
¿Qué son los tipos de fobias?
Los tipos de fobias son una clase de trastorno de la ansiedad que se manifiesta como un temor fuerte e irracional a algo que representa escaso o ningún peligro real. La definición de fobia puede ser “un miedo persistente e irracional de un objeto específico, actividad o situación que conduce a un deseo de evitarlo”.
Las fobias se clasifican según el objeto/circunstancia/experiencia temida, de forma que cada una tiene su nombre. Algunas son muy raras, debido a que la mayoría de personas no suelen tener miedo al objeto que teme la persona con fobia.
El término “fobia específica” significa que el miedo no es general, sino específico a un objeto particular. Por ejemplo, una persona puede tener fobia a las alturas, pero no a los perros.
Las personas que sufren de alguna clase de trastorno fóbico tienen taquicardia, sudoración, falta de aire, temblores y un fuerte deseo de huir, cuando se enfrentan a la situación o el objeto de su fobia.
Hay varias explicaciones de por qué se desarrollan las fobias, incluidas las teorías evolutivas y conductuales. Cualquiera que sea la causa, las fobias son condiciones tratables que pueden minimizarse e incluso eliminarse con técnicas de terapia cognitiva y conductual.
Tipos de fobias específicas frecuentes
Las fobias simples o específicas son temores irracionales relacionados con cosas muy concretas, como la presencia de ciertos animales, el miedo a volar o el miedo a las alturas.
Cuando existe una fobia, no se trata de la inquietud o ansiedad normales que siente la mayoría de las personas ante ciertas situaciones, sino de un miedo incontrolable que se acompaña de síntomas como taquicardia y temblores.
Estas son algunos ejemplos de las fobias específicas más frecuentes y raras:
- Glosofobia. La glosofobia es el miedo a hablar en público, y es muy común. Se cree que la gente teme más a hablar en público que a la propia muerte. Puede manifestarse en la infancia, y se calcula que hasta el 75% de las personas tienen este miedo en cierto grado.
- Aracnofobia. Se cree que afecta a las mujeres más que a los hombres. La visión de una araña puede desencadenar una respuesta de miedo, pero en algunos casos, simplemente una imagen de un arácnido o el pensamiento de una araña puede conducir a sentimientos de temor abrumador y pánico.
- Tripofobia. Es el miedo a los huecos u hoyos en la piel u otros objetos. La repulsión biológica y los miedos culturalmente aprendidos son las causas principales. Si bien este miedo puede parecer irracional para las personas “normales”, la mera visión o el pensamiento de los agujeros puede desencadenar un ataque de pánico para quien lo sufre.
- Fobia a la sangre o hematofobia. Muchas personas padecen este tipo de miedo, relacionado con los inyectables, heridas, extracciones de sangre, etc. Esta fobia suele asociarse a una importante respuesta vasovagal, con descenso de la presión arterial y desmayos cuando la persona ve sangre o debe ser sometida a un procedimiento médico.
- Misofobia. Es el excesivo miedo a los gérmenes y la suciedad, y puede conducir a la gente a la limpieza extrema o al lavado de manos compulsivo. En algunos casos, puede estar relacionada con el trastorno obsesivo-compulsivo.
- Ofidiofobia. El miedo a las serpientes es bastante común y se atribuye a causas evolutivas, experiencias personales o influencias culturales. Algunos sugieren que como las serpientes son a veces venenosas, nuestros antepasados que evitaron tales peligros eran más propensos a sobrevivir.
- Fobia a las alturas o acrofobia. No es un simple vértigo, sino un intenso miedo y ansiedad que se pueden presentar en situaciones tan cotidianas como asomarse a un balcón, observar el paisaje desde un mirador elevado o simplemente sentarse cerca del borde de la terraza.
- Cinofobia o fobia a los perros. Se asocia con experiencias personales específicas, como ser mordido por un perro en la infancia. Tales eventos pueden ser bastante traumáticos y dar lugar a respuestas de miedo que duran hasta la edad adulta.
- Nictofobia. Es el miedo a la oscuridad y uno de los miedos más comunes de la infancia. Esta fobia es provocada por la percepción del cerebro de lo que podría suceder en la oscuridad.
- Emetofobia. Miedo a vomitar. La fobia del vómito puede ser una condición incapacitante que limita severamente las vidas de aquellos que luchan con ella. Esta fobia específica también puede incluir subcategorías de lo que causa la ansiedad, incluyendo el miedo a vomitar en público, a ver vómito, a ver la acción de vomitar o el miedo de tener náuseas.
- Aicmofobia. Es el miedo a cosas punzantes, como lápices, agujas, cuchillos, etc.
- Atelofobia. Temor de no hacer algo bien o miedo de no ser lo suficientemente bueno. En otras palabras, es miedo a la imperfección. Las personas que sufren de este trastorno psicológico pueden estar a menudo deprimidas cuando sus expectativas percibidas no coinciden con la realidad.
- Filofobia. Miedo a enamorarse o al apego emocional. Se desarrolla generalmente cuando una persona ha enfrentado cualquier agitación emocional relacionada con el amor en el pasado. Afecta la calidad de vida y aleja a las personas del compromiso. El peor aspecto del miedo a estar enamorado es que mantiene a la persona en soledad.
- Entomofobia. Fobia específica caracterizada por un miedo excesivo o poco realista a una o más clases de insectos, clasificada como fobia por el DSM-5.
- Claustrofobia. Una de las fobias más conocidas. Quienes la padecen sienten terror cuando están en espacios cerrados, como un ascensor, el metro o un túnel, por ejemplo. Se calcula que entre un 2% y un 5% de la población sufre esta fobia.
- Aerofobia. Las personas con aerofobia no pueden ni siquiera pensar en un viaje en avión sin presentar síntomas de ansiedad. Si por alguna circunstancia se ven obligados a volar, los temores y la ansiedad pueden comenzar a presentarse meses antes del viaje, y para algunas personas, directamente es imposible realizar un viaje en avión, pues el miedo los paraliza por completo.
- Agorafobia. Al contrario de la claustrofobia, la agorafobia es el terror a permanecer en espacios abiertos. Las personas agorafóbicas salen poco de casa, pues no se sienten seguros fuera del hogar. Con frecuencia, quienes sufren esta enfermedad sienten miedo en lugares muy concurridos, sitios abiertos, como el campo o una plaza, o tienen miedo de quedarse solos y no recibir ayuda en caso de necesitarla. Algunas personas con agorafobia pueden tener un sentimiento de irrealidad respecto de su cuerpo o del ambiente en el que se encuentran, cuando están en una de las situaciones que les causa la fobia. Al igual que en los demás tipos de fobia, la intensidad de los síntomas varía de una persona a otra, pudiendo ser ligeros, moderados o severos.
- Brontofobia. Es la fobia esta relacionada con fenómenos naturales, como relámpagos, tormentas, vientos, precipicios o aguas profundas. En algunas personas, la brontofobia es tan marcada que no salen de casa ni para ir a trabajar si el pronóstico del tiempo no es bueno. Es una afección que suele comenzar en la infancia y que puede tratarse con medicación y psicoterapia.
- Coulrofobia. Miedo a los payasos. Muchas personas desarrollan este temor en la infancia, aunque también se puede en la edad adulta. Los payasos son a menudo retratados en los medios de comunicación como malos, como en la película It, o en la vida real, como el caso del asesino en serie John Wayne Gacy.
- Tanatofobia. Miedo a la muerte, el cuál es natural e instintivo en nuestra especie, pero también existe un miedo irracional a los muertos, a la muerte y todo lo relacionado con ella.
- Necrofobia. Miedo a la muerte o cosas muertas. Es un miedo muy común, especialmente después de la pérdida de un ser querido. Se trata de una especie de mecanismo de defensa de la mente. Puede ser una fobia muy difícil de superar debido a la incertidumbre que rodea a la muerte y el gran componente de fe asociado.
- Fobia social. Miedo persistente e irracional ante situaciones sociales, como reuniones o fiestas. En general, las personas que sufren esta fobia temen ser observados y juzgados por otras personas, en el marco de estas situaciones sociales. Muchas veces la fobia social comienza en la adolescencia, favorecida por la sobreprotección de los padres y por la falta de oportunidades de roce social. Las personas con esta afección se sienten muy ansiosas y tímidas en situaciones sociales cotidianas, se preocupan muchos días antes del día marcado para el evento al que deben asistir y temen comer, beber o hablar en público. Es frecuente que esta fobia interfiera con el desarrollo normal de la vida de la persona, afectando las actividades escolares, el trabajo y provocando una gran dificultad para hacer y conservar amigos.
- Fobia escolar. La fobia escolar tiene una gran relevancia por su relación con el rendimiento escolar. Algunos niños sienten gran ansiedad al momento de concurrir al colegio por algún aspecto específico del contexto escolar, y por eso se dice que sufren este tipo de fobia. Puede aparecer debido a problemas de relación con los maestros, con otros niños, o problemas con la propia apariencia, temor al rechazo, etc. El niño se viste muy lentamente o no come al momento de prepararse para ir a la escuela, se niega rotundamente a asistir, grita y llora, o en algunos casos, va pero no ingresa al salón. Desde el punto de vista físico, puede haber sudoración profusa, dolores de estómago, de cabeza, tensión muscular elevada y mareos o desmayos. De no recibir tratamiento, las fobias permanecerán toda la vida, pues son trastornos crónicos. La mayoría de las personas mejora con medicación adecuada, psicoterapia o ambas.
Fobias específicas menos frecuentes
- Astrofobia: miedo a los objetos celestes.
- Hidrofobia: miedo al agua.
- Astrafobia: miedo a ser víctima de un rayo. También se aplica a quienes padecen miedo irracional a los truenos, tormentas o relámpagos.
- Antropofobia: miedo a las personas o a las relaciones sociales. Es un subtipo de fobia social.
- Automatonofobia: miedo exagerado a aquello que personifique un ser sensible (muñecos, peluches, estatuas, títeres y otros objetos, por lo general, inanimados).
- Bacteriofobia: miedo a bacterias, gérmenes y a sus consecuencias.
- Cacofobia: miedo irracional a todo aquello que considera feo (personas, objetos, animales, etc.).
- Cronofobia: miedo al paso del tiempo.
- Dendrofobia: miedo irracional a los árboles y sus elementos característicos (ramas, hojas, raíces, follaje, etc.).
- Equinofobia: miedo a los caballos.
- Ginofobia: miedo y aversión a las mujeres. Es una fobia que suele afectar solo a hombres.
- Gamofobia: miedo al matrimonio o al compromiso en pareja.
- Hipopotomonstrosesquipedaliofobia: miedo a la pronunciación de palabras largas y/o complicadas.
- Locquiofobia: miedo al parto o a dar a luz. Se conoce también como tocofobia.
- Microfobia: miedo a lo pequeño o cosas pequeñas.
- Obesofobia: miedo a la gordura, la grasa o el aumento de peso. No confundir con gordofobia (rechazo, que no miedo, a los gordos).
- Octofobia: miedo irracional a la figura número 8.
- Ornitofobia: miedo a los pájaros.
- Filematofobia: miedo a los besos de cualquier tipo.
- Podofobia: miedo a los pies, incluso los propios.
- Pirofobia: miedo extremo al fuego.
- Sociofobia: miedo a ser rechazado o juzgado negativamente por el entorno social. Suele ocurrir en adolescentes.
- Venustrafobia: miedo a las mujeres atractivas y de gran belleza.
- Zoofobia: miedo hacia los animales. Cuenta con muchas subfobias (aracnofobia, ofidiofobia, cinofobia, etc.).
- Xenofobia: rechazo al extranjero.