especies afectadas, ya sea por un cambio significativo de los espacios o por la introducción de especies ajenas a los ambientes del río.
Los peces que tenían como hábitat el cauce, se han visto afectados por la introducción del bagre Wels, y la población de peces ha disminuido considerablemente. Este cambio empezó por el embalse de Mequinenza en 1974, pero con el tiempo los bagres se han extendido.
Una de estas especies endémicas es la madrilla del Júcar (conocido como loina o luina), un pez de agua dulce que actualmente está en peligro de extinción.
Otro colonizador que ha desplazado al cangrejo de río ibérico es el Procambarus clarkii (cangrejo americano), un crustácero que se adapta de manera formidable a los ambientes.
Otra especie invasora es el mejillón cebra. Debido a su capacidad de multiplicarse y expandir su territorio, las maquinarias submarinas portuarias se ven afectadas con el gran número de mejillones.
Referencias
- Bachiller, C. El Júcar, un río cada vez más contaminado que reclama “compromiso” público. Recuperado de eldiario.es.
- Conejos, M. Las inundaciones del río Júcar se pueden prever hasta 500 años. Recuperado de abc.es.
- Vida e historia en torno al Júcar. Recuperado de chj.es.
- Torres, R. El origen del nombre de “Piedra del Caballo”. Recuperado de eldiadigital.es.
- Yubero, F. En busca de la magia del río Júcar. Recuperado de lanaveva.wordpress.com.