Fritz Perls: Biografía y Teorías Principales

Fritz Perls (1893-1970) fue un neuropsiquiatra y psicoanalista alemán de origen judío. Es conocido por ser el creador de la terapia Gestalt junto a su mujer Laura Perls y al sociólogo Paul Goodman.

La terapia Gestalt es creada en la década de los 40. Según escribió Perls al final de su vida, es uno de los método de terapia psicológica que se insertan dentro de la corriente existencialista. Esta nueva forma de terapia, recoge sus bases teóricas en el libro Gestalt Therapy. Excitement and Growth in the Human Personality, publicado en el año 1951.

Fritz Perls fue una persona con un carácter raro y que vivió en un contexto histórico-social y familiar muy difícil. Estas experiencias personales marcaron también su vida profesional.
Perls, a pesar de sus incorporaciones a la psicología de la Gestalt, nunca se consideró un gestalista en el sentido puro de la palabra (Nelson-Jones 2000).

En este artículo, recojo los aspectos más importantes de la vida personal de Fritz Perls y su aportación más importante al ámbito de la psicología y el psicoanálisis, la terapia de la Gestalt.

Biografía

Fritz Perls nació con el nombre de Friedrich ó Frederick Saloman Perls el 8 de julio de 1893 en Berlín. Fue el tercer hijo del matrimonio judío formado por Nathan Perls y Amelia Rund.

Según Petruska Clarkson (1993), el nacimiento de Perls no fue fácil, ya que su madre tuvo problemas para alimentarlo. A esto se sumaron los crecientes problemas de la pareja por el carácter dominante de Nathan Perls. Fritz vivió en un contexto de peleas verbales y físicas. Este ambiente marcó la relación con su padre, con quien nunca se llevó bien.

Fritz tenía dos hermanas mayores, Else, tres años mayor que él y Grete, tan sólo un año y medio mayor que él. La relación con sus hermanas fue dispar, nunca llegó a congeniar con Else, pero sí que mantuvo una relación de cercanía con su hermana mediana.

Un aspecto que marcó la vida de los Perls fue, sin duda, la religión. Hay que tener en cuenta que el contexto en el que vive Fritz es el período de las guerras mundiales, del antisemitismo y de la consolidación del movimiento nazi.

Su padre siempre estuvo en contra de la religión, y cuando Fritz empezó a formar su personalidad, durante la pubertad, se declaró ateo.

Clarkson, citando a Grete Gutfreund (1979), afirma que Fritz Perls era un niño muy salvaje.
El comportamiento travieso de Fritz deterioró su vida familiar y su rendimiento escolar. Este empeoramiento fue a más durante la educación secundaria, donde la mayoría de los profesores no ocultaban su antisemitismo.

Pronto empezó a practicar teatro, donde conoció a Max Reinhardt, director del Deutsche Theater. Reinhardt fue un hombre que ejerció una importante influencia en Fritz, pues le enseñó la importancia de la comunicación no verbal y el proceso de comunicación, un aspecto que tendrá un lugar importante en su posterior teoría psicológica.

Fritz Perls terminó sus estudios de secundaria en el Askanasische Gymnasium, haciendo que la relación con su madre volviera a su cauce.

Aunque en un principio se mostró interesado por el Derecho, finalmente ingresó en la Universidad de Berlín para estudiar medicina.

Durante la Primera Guerra Mundial, sirvió como médico a uno de los batallones. Tras el fin del conflicto, en el año 1923 deja Alemania para trabajar como neurólogo en Nueva York. Aunque la dificultad para aprender el inglés, entre otro factores, aceleraron su regreso a Berlín.

Es entonces, cuando decide recibir terapia por problemas de autoestima y acude a Karen Horney, de quien recibió enormes influencias y quien le introdujo en el mundo del psicoanálisis.

En 1926 Perls se traslada a Frankfurt para continuar sus estudios sobre psicoanálisis. Allí conoce a su esposa, la psicóloga Lore Posner, más conocida como Laura Perls. Con ella, se casaría en el año 1930 y tendría dos hijos: Renate y Stephen.

Es en Frankfurt donde Fritz Perls entra en contacto con otros psicólogos como Goldstein que lo introdujo en el mundo de la psicología Gestalt. Allí aprendió las teorías de los máximos exponentes de esta escuela; Wertheimer, Koffka y Köhler.

También ejerció una gran influencia su futura mujer, Laura Perls. Según afirma en su biografía, la profesora Petruska Clarkson, Fritz conoció las ideas de las corrientes existencialista y fenomenológica de la época a través de Laura Perls.

En 1927, Fritz se traslada a Viena para seguir formándose en el mundo del psicoanálisis. Una vez, terminado el entrenamiento, acreditado por Sigmund Freud y otros expertos en la materia del psicoanálisis, decide establecer su propio método terapéutico en Alemania, donde trabajará como psicoanalista hasta 1933.

En 1933, como consecuencia del ascenso de Hitler y el fascismo en Alemania, Laura y Fritz tuvieron que emigrar. Este exilio no se da sólo por su procedencia judía, sino también por su activismo político y su vinculación con la Liga Antifascista.

Al principio, estuvieron viviendo como refugiados en Holanda donde pasaron una gran escasez, hasta que finalmente se trasladaron a Sudáfrica. Allí, Perls quiso continuar como psicoanalista, pero Freud y la Asociación Psicoanalítica Internacional (International Psychoanalytic Association) lo terminaron desacreditando. Esto hizo que Perls se volviera un reaccionario ante Sigmund Freud y su teoría sobre el psicoanálisis.

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, los Perls se trasladan a Nueva York. Allí Fritz vuelve a coincidir con Karen Horney y con otros psicoanalistas como Clara Thompson, Erich Fromm o Harry Stack Sullivan.

Es durante su etapa en Estados Unidos, cuando la carrera de Friz Perls llega a su punto más álgido. Allí crea la terapia de la Gestalt, con su esposa y Paul Goodman como co-fundadores.

En el año 1952, el matrimonio Perls funda el Instituto de Terapia Gestalt de Nueva York (New York Institute for Gestalt Therapy). Pronto se incorporarían otros expertos en la materia como Isadore Fromm, Paul Goodman, Elliot Saphiro, Paul Weiss o Richard Kitzler. Esta organización terminaría poniendo en tela de juicio su matrimonio.

En 1956, a Fritz le diagnosticaron problemas de corazón. La enfermedad junto a las discrepancias que tenía con Laura y Goodman, le hicieron abandonar Nueva York e irse a vivir a Miami.

No está claro si el matrimonio Perls llegó a su fin o no con la separación. Clarkson habla en su libro de otra mujer, Marty Fromm, con la que Fritz mantendría una relación de amantes.

Durante estos años, Fritz siguió escribiendo. Estuvo en diferentes sitios de Estados Unidos pasando consulta, practicando y difundiendo la terapia de la Gestalt y asistiendo a conferencias. Pasó por Ohio, Los Ángeles y California.

Poco a poco los problemas de salud se fueron agravando. En 1969, además de los problemas de corazón, le detectaron un cáncer de páncreas.

Fritz Perls murió a la edad de 76 años. El fallecimiento tuvo lugar el 14 de marzo de 1970, a causa de una parada cardíaca después de ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital Louis A. Weiss Memorial de Chicago.

La terapia de la Gestalt

Este método terapéutico diseñado por Fritz Perls pretende que el individuo tome conciencia sobre sí mismo, sus pensamientos y sus experiencias y se convierta en responsable de sus actos. Es lo que se conoce como proceso de “awareness”, darse cuenta.

Para entender la terapia de la Gestalt, hay que tener en cuenta algunos aspectos claves como lo es la visión holística que tiene esta escuela psicológica acerca del individuo. Para entender mejor esta visión de conjunto, se suele recurrir a una frase que aparece en la Metafísica de Aristóteles: “el todo es más que la suma de las partes”. En ese todo, las partes están interrelacionadas entre sí. De hecho, la palabra Gestalt significa estructura.

Perls definió la Gestalt como “el conjunto definitivo de experiencias”. Esto no quiere decir que Fritz Perls conciba al hombre como un todo, pero sí como a un conjunto completo y unificado en su existencia. Es decir, el individuo está indivisiblemente relacionado con sus circunstancias biológicas y sus experiencias sociales, formando una unidad.

Para la Gestalt, son muy importantes las experiencias del paciente, cómo se relaciona con el exterior y con sí mismo, más que los procesos de pensamiento internos.

La terapia de la Gestalt, a diferencia de otros modelos de psicoterapia, se caracteriza por el aspecto o la cuestión dónde pone el foco de atención. Este método psicoterapéutico se centra en el proceso, en lo que está ocurriendo en el mismo momento, en la conducta que está teniendo el paciente, más que en las conjeturas o divagaciones que puedan hacer éste mismo o el psicoanalista.

Premisas del enfoque gestáltico

Fritz Perls recoge en su libro The Gestalt Approach & Eye Witness to Therapy (El Enfoque Gestalt y Testigos de Terapia) una serie de premisas en las que se basa el enfoque gestáltico:

Percepción conjunta de las cosas

El hombre percibe las cosas en forma de conjuntos o totalidades y así vive su realidad, que sólo puede ser entendida a partir de los conjuntos en los que se compone. Las cosas que el hombre percibe no son entes aislados sino que están relacionados entre sí. Estos elementos pueden resaltar sobre otros según el enfoque que les dé el individuo.

Homeostasis

El comportamiento se rige por el proceso de homeostasis. Es decir, el organismo tiene que estar en equilibrio. Para alcanzar esa situación de equilibrio, el cuerpo se autorregula, interactuando con el ambiente que le rodea para satisfacer sus necesidades. Si no las satisface o está en un estado de desequilibrio durante mucho tiempo, el organismo muere.

Holismo

El hombre es un organismo unificado. Tradicionalmente, en psicología y en otras disciplinas como la filosofía, se ha tenido una concepción dividida del hombre en mente y cuerpo.

La terapia de la Gestalt concibe al hombre como un conjunto. Lo que sí existen son diferentes tipos de actividad: física y mental. Ambos procesos son partes de un mismo todo: el hombre. Por ello, la terapia de la Gestalt no sólo tiene en cuenta lo que el hombre dice y piensa sino también lo que hace, cómo se comporta.

Límite de contacto

Esta premisa establece que ningún individuo es autosuficiente. Sólo puede vivir en un ambiente o con unas circunstancias que determinan su comportamiento. No obstante, el ambiente no crea al individuo, a la vez que el individuo tampoco crea al ambiente, cada uno tiene su carácter particular en función de la forma que se relaciona con él mismo y con lo que le rodea.

Aunque son un conjunto que no se pueden separar, sí que se pueden estudiar de forma aislada. De esta forma, el estudio aislado del individuo pertenece a la anatomía y a la fisiología, mientras que el estudio acerca del ambiente se refiere a las ciencias físicas, geográficas y sociales.

Jerarquización de prioridades

El individuo y el ambiente se relacionan de manera recíproca. Esa relación marca el comportamiento del individuo. Si éste se relaciona de forma positiva con el ambiente que le rodea, satisface sus necesidades llegando al equilibrio.

Si por el contrario, se relaciona de forma negativa, su comportamiento será desorganizado y no satisfactorio respecto a las necesidades del individuo.

Esto sucede, por ejemplo, cuando fijamos dos puntos de interés a los que mirar, es imposible una concentración que nos permita ver ambos objetos de forma completa y enfocada. Hay que jerarquizar las necesidades para actuar de forma coherente y alcanzar el equilibrio mental y físico.

Obras

Ego, Hunger and Agression (1942-1947). Fue el primer libro de Perls. Lo publicó durante su estancia en Sudáfrica en los años 40 con el subtítulo “A Revision of Freud’s Theory and Method”. Se trata de un ataque directo al padre del psicoanálisis y a su teoría.
Gestalt Therapy. Excitement and Growth in the Human Personality (1951). Es el libro que sienta las bases teóricas sobre la terapia de la Gestalt.
Gestalt Therapy Verbatim (1969). Traducido al español como Sueños y Existencia. Fue el libro que hizo famoso a Perls en el Instituto Esalen de California. Recoge charlas y seminarios sobre la terapia de la Gestalt.
In and Out the Garbage Pail (1969). Novela autobiográfica en la que Fritz Perls aplica su propia teoría.
The Gestalt Approach and Eye Witness to Therapy (1973). Hace hincapié en el aspecto novedoso que supone la terapia de la Gestalt para las teorías sobre la conducta humana.

Referencias

1. American Psychological Association.
2. Clarkson, P. & Mackewn, J. (1993) Fritz Perls. SAGE Publications.
3. Nelson-Jones, R. (2000) Six Keys Approaches to Counselling and Therapy. Londres, Continuum. Consultado 2017, enero, 16 de Google Books.
4. New York Institute for Gestalt Therapy.
5. Perls, F. (1973) The Gestalt Approach and Eye Witness to Therapy. Versión traducida al español por Francisco Hunneus. Santiago de Chile. Ed: Cuatro Vientos. Consultado en 2017, enero, 17 de Google Books.
6. Perls, F.& Baumgardner, P. (1994) Terapia Gestalt. Teoría y práctica, Fritz Perls. Una interpretación, Patricia Baumgardner. Árbol Editorial. Consultado 2017, enero, 16 de Google Books.
7. The Gestalt Therapy Page.

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Graduada en Periodismo y Máster en Radio. Mientras haya curiosidad, existirán historias buenas que contar.

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