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Humanidades » Historia » Antón Makárenko

Antón Makárenko

Makárenko en la década del 20. Fuente: Scanning Dmitry Makeev, scan date – 2020 year., Wikimedia Commons

¿Quién fue Antón Makárenko?

Antón Makárenko (1888-1939) fue un pedagogo, trabajador social y escritor ucraniano. Se le considera el teórico educativo de mayor influencia en la Unión Soviética y uno de los fundadores de la pedagogía en dicha nación. Es reconocido como uno de los grandes educadores soviéticos gracias a los aportes que hizo en sus diversas publicaciones.

Destacó por promover ideas y principios democráticos en el ámbito educativo, así como por introducir el concepto de trabajo productivo en este sistema. Además se encargó de elaborar la teoría y la metodología de la educación en colectivos infantiles autónomos.

Fue fundador de las casas cooperativas para huérfanos por la guerra civil y delincuentes juveniles. Es famoso además por sus numerosas obras, entre ellas Poema pedagógico (1933), un libro de tres volúmenes que hoy día está incluido en el plan de estudio de diversas instituciones educativas rusas.

Biografía de Antón Makárenko

Primeros años

Antón Semiónovich Makárenko nació el 13 de marzo de 1888, en Bilopol, provincia de Járkov (Ucrania), que en ese entonces pertenecía al Imperio ruso.

Makárenko durante su niñez resultó ser un tanto débil y enfermizo, aunque tenía una capacidad de observación poco común. A los 5 años ya sabía leer y escribir fluidamente, y a los 7 ingresó a la escuela primaria.

Cinco años más tarde, en 1900, el padre obtuvo un empleo en Kriúkov, por lo que la familia se mudó a este suburbio de la ciudad industrial de Kremenchug. Makárenko se matriculó en la escuela urbana de dicha ciudad, donde estudió seis años, destacándose en materias como filosofía, astronomía y ciencias naturales.

Al salir tomó un curso pedagógico de un año y en 1905, con apenas 17 años, comenzó a enseñar. Sus primeros años fueron en la escuela primaria de la empresa en la que trabajaba su padre, en la estación Dolinskaya, cerca de Kherson.

Allí comenzó a hacer ciertas experimentaciones con sus alumnos, y una de sus primeras conclusiones fue la necesidad de comprender las peculiaridades de la vida de cada estudiante, pues conociendo sus rasgos personales sería más fácil influir en ellos para mejorar su comportamiento.

En 1914 se matriculó en el Colegio Poltava, que no pudo continuar. Dos años más tarde se unió al ejército ruso, pero en marzo de 1917 lo desincorporaron por mala visión. Por ello retomó sus estudios y se graduó con honores.

Después de la revolución

En 1919 trabajó como maestro en Poltava y luego en Kriúkov. Allí se convertiría en director de la universidad local, pero estuvo solo un año, pues en 1920 lo invitaron a dirigir la Colonia de Poltava para jóvenes delincuentes.

Años más tarde, se le encomendó la creación y dirección de un centro, cerca de Poltava, para niños y jóvenes que se habían quedado sin hogar a consecuencia de la Revolución rusa y que podían o no haber caído en acciones criminales.

El asentamiento de rehabilitación se conocería como colonia Gorki, en honor al escritor y político Máximo Gorki. En ella realizó un par de artículos y un informe público que presentó en la Conferencia de Ucrania.

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Bajo la influencia de este pedagogo, los jóvenes del centro se interesaron por la economía de la colonia y se dedicaban a trabajar sus campos y huertas. La lectura de Gorki, padrino de la comunidad, fue transformadora para la conciencia de estos jóvenes.

En 1926, los educandos de la Colonia Gorki se encargaron de otro centro educativo, con unos 200 niños, en Kuriazh, cerca de Járkov. No obstante, las críticas no se hicieron esperar por el informe que había publicado Makárenko sobre la colonia Gorki. Siete años más tarde, por discrepancias con las autoridades educativas, fue despedido, pero se dedicó a conformar otras colonias, con tanto éxito como lo hizo en Gorki.

En 1927 lo nombraron también jefe de la Comuna Dzerzhinsky, cerca de Járkov, institución penal para jóvenes delincuentes. A pesar de que los jóvenes que ingresaban a dicho orfanato se consideraban incorregibles, Makárenko logró ganarse su respeto y el de sus colegas.

En la institución combinó la perseverancia, el respeto, la educación escolar y el trabajo productivo. La comuna llegó a tener una fábrica de taladradoras eléctricas y otra de cámaras fotográficas Leika.

Últimos años

Fue miembro de la Unión de Escritores Soviéticos a partir de 1934. Entre 1935 y 1937 fue vicedirector de la sección de las colonias obreras del Comisariado del Pueblo para asuntos internos de Ucrania. En 1936 la asignaron otra colonia en Brovary, que convirtió en un colectivo ejemplar en apenas un año.

En esa época fue acusado por hacer críticas a Stalin y apoyar la oposición ucraniana, por lo que tuvo que huir de Kiev y se asentó en Moscú. Allí se dedicó a organizar sus programas educativos, así como a escribir y publicar sobre pedagogía y literatura.

Siendo ya un célebre pedagogo, ofrecía conferencias, programas radiofónicos y escribía artículos en periódicos prestigiosos como Pravda e Izvestia. En esos años también publicó tres obras, incluyendo la que escribió en colaboración con su esposa: Libro para los padres.

A principios de 1939 Makárenko recibió la Orden de la Bandera Roja del Trabajo, un prestigioso premio soviético. Al poco tiempo, con apenas 51 años, murió de un ataque cardíaco en un vagón de un tren suburbano, en la estación de de Golitsyno. Su cuerpo fue enterrado en el Cementerio Novodévichi de Moscú.

Teorías pedagógicas de Antón Makárenko

Durante su trayectoria, la polémica rodeó a Makárenko, pues consideraba que las autoridades educativas eran ajenas a la realidad. Las tildaba de “Olimpo pedagógico”, como una manera de criticar su visión netamente teórica, burguesa, tradicional y occidental que mantenían en torno a la educación.

Sostenía que el propósito de la educación era “la formación de un ‘hombre nuevo’, dotado de los conocimientos, valores, aptitudes y actitudes históricamente imprescindibles para construir y defender la sociedad soviética”.

Makárenko planteaba que la educación debía formar individuos que gozaran de las siguientes características:

  • Responsabilidad para con los objetivos de la sociedad soviética.
  • Espíritu de colaboración.
  • Solidaridad y camaradería.
  • Personalidad disciplinada.
  • Sentido del deber.
  • Foco en los intereses de la colectividad sobre los individuales.
  • Lucha contra la sumisión y explotación del hombre por el hombre.
  • Formación política.
  • Ser comunista convencido, además de propagandista de acción y palabra.
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Colectividad y trabajo

Entre los aportes que brindó Makárenko a las teorías pedagógicas se destacan dos conceptos claves: colectividad y trabajo.

El primer aspecto, la colectividad, es al mismo tiempo un fin y un medio de la educación. En ella, es el educador quien crea y organiza a la comunidad, es decir, al medio social donde los alumnos se desarrollan.

De allí el énfasis que Makárenko le confería a la colectividad, creándola en su sentido más fuerte, cohesionada, organizada, con metas claras y disciplina. Si bien los modelos de funcionamiento eran propuestos desde arriba, eran los miembros de la comuna quienes funcionaban como órgano dirigente.

La educación colectiva no podía realizarse solamente a través de la colectividad primaria, sino mediante una más grande, que trascendiera el compadrazgo y presentase una síntesis social más profunda.

El segundo factor era el trabajo, pero uno de carácter productivo y con sentido social, no un mero artificio formativo. Esto implicaba además el cultivo de la fuerza de voluntad, por lo que se consideraba también una pedagogía del esfuerzo.

Pensaba que el trabajo era fundamental para que los niños y jóvenes se desarrollaran intelectual y moralmente. Para ello planteaba que a todos se les debía asignar tareas que requirieran trabajo, así como darles responsabilidades con las que pudieran aprender los límites de sus derechos y privilegios individuales.

Las comunas en sus inicios recibían ayuda oficial para su funcionamiento, pero luego se autofinanciaban, y además obtenían ganancias para el Estado. Los colonos se hacían cargo de todos los servicios de la comuna y adicionalmente dedicaban cuatro horas al trabajo productivo y cinco a la instrucción. Estos dos elementos eran totalmente autónomos y sin relación alguna.

Otros aportes de Antón Makárenko a la pedagogía

La técnica pedagógica que perseguía Makárenko trascendía la enseñanza de determinados conocimientos y habilidades, pues pretendía formar personalidades enteras. En este caso, era la personalidad comunista que podía moldearse, proporcionándoles directamente un marco ideológico y político.

Para Makárenko, el educador debía tener maestría pedagógica, que no era una cualidad innata o un talento, sino un “saber hacer” que podía enseñarse y aprenderse. Esa maestría pedagógica suponía saber actuar y relacionarse con el niño o joven, saber cuándo contenerse, saber expresar bien las ideas o sentimientos, saber leer las expresiones gestuales del alumno.

Las instituciones makarensianas

Su teoría fue formándose por ensayo y error, a través de la práctica diaria, de la cual se desprenden varias conclusiones. Una de ellas era la necesidad de integrar destacamentos de edades diversas, con pequeños y mayores, porque era la manera formativa idónea y más eficaz.

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También de manera temporal conformaba destacamentos mixtos para realizar tareas concretas. Todos los integrantes debían tener la experiencia de dirigir a sus compañeros en algún momento.

En las instituciones makarensianas destacaban los elementos militaristas en su funcionamiento. También las actividades artísticas, como la música, el teatro y la literatura, tenían un sentido formativo. Finalmente, la disciplina era un factor clave, pero no concebido como un medio, sino como un resultado de su técnica.

Un elemento metodológico fundamental de su teoría era la de hacer caso omiso, destruir o encerrar bajo llave los antecedentes delictivos de alguno de sus estudiantes. Esa ignorancia completa del pasado del muchacho era fundamental para la reeducación de los delincuentes, y permitía al docente actuar de una manera más pedagógica y objetiva.

Obras de Antón Makárenko

  • Posh (teatro, 1932).
  • March of the 30th year (novela, 1932).
  • A Sketch o FD- 1 (obra póstuma, 1932).
  • Poema pedagógico (1925-1935).
  • Libro para los padres (composición de arte y teórica, 1937).
  • Honour (novela, 1937-1938).
  • Banderas en la torres (1938).
  • Technique of the organization of educational process
  • Lectures about education of children

Frases de Antón Makárenko

  • Las máximas demandas posibles con el máximo respeto posible.
  • La educación no está al servicio de la individualidad, sino pensada para la colectividad, la persona al servicio del bien común.
  • Es preciso mostrarle a los alumnos que el trabajo y la vida de ellos son una parte del trabajo y de la vida del país.
  • Un carácter se puede formar sólo mediante una prolongada participación en la vida de una colectividad bien organizada, disciplinada, forjada y orgullosa.
  • En cada momento de nuestro influjo sobre la personalidad esta acción debe también influir sobre la colectividad. Y viceversa: cada contacto nuestro con la colectividad ha de ser también, necesariamente, momento de educación de cada individuo integrado en la colectividad.
  • La disciplina no es un método, un procedimiento de educación, sino un resultado.
  • Los niños y jóvenes necesitan la mayor atención y formación para poder ser hombres de bien en el futuro.
  • La educación familiar y escolar es lo más importante de los seres humanos.
  • El niño no es ni bueno ni malo por naturaleza, sino que es la educación la que decide este aspecto.
  • La educación de los niños es la esfera trascendental de nuestra vida. Ellos son los futuros ciudadanos del país y del mundo. Son los llamados a hacer la historia, son los padres y madres del mañana que también tendrán que educar a sus hijos.
  • De ahí la gran responsabilidad que se adquiere al ser padre y la gran importancia y delicada tarea de educar a los hijos.

Referencias

  1. Bernet, J.T., García, E.C., Molins, M.P., Fairstein, G.A., Fernández, J.A., Monteagudo, J.G., Illera, J.L. El legado pedagógico del siglo XX para la escuela del siglo XXI. Graó.
  2. Makárenko, Anton Semyonovich. Recuperado de columbiaencyclopedia.com.
  3. Anton Makarenko. Recuperado de britannica.com.
  4. Antón Makárenko. Recuperado de es.wikipedia.org.
  5. Anton Makarenko. Recuperado de en.wikipedia.org.

Cita este artículo

Lifeder. (27 de febrero de 2025). Antón Makárenko. Recuperado de: https://www.lifeder.com/anton-makarenko/.

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Por Equipo editorial

El Equipo Editorial de lifeder.com está formado por especialistas de las distintas disciplinas que se tratan y por revisores encargados de asegurar la exactitud y veracidad de la información publicada.
Última edición el 27 de febrero de 2025.

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