
¿Qué son las debilidades personales?
Las debilidades de una persona son rasgos, hábitos o características considerados negativos o poco deseables. Se estudian generalmente en psicología de la personalidad o en la positiva, y habitualmente se considera necesario evitarlas para llevar una vida satisfactoria.
Existen grandes diferencias entre las personas, y cada una tiene rasgos positivos y negativos. Es prácticamente imposible encontrar a un individuo cuya personalidad sea perfecta. Sin embargo, existen algunas características especialmente dañinas tanto para quienes las presentan como para las personas de su entorno.
Normalmente, quienes poseen estas debilidades tienden a generar problemas a su alrededor, y su presencia suele ser muy poco agradable. Por ello, tienen dificultades para mantener relaciones personales satisfactorias. A menudo, además, sus propios comportamientos y formas de ver el mundo les provocan un gran malestar.
No se sabe con exactitud qué lleva a un individuo a desarrollar una debilidad específica, aunque puede ser una combinación de factores genéticos y ambientales.
Debilidades más comunes de una persona
1. Envidia
Se caracteriza por el deseo insano de poseer lo que otro individuo tiene, sea material o físico, o un elemento más emocional o psicológico. Se basa en la creencia de que las propias circunstancias son indeseables, y por lo tanto, se alberga cierto resentimiento a quienes tienen algo que la persona desea.
La envidia generalmente parte de una baja autoestima, además de la idea de que existe algún tipo de injusticia que beneficia a otros. Normalmente, la persona envidiosa carga mucho sufrimiento, y este rasgo le imposibilita actuar de la manera necesaria para alcanzar el objetivo que cree que le hará feliz.
2. Autoritarismo
Tiene que ver con la creencia irracional de alguien de que los demás deben obedecer sus órdenes y cumplir sus deseos a toda costa. Quienes presentan este defecto suelen mostrar una tremenda falta de empatía, ya que no les importan las necesidades de los demás.
Para las personas autoritarias, ellas son las únicas que saben realmente cómo deben hacerse las cosas. Por eso, tienden a dar instrucciones a quienes están a su alrededor y a enfadarse cuando no se siguen. Como piensan que tienen siempre la razón, no toleran que otros traten de darles argumentos racionales o que les lleven la contraria.
El autoritarismo parte tanto de la falta de empatía como de un problema de asertividad. Además, los individuos con este defecto se comportan así porque tienen un ego exageradamente hinchado, y porque son perfeccionistas a niveles extremos.
3. Egoísmo
Defecto que se basa en una preocupación excesiva sobre las propias necesidades, al tiempo que se olvidan las de los demás. En su justa medida, el egoísmo no tiene por qué ser negativo, ya que es fundamental cuidar del propio bienestar antes de tratar de solucionar los problemas del resto.
Sin embargo, cuando las conductas egoístas se llevan hasta el extremo, pueden convertirse en uno de los peores defectos de la personalidad. Quienes caen en esto ven las interacciones con otros como una competición, por lo que siempre intentan ganar algún beneficio mientras hacen que los demás pierdan.
4. Impaciencia
Las personas impacientes se caracterizan por una gran dificultad a la hora de sacrificar el placer del momento presente para conseguir una recompensa mayor en el futuro. Para estos individuos, los resultados de sus acciones deben verse de inmediato, o de lo contrario no seguirán esforzándose para obtener lo que desean.
La impaciencia suele traer como consecuencia la dificultad para conseguir el éxito en áreas de la vida donde es necesario un esfuerzo continuado en el tiempo.
Así, las personas impacientes normalmente tienen problemas para mantener relaciones satisfactorias, conseguir un buen puesto de trabajo o cuidar de su salud física.
5. Apatía
La apatía, o falta de motivación, es un rasgo de personalidad que comparten las personas con problemas al emocionarse en presencia de una situación positiva. Generalmente, también tienen dificultades para regular sus emociones, que tienden a ser negativas.
La principal consecuencia de la apatía es la falta de objetivos en la vida. Debido a que nada les parece especialmente atractivo o interesante, estos individuos tienden a dejarse llevar por sus circunstancias, por lo que normalmente desarrollan dificultades en todas las áreas importantes de su existencia.
6. Perfeccionismo
Generalmente, el perfeccionismo se ve como característica positiva, ya que supuestamente ayuda a las personas a conseguir mejores resultados en aquello que se propongan y a destacar sobre el resto.
Sin embargo, la necesidad de hacerlo todo perfecto suele tener un lado negativo que puede traer todo tipo de consecuencias indeseables.
Las personas muy perfeccionistas normalmente tienen problemas para aceptar sus propios errores y los de los demás. En consecuencia, cualquier pequeño fallo que cometan puede suponer un duro golpe para su autoestima, y tienden a ser muy autoritarias y exigentes con los individuos de su entorno.
7. Intolerancia
Es la incapacidad para aceptar o tratar con respeto a quienes son diferentes. Estas diferencias pueden darse en muchos ámbitos, desde la orientación sexual o la nacionalidad hasta la forma de comportarse, las creencias y los pensamientos.
Las personas intolerantes suelen ser también agresivas con quienes consideran distintos, por lo que normalmente tienen muchos problemas en todos los ámbitos de su vida.
8. Neuroticismo
Se define como la presencia frecuente de emociones negativas incontrolables. Los individuos neuróticos tienen muchas dificultades para mantener un punto de vista positivo, y generalmente sufren más de lo normal cuando se les presenta cualquier pequeña dificultad o revés.
9. Mal humor
Es la tendencia a ver siempre el lado negativo de cada situación y a mantener un estado emocional agresivo, triste o desagradable.
Las personas malhumoradas tienden a generar malestar en quienes les rodean, por lo que normalmente tienen muchas dificultades en el ámbito social.
10. Dependencia emocional
Las personas con dependencia emocional tienen la creencia de que necesitan el apoyo constante de otros individuos para sentirse bien. Por ello suelen ser muy posesivas, y se olvidan de sus propias necesidades por querer satisfacer las de otros, con el objetivo de que no les abandonen.
La dependencia emocional es especialmente problemática cuando se trata de parejas, donde puede llevar a comportamientos y situaciones de riesgo. Generalmente, parte de una baja autoestima y de la incapacidad para gestionar los propios estados emocionales.
11. Maquiavelismo
Es uno de los tres rasgos de personalidad que constituye lo que se conoce como la “triada oscura”. Se trata de una característica que comparten las personas que se centran exclusivamente en conseguir sus objetivos sin preocuparse por las consecuencias que pueda tener para los demás.
A menudo, los individuos maquiavélicos utilizan recursos como la manipulación y el chantaje para conseguir lo que quieren, por lo que causan muchos efectos nocivos en quienes les rodean.
12. Psicoticismo
Es la incapacidad para ponerse en el lugar de los demás, empatizar con sus sentimientos y comprender su manera de pensar. Junto con el maquiavelismo y el narcisismo, conforma la triada oscura de la personalidad.
Algunos de los trastornos mentales más peligrosos tienen que ver con niveles extremadamente altos de psicoticismo. Quienes comparten este rasgo suelen ser agresivos, dominantes, intolerantes y manipuladores, pero también pueden tener un gran carisma y conseguir todo lo que quieren debido a ello.
13. Narcisismo
El narcisismo es el último de los tres componentes de la triada oscura. Es una visión distorsionada de uno mismo que se caracteriza por un exceso de autoconfianza y la idea de que se es superior al resto en todos los sentidos.
Los narcisistas tienden a vivir en una realidad paralela, y evitan situaciones donde su desmesurada autoestima pueda verse en peligro. Secretamente, le tienen pánico a la posibilidad de fallar. Además, tratan de quedar por encima de otros individuos constantemente, por lo que suelen ser muy desagradables de tratar.
14. Codependencia
Rasgo que caracteriza a las personas que obtienen placer cuando otros les necesitan. Usualmente, tratan de bajar la autoestima de quienes les rodean, con el objetivo de utilizar sus emociones negativas para mejorar sus propios sentimientos.
15. Deshonestidad
Las personas deshonestas se caracterizan por su tendencia a mentir y a ocultar aquello que no las deja bien paradas. Generalmente este impulso se debe a una autoestima frágil, y a la creencia de que si otros les conocieran realmente les dejarían de lado.
La deshonestidad puede producir problemas de todo tipo, y generalmente suele provocar que el resto no conozca realmente a la persona. Como consecuencia, sus relaciones tenderán a ser muy superficiales, lo que empeorará aún más su autoestima y normalmente desemboca en dificultades más serias a largo plazo.
16. Culpa tóxica
Es una emoción negativa que tiene que ver con la creencia de que no la persona no es válida, y por lo tanto, deben ocultar su verdadera naturaleza para que los demás les acepten. Generalmente, quienes sufren culpa tóxica dejan sus propias necesidades de lado, ya que piensan que no merecen conseguir lo que desean.
La culpa tóxica provoca comportamientos y consecuencias desagradables, entre los que destacan la deshonestidad, la dependencia emocional, la manipulación y la envidia. Algunas corrientes psicológicas consideran que este rasgo está en la base de la mayoría de trastornos mentales y comportamientos poco funcionales.
17. Baja resiliencia
La resiliencia es la capacidad para actuar adecuadamente en situaciones de alto estrés o en las que existen muchas exigencias externas. Las personas con un nivel muy bajo de resiliencia tienden a sentirse saturadas con mucha facilidad, por lo que tienen problemas para desenvolverse correctamente en áreas como la laboral o relaciones personales.
La falta de resiliencia ocasionarse o por niveles muy bajos de autoestima, o por una serie de creencias irracionales que reducen la resistencia al estrés. Como consecuencia, estos individuos suelen desarrollar patologías como depresión o ansiedad con mayor frecuencia que la media.
18. Pereza
Se define como la dificultad para actuar con base en los propios criterios, creencias y valores por la falta de motivación. Las personas muy perezosas tienden a ser incapaces de alcanzar sus objetivos, de tal manera que a menudo tienen problemas para desarrollar su carrera profesional y sus relaciones personales.
19. Fanatismo
Una debilidad muy perjudicial. Se trata de una serie de comportamientos, creencias, ideas y emociones irracionales que se utilizan para defender un elemento determinado.
El fanatismo puede darse a muchos niveles, como por ejemplo, la política, los deportes de equipos, la nacionalidad o la religión. Los fanáticos suelen ser muy intolerantes con quienes consideran su “enemigos”. Además, habitualmente caen en conductas de agresión con mucha facilidad.
20. Sadismo
Tendencia que caracteriza a las personas que disfrutan haciendo daño a los demás. Generalmente, este daño es emocional, y se realiza mediante insultos, técnicas de manipulación o ataques directos.
Sin embargo, a veces las personas sádicas pueden disfrutar también ejerciendo la violencia física contra quienes les rodean. Por estas tendencias agresivas, quienes muestran esta característica pueden llegar a ser peligrosos para la gente de su entorno.