Los 9 Tipos de Autoestima y sus Características

Los tipos de autoestima se pueden clasificar en varios niveles según los modelos más conocidos y usados: el de Hornstein y el de Ross. La autoestima es el aprecio y estima que alguien tienes hacia si mismo y es extremadamente importante para llevar una buena calidad de vida y tener éxito tanto personal como profesional.

La autoestima se encuentra de forma innata en cada individuo desde que nace y va sufriendo modificaciones a lo largo de nuestra vida a medida que nos desarrollamos.

tipos de autoestima

No siempre tenemos la misma autoestima, ya que cambia debido a nuestra relación con el mundo que nos rodea así como con la sociedad en la que vivimos.

Por otro lado, la autoestima de una persona necesita ser “alimentada” de forma externa continuamente para que se desarrolle de forma adecuada desde etapas infantiles. 

Clasificación de los tipos de autoestima: los 9 niveles

Los cinco primeros tipos que te presentamos pertenecen a la clasificación de Hornstein y los últimos tres a la de Ross.

Hornstein se basan para clasificar los tipos de autoestima en lo estable o inestable que perdura ésta en el tiempo tanto si es alta como si es baja.

1- Autoestima alta y estable

Este tipo podría corresponderse con el de autoestima fuerte o elevada, ya que las personas con ese tipo de autoestima no se ven influidas por lo que ocurra a su alrededor de forma negativa.

Además, es capaz de defender su punto de vista de forma calmada y se desenvuelven de forma exitosa a lo largo del tiempo sin derrumbarse.

2- Autoestima alta e inestable

Estas personas también se caracterizan por presentar una alta autoestima pero no por mantenerla en el tiempo.

No suelen tener las herramientas suficientes para enfrentarse a ambientes estresantes y que los suelen desestabilizar, por lo que no aceptan el fracaso ni tampoco aceptan posturas opuestas a las de ellos.

3- Autoestima estable y baja

Estas personas se caracterizan por infravalorarse en todo momento, es decir, por pensar que no pueden hacer aquello que se propongan.

Por otro lado, se muestran muy indecisos y temen equivocarse, por lo que siempre buscarán el apoyo de otra persona. Tampoco luchan por sus puntos de vista ya que de forma general se valoran de forma negativa.

4- Autoestima inestable y baja

Podríamos decir que las personas que tienen esta autoestima son aquellas que prefieren pasar desapercibidas en todo momento y que piensan que no pueden conseguir nada.

Por otro lado, suelen ser muy sensibles e influenciables y prefieren no enfrentarse a nadie incluso aunque sepan que la otra persona no lleva la razón.

5-Autoestima inflada

Las personas con este tipo de autoestima se caracterizan por tener una personalidad fuerte y creerse mejor que las personas que tienen a su alrededor. Por ello, nunca suelen escuchar ni prestarles atención alguna.

También suelen culpabilizar a los demás en situaciones estresantes y tienen un ego muy grande. No son capaces de corregir sus propios errores ni tampoco criticarse a sí mismos. Se caracterizan por ser muy materialistas y superficiales.

Clasificación de Ross

Según expone Ross una persona puede tener autoestima derrumbada, vulnerable y fuerte.

1- Autoestima derrumbada o baja

Las personas que la tienen no se suelen apreciar a sí mismas, lo que les lleva a no sentirse bien en su vida.

Esto les hace ser excesivamente sensibles a lo que los demás puedan decir de ellas, de forma que si es negativo le dañará y si es positivo, hará que su autoestima aumente.

También pueden sentir pena hacia ellos mismos e incluso vergüenza. Si un adolescente presenta este tipo de autoestima en el instituto puede ser víctima de bullying o acoso escolar por parte de sus compañeros e incluso ser excluido.

2- Autoestima vulnerable o regular

En este tipo la persona tiene un buen auto-concepto pero su autoestima es frágil ante situaciones negativas como: la pérdida de un ser querido, no conseguir lo que quiere o se propone…

Esto le llevará a crear mecanismos de defensa con el fin de evitar este tipo de situaciones o tener que tomar decisiones, dado que teme equivocarse y hacer las cosas mal.

3- Autoestima fuerte o elevada

Consiste en tener una imagen y autoconcepto de sí mismo lo suficientemente fuerte para que cualquier error que se realice no sea capaz de influir en la autoestima.

Las personas con esta autoestima no temen a equivocarse y suelen desbordar optimismo, humildad y alegría.

¿Cómo se explica el tener un tipo y no otro de autoestima?

La autoestima se va formando a medida que vamos creciendo gracias a nuestra relación con nosotros mismos y con el entorno y las personas que nos rodean.

Son varios los factores que influyen en el tipo de autoestima que se tenga:

La familia y los amigos

Nuestros padres van a ser los encargados de forjar nuestra autoestima desde que nacemos. Si ellos no lo tienen presente pueden afectar de forma negativa con las etiquetas o comentarios que nos asignan al dirigirse a nosotros: “eres tonto” o “eres un niño desobediente” son algunos ejemplos comunes.

Conforme el niño va creciendo, su autoestima se irá fortaleciendo o debilitando en base a estas etiquetas, que al igual que sus padres le pondrán sus profesores y amigos.

Alcance de metas y objetivos

Para gozar de una buena autoestima algo muy importante que tiene que existir en nuestra vida son las metas y objetivos.

Conseguir algunos de ellos nos dará la confianza que necesitamos y además aumentará la percepción positiva que las personas tienen de nosotros, lo que a su vez influirá positivamente.

Atención que se recibe

El ser aceptado y respetado por las personas que nos rodean también nos ayuda a desarrollar un tipo de autoestima, en este caso de tipo alto.

Por otro lado, el recibir interés por las personas que te importan también es otro elemento a tener en cuenta y que ayudará a formar la autoestima.

¿Qué diferencia existe entre la autoconfianza y la autoestima?

La autoconfianza se refiere a objetivos o metas que una persona se propone y en su capacidad para conseguirlas, mientras que la autoestima se entiende como una valoración global que se hace una persona de sí misma.

Un ejemplo sería: soy un excelente pintor y sé que voy a tener muchas exposiciones por el mundo entero (autoconfianza) pero no me gusta mi cuerpo ni como hablo e incluso la forma que tengo de coger el pincel, etc.

¿Cómo podemos mejorar nuestra autoestima?

Si tienes una autoestima baja o regular y quieres mejorarla a continuación te dejamos algunos consejos que puedes comenzar a aplicar en tu vida.

Quiérete

El quererse a sí mismo es una de las mejores medicinas que existen para aumentar la autoestima. Si sólo nos fijamos en nuestros defectos y en lo que no hacemos de forma correcta viviremos decepcionados y frustrados con nosotros mismos.

Por ello, tenemos que prestar más atención a aquellos que nos hace especial y únicos y que además se nos da fenomenal hacer.

No seas perfeccionista

La perfección no existe como tal, siempre habrá algo que no sepamos hacer del todo bien. El ser extremadamente críticos no nos beneficiará y entorpecerá nuestra autoestima y nuestro amor a nosotros mismos.

Tómate los fracasos de forma constructiva

Todo el mundo se equivoca y nosotros también nos tenemos que permitir hacerlo, pues si no nos equivocamos jamás podremos aprender como es debido. Hay que ver los errores como fuentes de aprendizaje y no como ataques personales.

Ponte metas realistas

Tenemos que ser capaces de ponernos metas que sí son viables y que somos capaces de cumplir tanto a corto como a largo plazo. Si no se hace de esta forma sólo nos creará malestar y una vez más no estaremos contentos con nosotros mismos.

Siéntete orgulloso

Hay que sentirse orgulloso de lo que somos y hemos conseguido en nuestra vida porque ha sido fruto de nuestro esfuerzo y dedicación única y exclusivamente.

Si quieres seguir profundizando en este tema no te puedes perder el artículo: 14 expertos mundiales opinan sobre cómo mejorar la autoestima.

En resumen

De forma general existen tres tipos de autoestima que a su vez pueden tener diferentes subtipos. Por un lado, nos encontramos la autoestima alta que se divide en alta y estable y alta e inestable. Por otro lado, tenemos la autoestima media y la baja. Ésta última y al igual que la alta, se puede dividir en baja e inestable y en baja y estable. En algunas clasificaciones también se incorpora la autoestima de tipo inflada.

Una persona a lo largo de su vida puede presentar diferentes tipos de autoestima dependiendo de la situación a la que se esté enfrentando o las relaciones que tenga con las personas de su alrededor. Sin embargo desde mi punto de vista la base de tener una buena autoestima siempre la vamos a encontrar en la infancia.

Los primeros pasos para forjar la personalidad y el temperamento de una persona así como su autoestima ocurre en la infancia, por lo que debe de ser entendido como uno de los factores más importantes en el hecho de forjar la autoestima de una persona.

Referencias

  1. Branden, Nathaniel (1990) Cómo mejorar su autoestima (original 1987). Ediciones Paidós Ibérica.
  2. Ellis, Albert (2005) The Myth of Self-esteem: how rational emotive behavior therapy can change your life forever.Prometheus Books.
  3. Hornstein, L. H. (2011). Autoestima e identidad: narcisismo y valores sociales(No. 159.964. 2). Fondo de Cultura Económica,.
  4. López Isasmendi M. (S/F). Los tres estados de la autoestima.
  5. Ross, Martín. El Mapa de la Autoestima. 2013. Dunken.
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Graduada en Pedagogía por la Universidad de Sevilla y estudiante el Máster en Psicología de la Educación. Avances en Intervención Psicoeducativas y Necesidades Educativas Especiales.

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