
¿Qué es el telégrafo?
El telégrafo es un dispositivo que transmite mensajes codificados mediante señales eléctricas, utilizando las comunicaciones de radio o las líneas alámbricas. Este aparato es considerado el primer medio de comunicación eléctrico y su uso tuvo gran importancia durante los enfrentamientos bélicos.
Utilizaba un lenguaje codificado, el código morse.
A partir de 1985, el telégrafo perdió importancia como medio comunicativo, pues con la internet se instauró el uso del correo electrónico y de la telefonía móvil. Esto trajo como consecuencia la clausura de los servicios telegráficos de compañías como Western Union.
A pesar de esto, el telégrafo destacó como forma de comunicación durante más de un siglo (desde finales del siglo XVIII hasta finales del siglo XX) y contribuyó con los avances posteriores de las conexiones inalámbricas. La última compañía en prestar servicios telegráficos fue la empresa India Bharat Sanchar Nigam Limited, que clausuró este producto en 2013.
Historia e invención del telégrafo
- La electricidad. En 1753 se publicó la primera propuesta de lo que podría ser un telégrafo eléctrico, publicado por el Scots Magazine, y en él se explicaba de qué manera se podían emplear un conjunto de hilos, extendidos horizontalmente entre dos lugares, para transmitir un mensaje. Posteriormente, George Louis Lesage propuso en 1774 un plan similar. No obstante, los hilos debían ser subterráneos, por lo que el autor establecía que había que introducirlos en un tubo de cerámica que tuviera divisiones para cada uno de los hilos, y se evitaría la influencia de la electricidad atmosférica. Dos años después, Charles Agustín de Coulomb inventó una balanza de torsión, que permitía medir de forma exacta la fuerza de las cargas eléctricas, probando que esta fuerza era proporcional a las cargas individuales, mientras que era inversamente proporcional a la distancia que las separaba. Gracias a este principio, en 1787 Lomond sugirió un sistema que empleara un hilo único donde las letras fueran identificadas por el desplazamiento que producían las diferentes fuerzas eléctricas que se enviaban. Luego, otros investigadores, como Luigi Galvani y Francisco Salvá, propusieron telégrafos basados en la electricidad estática, aunque todos estos modelos seguían teniendo el inconveniente de la influencia atmosférica.
- La telegrafía óptica. La Revolución francesa influyó notoriamente en la creación de la telegrafía regular. Esto se debió a que los franceses no podían coordinar sus fuerzas aliadas por la falta de comunicación entre ellas. En consecuencia, en 1790 Claude Chappe, junto con sus hermanos, empezó a proyectar un sistema de comunicación que satisficiera las necesidades del país. Para aquel entonces, ya se habían realizado intentos de telégrafos eléctricos, pero Chappe decidió inclinarse por la telegrafía óptica. Esta telegrafía se valía de catalejos para enviar mensajes, que estaban codificados. Las imágenes producidas por los catalejos podían ser visibles a una distancia máxima de doce kilómetros.
- El ferrocarril y el telégrafo eléctrico. En 1830 circuló el primer ferrocarril público, que conectaba Manchester con Liverpool. Su impacto en las comunicaciones fue revolucionario, ya que permitía a las personas desplazarse en el mismo tiempo que tardaba en llegar la información mediante el telégrafo óptico. Por esto, se volvió fundamental conseguir un telégrafo más eficaz, que además permitiera regular el tráfico ferroviario y avisar la llegada de los trenes. Este nuevo fenómeno inspiró al barón Pavel Schilling a introducir el uso de cinco agujas con el objetivo de pasar corriente eléctrica a través de la aguja imantada. El telégrafo de Schilling implicó un paso adelante en el desarrollo de este dispositivo. Luego, se fabricaron una serie de telégrafos de agujas diseñados por destacados inventores, como William Fothergill Cooke.
Evolución del telégrafo
- Pavel Schilling (1786-1837). Schilling fue uno de los precursores en el desarrollo del telégrafo. En 1832 construyó un telégrafo electromagnético, que consistía en un tablero de dieciséis teclas negras y blancas, que enviaban una serie de caracteres. Por otro lado, el aparato receptor estaba constituido por seis agujas cuyo cambio de dirección decodificaba los caracteres.
- Johann Friedrich Gauss (1777-1855) y Wilhelm Eduard Weber (1804-1891). En 1833, estos dos científicos y amigos lograron instalar una de las primeras líneas telegráficas sobre los tejados de la ciudad de Gotinga (Alemania). Dicha línea abarcaba 1.200 metros y permitía la unión del observatorio astronómico con la universidad de la ciudad.
- David Alter (1807-1881). En 1836, el científico David Alter construyó el primer telégrafo eléctrico del continente americano, que se apodó Elderton. Aunque el inventor confirmó su funcionamiento frente a una serie de testigos, este telégrafo nunca pudo convertirse en un dispositivo práctico. Por lo tanto, fue eclipsado por el telégrafo de morse, que surgió en esa misma fecha.
- Samuel Morse (1791-1872). En 1836, Samuel Morse fabricó un dispositivo muy corpulento, pero de simple funcionamiento: se trataba de un lápiz que dibujaba en línea recta cuando no contaba con flujo eléctrico. En cambio, cuando había corriente eléctrica, el lápiz —conectado a un péndulo— dibujaba un zigzag. Luego de algunos ajustes, Morse pudo crear el famoso código que lleva su nombre con ayuda del maquinista Alfred Vail. El código morse es un sistema binario que forma caracteres a través de tres símbolos: espacio, punto y raya.

- David Edward Hughes (1831-1900). En 1856, Hughes construyó un sistema de impresión telegráfico. Este dispositivo consistía en un teclado de veintiocho teclas (con ciertas similitudes a la máquina de escribir), donde cada pulsación era equivalente a enviar una señal que permitía a una rueda imprimir el carácter correspondiente. Hughes no pudo comercializar el invento en su país, ya que Morse obtuvo una patente por su telégrafo. No obstante, logró venderle la idea a Carlos Luis Napoleón Bonaparte (Napoleón III). Este dispositivo tenía la particularidad de que superaba al invento de Samuel Morse en cuanto a velocidad, pues transmitía hasta sesenta palabras en un minuto, mientras que el de Morse solo veinticinco.
- Otros avances. Para la década de 1850, el telégrafo había logrado expandirse por casi toda Europa y Norteamérica. No obstante, todavía no se había perfeccionado el uso de las líneas submarinas, que se entrecortaban cuando llegaban a las orillas del océano. Posteriormente, se consiguió colocar un cable a través del estrecho de Calais que funcionaba de manera exitosa. Esto incentivó a los científicos a construir una red de líneas submarinas que unieran África con Europa, junto con el conjunto intermedio de islas.
Cómo funciona el telégrafo
El telégrafo es un dispositivo que emplea los pulsos eléctricos para enviar mensajes codificados mediante un cable hasta un receptor, que decodifica el mensaje.
El telégrafo no puede transmitir otros datos o voces, solamente los pulsos codificados para enviar el contenido. El sistema de codificación más famoso empleado por los telégrafos fue el diseñado por Samuel Morse.
- Funcionamiento del telégrafo con código morse. Generalmente, los telégrafos de morse contaban con una palanca que conectaba dos pilas colocadas a una breve distancia. Asimismo, el punto de apoyo de dicha palanca estaba unido a la línea que conducía las pulsaciones. Cuando se hacía una breve presión en la palanca, la corriente de las pilas marcaban un punto; en cambio, si la presión era más prolongada, se marcaba una raya.
Referencias
- Costa, P. Avances y avalanchas del siglo XIX: del telégrafo eléctrico al teléfono. Recuperado de coitt.es.
- Gilbert, E. How Good is morse code? Recuperado de core.ac.uk.
- Telégrafo. Recuperado de es.wikipedia.org.
- Thomas, L. Morse code printing system. Recuperado de googlepatents.com.