
¿Qué son los beneficios del vino tinto?
Los beneficios del vino tinto son numerosos, siempre y cuando su consumo sea moderado: tiene poder antioxidante, ayuda a reducir la depresión, previene el cáncer de mama, la demencia y el cáncer de próstata, y propiedades nutritivas.
El vino tinto ha sido considerado por mucho tiempo como una bebida alcohólica con algunos beneficios para la salud. Muchos creen que beber un vaso cada día forma parte de una dieta saludable, y otros, que se ha sobrevalorado.
La evidencia científica ha demostrado que el consumo moderado de vino tinto contribuye a la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, hay una línea muy fina entre el consumo moderado y el excesivo.
¿Qué es el consumo moderado de vino tinto?
Se dice que el “consumo moderado” de vino tinto es bueno para la salud. Pero, ¿cuánto es un consumo “moderado”?
La cantidad de vino aconsejable depende de muchos factores: la contextura de la persona, edad, sexo, estatura corporal y el estado general de salud, así como si se bebe con alimentos o con el estómago vacío.
Las mujeres absorben el alcohol más rápidamente que los hombres debido al menor contenido de agua de su cuerpo y diferentes niveles de enzimas en el estómago. Por lo tanto, el consumo moderado de vino será menor para las mujeres que para los hombres.
De acuerdo con la Guía Dietética Americana 2010, publicadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, “si se consume alcohol, debe ser consumido con moderación: hasta un vaso al día para las mujeres y dos vasos al día para los hombres”.
Beneficios del consumo moderado de vino para la salud
1. Reduce el riesgo de depresión
El consumo de vino puede reducir el riesgo de sufrir depresión. Quienes beben de 2 a 7 vasos de vino a la semana, son menos propensos a ser diagnosticados con dicha enfermedad. Esto se debe a que el vino libera endorfinas, la persona se relaja y maneja mejor la ansiedad.
2. Retarda el envejecimiento
Los monjes creían que el vino ralentizaba el proceso de envejecimiento, y hoy los científicos también lo creen. El vino tinto tiene propiedades antienvejecimiento. Esto se debe al resveratrol y su relación con el gen SIRTI.
El resveratrol es el compuesto responsable de este efecto beneficioso. Se encuentra en la piel de las uvas de color rojo, arándanos, bayas y nueces. Estas propiedades antienvejecimiento del vino tinto se conocen hace más de 1.000 años. Los monjes europeos estaban convencidos de que sus vidas eran más largas, en comparación con el resto de la población, y que se debía en parte al consumo moderado y regular de vino.
Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Londres encontró que las procianidinas, compuestos que se encuentran comúnmente en el vino tinto, mantienen los vasos sanguíneos saludables y son uno de los factores que contribuyen a alcanzar una vida más longeva, como la gente de Cerdeña y del suroeste de Francia.
El vino tinto elaborado de manera tradicional tiene niveles mucho más altos de procianidinas que los vinos comerciales.
3. Previene el cáncer de mama
El consumo regular de muchas bebidas alcohólicas aumenta el riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, el vino tinto tiene el efecto contrario.
Los químicos en las pieles y semillas de las uvas rojas reducen los niveles de estrógeno, mientras que aumentan la testosterona en mujeres pre-menopáusicas, lo que se traduce en un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama.
4. Previene la demencia
El consumo moderado de vino tinto puede contribuir a la disminución del riesgo de desarrollar demencia. De nuevo, tiene que ver con el resveratrol, pues reduce la viscosidad de las plaquetas de la sangre, lo que ayuda a mantener los vasos sanguíneos abiertos y flexibles, y contribuye al buen suministro de sangre al cerebro.
5. Protege contra las quemaduras solares graves
Los derivados del vino y de la uva pueden ayudar a reducir los efectos perjudiciales de la radiación ultravioleta, gracias a los flavonoides que se encuentran en el vino y las uvas. Inhiben la formación de especies reactivas de oxígeno en la piel expuesta al sol.
6. Previene las enfermedades que causan ceguera
El vino tinto puede detener el proceso denominado angiogénesis (apertura de nuevos vasos sanguíneos en el área ocular), la cual lleva al desarrollo de ceguera. La retinopatía diabética y la degeneración macular relacionada con la edad, causa principal de ceguera entre los estadounidenses mayores de 50 años, son causadas por esta angiogénesis en el ojo.
El resveratrol contenido en el vino protege la visión.
7. Protege contra los daños posteriores al accidente cerebrovascular
El vino tinto puede proteger el cerebro del daño por apoplejía. Otra vez es el resveratrol el responsable. Este compuesto aumenta los niveles de hemo oxigenasa, una enzima conocida por proteger las células nerviosas de los daños en el cerebro. Cuando alguien sufre un derrame cerebral, el cerebro está preparado para protegerse a sí mismo a causa de los ascendentes niveles de enzimas.
8. Mejora la función pulmonar y previene el cáncer de pulmón
Diversos estudios científicos han arrojado que tanto el vino tinto como el blanco son buenos para la función pulmonar. Y la ingesta regular y moderada de vino tinto puede reducir el riesgo de cáncer de pulmón por los muchos antioxidantes que contiene.
9. Aumenta los niveles de ácidos grasos omega-3
El vino es mejor que otras bebidas alcohólicas para aumentar los niveles de ácidos grasos omega-3 en el plasma y en los glóbulos rojos, de acuerdo con el estudio IMMIDIET con participación de investigadores europeos de diversos países.
Dicho estudio encontró que los bebedores moderados de vino tenían mayores niveles en sangre de ácidos grasos omega-3, los cuales se derivan generalmente del consumo de pescado. Se sabe que los ácidos grasos omega-3 protegen contra la enfermedad cardíaca coronaria.
10. Previene la enfermedad hepática
El consumo moderado de vino reduce el riesgo de enfermedad del hígado graso no alcohólico a la mitad, en comparación con las personas que nunca lo beben. Este hallazgo desafía la creencia convencional sobre el consumo de alcohol y la salud del hígado.
Los bebedores moderados de cerveza o licor tienen un riesgo cuatro veces mayor de contraer enfermedad del hígado graso no alcohólico en comparación con los bebedores de vino.
11. Protege contra el cáncer de próstata
Por otra parte, hay investigaciones que han identificado una clara asociación entre el consumo de vino tinto y un menor riesgo de contraer cáncer de próstata. Esto se debe a la cantidad de antioxidantes que posee, que frena la producción de células cancerígenas.
12. Previene la diabetes tipo 2
En un experimento con animales, científicos de la Academia de Ciencias de China descubrieron que el resveratrol mejora la sensibilidad a la insulina. La resistencia a la insulina es el factor crítico más importante que contribuye al riesgo de diabetes tipo 2.
Los investigadores informaron que el resveratrol también aumentó los niveles de la enzima SIRT1, que mejora la sensibilidad a la insulina en ratones. Sin embargo, debe confirmarse con más estudios.
Lo fundamental es recordar que la clave está en beber vino con moderación.