
¿Qué es Wuchereria bancrofti?
Wuchereria bancrofti es un gusano que pertenece al filo Nematoda, redondo y cilíndrico. Es pequeño y se aloja en el interior de los vasos linfáticos del huésped. Recibe su nombre en honor a dos científicos muy reconocidos: Joseph Bancroft y Otto Wucherer. Es un patógeno común que ocasiona en el ser humano filariasis linfática.
Esta enfermedad afecta a millones de personas cada año, especialmente en regiones tropicales, donde las temperaturas son cálidas y húmedas, como Suramérica y África. Dicha enfermedad afecta a las personas no solo a nivel físico, sino también a nivel psicológico, debido a la deformidad corporal que ocasiona.
Características de Wuchereria bancrofti
– Dimorfismo sexual. Los machos son más pequeños que las hembras: ellos miden 4-5 cm, y ellas entre 6 y 10, y además son más gruesas que los machos, que tienden a ser delgados.
– Apariencia. Su cuerpo es cilíndrico y no tiene segmentaciones.
– Parásito. Para subsistir, requiere obligatoriamente estar en el interior de un huésped (ser humano). De otra forma no puede desarrollarse.
– Color. Como muchos parásitos, es blanquecino y muy pálido.
– Patogenicidad. Es un conocido agente patógeno que ocasiona en los seres humanos una enfermedad llamada filariasis linfática.
– Reproducción. Es de tipo sexual, son ovovivíparos y tienen desarrollo indirecto.
– Distribución geográfica. Se distribuye por todo el trópico y regiones subtropicales de África, América, Asia y las islas del Pacífico.
Taxonomía de Wuchereria bancrofti
- Dominio: Eukarya.
- Reino: Animalia.
- Filo: Nematoda.
- Clase: Secernentea.
- Orden: Spirurida.
- Familia: Filarioidea.
- Género: Wuchereria.
- Especie: Wuchereria bancrofti.
Morfología de Wuchereria bancrofti
Presentan en el extremo cefálico la boca, que no tiene labios y está rodeada de papilas.
- Hembra. Es mucho más grande que el macho. Mide entre 6 y 10 cm, con un promedio de 0,3 mm de grosor. Su extremo caudal termina de manera recta. Presenta a nivel del esófago la vulva.
- Macho. Es más pequeño. Mide aproximadamente entre 4 y 5 cm con 0,1 de grosor. Su cola termina en una curvatura ventral característica. Además presenta un par de estructuras llamadas espículas, que utiliza para el proceso de copulación.
Ciclo biológico de Wuchereria bancrofti
Para que su ciclo de vida se desarrolle de manera exitosa, este parásito requiere de un vector y un huésped. En el interior de cada uno ocurre parte del desarrollo del parásito.
- Vector. El vector de Wuchereria bancrofti es un mosquito. Sin embargo, no es solo una especie de mosquito, son muchas. Esas especies pertenecen a cinco géneros de la familia Culicidae: Anopheles (10 especies), Aedes (11 especies), Mansonia (2 especies), Coquillettidia (1 especie) y Culex (4 especies). Los vectores dependen de la región geográfica, ya que algunos se encuentran en unas y en otras no.
- Huésped. El huésped definitivo de este parásito es el ser humano, ya que es en este en donde se desarrolla su forma adulta y además es el que padece la patología que causa.
- En el interior del vector. Los parásitos adultos, que se alojan específicamente dentro de los canales linfáticos, producen las larvas microfilarias, que se desplazan libremente a través del sistema linfático y en los vasos sanguíneos. En ellas se observa un fenómeno bastante curioso, y es que su desplazamiento está determinado por el momento del día. Es decir, son particularmente abundantes en la sangre durante unas horas específicas, entre las 10 de la noche y las 2 de la madrugada. Esto se conoce como periodicidad de las microfilarias y también se ha observado en otros parásitos. Cuando un mosquito pica a un ser humano infectado, especialmente durante las horas mencionadas, absorbe, conjuntamente con la sangre, las microfilarias que circulan en ella. Dentro del mosquito, la larva pierde su vaina protectora y se traslada desde el sistema digestivo hasta alcanzar los músculos torácicos. Allí experimentan la primera muda y pasan al estadio larvario L1. Posteriormente, luego de un período corto (8 días), sufre otra muda y se convierte en larva L2. En los siguientes ocho días, la larva L2 se transforma en larva L3, que es su forma infectante. Esas larvas L3 migran hacia el área bucal del mosquito, en espera de ser inoculadas a un nuevo huésped.

- En el interior del ser humano. Cuando el mosquito pica a un ser humano sano, las larvas L3 ingresan a través de la herida ocasionada por la picadura hacia el torrente sanguíneo. De allí pasan al sistema linfático y se alojan en los grandes vasos, específicamente en los de la mitad inferior del cuerpo. Allí experimentan su transformación de larvas L3 a adultos. Las hembras adultas son capaces ya de aparearse. En un periodo aproximado de 6 a 12 meses la hembra está en capacidad de generar microfilarias que circulen por el torrente sanguíneo.
Transmisión por Wuchereria bancrofti
Debido a que Wuchereria bancrofti requiere de un vector para desarrollar ciertos estadios larvarios, su transmisión se da cuando ese vector, un mosquito de la familia Culicidae, pica a un ser humano infectado y posteriormente pica a un individuo sano.
Por supuesto, entre una picadura y otra debe transcurrir un tiempo prudencial en el cual la larva del parásito experimenta ciertas transformaciones hasta adquirir la capacidad de infectar a otro huésped.
Enfermedad causada por Wuchereria bancrofti
Es un patógeno y causa en su huésped definitivo, el ser humano, una enfermedad conocida como filariasis linfática. El nombre común con el que se le conoce es elefantiasis.
Este parásito no es el único causante de dicha patología, sin embargo, es responsable del 90% de los casos aproximadamente. Los otros parásitos que pueden causar la enfermedad son Brugia malayi y Brugia timori.
Tiene la particularidad de ser una patología silenciosa, ya que los signos y síntomas no aparecen de manera inmediata a la infección, sino que pueden tardar años en manifestarse. Los especialistas plantean que el parásito se adquiere generalmente durante la infancia, pero es durante la adultez temprana cuando se manifiestan los síntomas más alarmantes.

Lo que ocurre cuando una persona padece la enfermedad es que los gusanos adultos, que se encuentran en el interior de los vasos linfáticos, trastornan el buen funcionamiento de este.
Entre las consecuencias directas está la obstrucción total o parcial de los conductos linfáticos por los cuales circula la linfa.
- Síntomas de infección. No todas las personas infectadas por Wuchereria bancrofti manifiestan signos y síntomas de la patología. Por eso se dice que es una enfermedad que por su evolución silenciosa constituye un grave peligro para la vida de quienes la padecen. El que un individuo infectado no manifieste síntomas no quiere decir que el parásito o sus larvas no estén generando daños en estructuras como los riñones o el sistema linfático. Cuando la infección es sintomática, los síntomas que se presentan con más frecuencia son:
- Fiebre elevada.
- Ganglios linfáticos inflamados.
- Mucho dolor. En especial a nivel de las articulaciones.
- Hinchazón en alguna parte del cuerpo, preferiblemente en miembros inferiores y superiores o mamas. Los tejidos sufren tumefacción, endureciéndose.
- Piel engrosada.
- Un signo característico en los hombres es la tumefacción escrotal. El escroto crece hasta alcanzar un tamaño descomunal.
- Diagnóstico. El diagnóstico de la filariasis linfática puede hacerse a través de dos procedimientos: mediante un examen de sangre o a través de una ecografía. Con un examen de sangre periférica es posible identificar microfilarias. Sin embargo, es importante tener en cuenta que uno de los limitantes para la realización de este examen es la periodicidad nocturna de este parásito. Asimismo, con una ecografía, el médico podría identificar los parásitos dentro de los vasos linfáticos ensanchados y deformados. Es un examen en el que quizás no puedan identificarse si se encuentran en vasos sanguíneos muy profundos.
- Tratamiento. El tratamiento de la filariasis linfática depende de si se encuentra en su fase aguda o si ya se ha cronificado. El médico lo primero que piensa cuando diagnostica a algún paciente con esta enfermedad es eliminar las microfilarias que pueden estar circulando por su torrente sanguíneo, y también eliminar los gusanos adultos. Para lograrlo, el medicamento que recetan es dietilcarbamicina, que tiene un efecto negativo en las microfilarias, matándolas. También se ha comprobado que es capaz de eliminar en cierta medida a gusanos adultos. Otra vía de tratamiento muy utilizada es algún medicamento antihelmíntico, como el albendazol. Este no debe administrarse solo, sino combinado con otro medicamento, como la dietilcarbamicina o la ivermectina. Esta combinación contribuye a reducir en gran medida y en un periodo corto el número de microfilarias en la sangre del infectado. El fármaco más utilizado para eliminar a los parásitos adultos es la doxiciclina. Es un antibiótico que tiene como objetivo eliminar las bacterias que residen en el interior de los parásitos. Al matarlas, el gusano adulto muere, ya que esas bacterias lo ayudan en diversos procesos metabólicos indispensables para él. Cuando la enfermedad se ha hecho crónica, ocasionando deformidad en alguna parte del cuerpo, el tratamiento se orienta más hacia el cuidado de la piel lastimada y erosionada. En ocasiones el médico decide acudir a una intervención quirúrgica, para mejorar y optimizar la circulación de la linfa.
Referencias
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