Egolatría: 15 Señales de las Personas Ególatras

La egolatría es el culto, la adoración y el amor excesivo por uno mismo, según el diccionario de la Real Lengua Española (RAE). En el estricto sentido etimológico, ego procede de las lenguas latina y griega y significa yo.

Por otro lado, latría (también derivada de las estas lenguas) se refiere al culto y/o a la adoración. Es decir, la egolatría es el culto y adoración hacia uno mismo.

egolatría puede derivar en narcisismo

Por lo tanto, las personas ególatras son aquellas que sienten una alta estima por sí mismos, esperando que la respuesta por parte de los demás sea de igual manera. En este punto, cabe destacar que no es lo mismo una persona ególatra que alguien con una buena autoestima. Son conceptos distintos y que veremos más adelante.

En el extremo patológico de la egolatría, nos encontramos con el Trastorno Narcisista de la Personalidad, según el DSM-V. Bajo este diagnóstico, se describe a las personas que muestran un predominante patrón de grandeza, que presentan la necesidad de admiración por parte del resto y, además, una marcada falta de empatía (capacidad para ponerse en el lugar del otro, así como de identificar lo que siente y piensa).

Este trastorno es muy invalidante para las personas que lo padecen, ya que la afectación que produce ocurre tanto a nivel personal, como social.

Cualquier persona puede sufrir, a lo largo de su vida, ciertos comportamientos o tendencias a la egolatría en momentos puntuales o bien, en determinados contextos. El problema es real cuando éstos se cronifican, conformando así la personalidad del individuo y provocando una gran merma en sus relaciones sociales.

Este tipo de personas suelen despertar rechazo social y, así, ven cómo disminuyen sus redes de apoyo. Aunque cabe destacar que distintos personajes históricos muy relevantes han sido descritos como personas con tendencia a la egolatría, como pueden ser Iósif Stalin y Napoleón Bonaparte.

Por otra parte, es importante destacar el hecho de que muchas de estas personas, que reúnen características propias de la egolatría, no son identificados como tales por las personas que las rodean, ni son capaces de identificar esta serie de comportamientos característicos.

De hecho, las personas que se encuentran en el círculo próximo de un ególatra, pueden mostrar conductas serviciales e, incluso, sumisas.

15 características que definen a las personas ególatras

1- Consideran que el modo de hacer las cosas debe ser el propio y ningún otro

Este hecho puede traerles tremendos conflictos con los demás al querer imponer el criterio propio sin importar lo que piensen o sientan los demás. De esta forma, se detectan los niveles bajos o la ausencia de empatía.

Además, equiparan la ausencia de compromiso con la pérdida. Es decir, si alguien no actúa de la manera que es la “correcta” para ellos, este tipo de personas sienten que el otro está incumpliendo el compromiso social adquirido en la relación.

De igual manera que no le gusta que los demás de actúen de forma contraria a la suya, las personas ególatras no soportan que se les lleve la contraria.

2- Tienen que ser el foco de atención

Es característico de las personas con tendencia a la egolatría que, en cualquier reunión social o conversación, ya sea tanto de ocio como de trabajo, ellos tengan que ser el centro de atención y que, además, deben de ser admirados por el resto.

Este es el mecanismo que usan para validarse a sí mismos. Al sentir que son tratados con interés e importancia, ven reforzada su posición y manera de actuar.

3- Evitan el contacto con todo aquello que les confronten

En relación al punto anterior, también es común que las personas ególatras tiendan a crear vínculos de apego más fuertes con aquellas personas que refuerzan su imagen de personas exitosas.

Además, evitan el contacto con las personas que les confronten o pongan en duda aquellas cosas de las que presumen.

4- Necesitan verse continuamente reconocidos

Necesitan que se les reconozca todo lo que hacen, tienen una continua necesidad de aprobación. Deben alimentar su ego a través de los halagos de los demás. A través de los piropos y el reconocimiento social, está supliendo los bajos niveles de autoestima que presentan.

Como vimos en la introducción del post, en el extremo opuesto al de la egolatría, nos encontramos a las personas con una alta autoestima. La principal diferencia es que éstos no necesitan el reconocimiento social.

Están satisfechos consigo mismos y con lo que tienen y con su propia forma de ser y relacionarse. Las personas con una alta autoestima no necesitan el reconocimiento social para sentirse bien ni para reforzar su auto-imagen.

5- Presentan una tendencia a la comparación constantemente

narcisismo maligno representado en un joven que se mira en un espejo

Necesitan sentir que sus ganancias son mayores que las de los demás y que sus posesiones son mejores. Como estamos viendo con todas estas características, para ellos es muy importante sentirse por encima de los demás y también ocurre con las ganancias y posesiones.

6- Muestran una actitud de “estar a la defensiva” normalmente

Al no soportar ser superados por los demás, siempre se están midiendo y comparando con el resto. Este hecho, el estar comparándose continuamente, puede causarles una gran ansiedad y frustración cuando no se sientan por encima de los demás.

Además, cuando se enfadan, toman una actitud sobreactuada, fingida y mucho mayor a la magnitud que realmente merece la situación.

7- Su éxito se acompaña del fracaso de sus personas cercanas

Una vez más, vemos presente la baja empatía o bien, la ausencia de ésta. Una persona con características ególatras, si la situación lo requiere, humillará y pisoteará a aquellos que tiene cerca para cumplir el objetivo que se haya propuesto.

8- Descuidan las relaciones sociales

Ser amigo o compañero de alguien que se está midiendo constantemente y que necesita que se le refuerce continuamente, cansa, agota y debilita el vínculo.

Las personas ególatras tienden a olvidar que las relaciones sociales, así como la amistad, son procesos bidireccionales y que para conservarlos deben mostrar interés y apoyo por aquellas personas que les rodean.

A pesar de que son personas que gozan de buenas habilidades sociales, se les suele ver solos por todo el rechazo social que generan y que se ha comentado anteriormente.

9- Son un espejo

Esto quiere decir que, en vez de mostrar cuáles son sus carencias, tienden a identificarlas en los demás y a proyectarlas en los otros.

Por ejemplo, si sienten que están solos, atacarán a alguien, normalmente al más débil, acusándole de ser una persona con pocas relaciones.

Esta razón es otra añadida a los problemas que tienen en el desempeño de las relaciones sociales.

10- Tienen relaciones sociales artificiales e instrumentales

Es decir, buscan vincularse con alguien para conseguir un objetivo, para obtener el apoyo que necesitan. Por lo tanto, estas relaciones suelen ser superficiales y con una marcada ausencia de emotividad.

11- Suelen tener problemas para percibir la realidad

Norma Desmond, personaje principal de “El crepúsculo de los dioses” es un ejemplo de narcisismo y soberbia llevado a su exponencia máxima

Debido a su tendencia a distorsionar la realidad para acercarla a lo que ellos realmente quieren que ocurra y no a lo que tiene lugar realmente, pueden llegar a sufrir problemas para realizar un análisis racional de la situación.

12- Odian ser objeto de las críticas

Tienen una imagen tan idealizada de sí mismos que son incapaces de escuchar sus debilidades porque no las aceptan lo que los demás puedan decirles.

13- Son exhibicionistas

Para este tipo de personas es importante alardear y presumir de todos sus logros. Mostrando todos sus bienes materiales, refuerzan su imagen personal, así como su status social.

De hecho, los temas en los que sienten más cómodos hablando son aquellos relacionados con los bienes materiales y el dinero.

14- Se enorgullecen de crear envidias y celos

Se sienten bien generando sentimientos como la envidia y los celos en sus relaciones y círculos cercanos. De esta manera, al desencadenar este tipo de sentimientos, ven reforzada su idea de superioridad sobre el resto, forjando su auto-percepción.

15- Se sienten especiales

Se sienten que son personas especiales y que, por esta razón, no son entendidas por el resto. Las únicas personas que podrían entenderles son aquellas que se encuentren en su mismo nivel o bien, pertenezcan a su mismo status. 

Posible origen de la egolatría

Existen varias explicaciones que nos hablan sobre el origen de la egolatría e, indudablemente, éstas variarán según la persona y su contexto.

Una de estas explicaciones afirma que este tipo de conductas y comportamientos de tipo ególatra son una respuesta al estilo educativo que la persona ha recibido desde la primera infancia.

Normalmente, los padres y cuidadores de las personas que más tarde desarrollarán este tipo de personalidad han adoptado un estilo educativo basado en la sobreprotección y las imposiciones. También son comunes la falta de límites y a la inoculación de sentimientos como el orgullo y la soberbia.

En relación a esta teoría, percibimos que la egolatría es una especie de mecanismo de alerta de personas que no tienen cubiertas sus necesidades emocionales ni afectivas. Incluso, puede existir alguna enfermedad mental.

Las teorías sociales nos indican que la egolatría podría ser entendida como el reflejo de la sociedad en la que vivimos en la que se premia todo aquello material y se miden constantemente los logros, desde el principio del desarrollo de los individuos.

Lo que sí es cierto es que la egolatría tiende al individualismo y este hecho está muy presente en las culturas actuales que cada vez tienden a una mayor soledad. Puede ser que este mecanismo no explique el comportamiento de las personas ególatras, pero sí que mantenga toda esta serie de comportamientos y actitudes ante la vida.

Desarrollo de las personas ególatras

Las personas con características ególatras pueden tener una vida plagada de éxitos, o no. Aunque su vida no sea así, estarán constantemente persiguiendo nuevos objetivos y tras metas novedosas. Lo que está detrás de todo este comportamiento es la necesidad de aprobación que tienen por parte de lo demás y la continua demanda de atención que requieren.

Si estas personalidades no son manejadas de manera adecuada, pueden desembocar en graves alteraciones mentales como el trastorno de la personalidad narcisista, episodios de depresión e incluso puede haber casos de adicción a sustancias con la añadida afectación orgánica que conllevan.

Como hemos visto en el apartado anterior, una persona ególatra puede haber desarrollado este patrón de comportamiento a raíz de una enfermedad mental, por lo que en algunos casos puede ser difícil discernir qué precede a qué, si la enfermedad o la forma de actuar.

La egolatría: ¿un problema o un don?

Resumiendo todas las características que hemos visto anteriormente, surge la duda de si las personas ególatras su personalidad les supone un problema o bien, les sirve como impulso para conseguir todo aquellos objetivos que se proponen.

Lo cierto es que como cada vez que hablamos dentro del campo de la psicología, todo esto dependerá de la persona y de la forma en la que lo maneje.  

Puede haber casos como aquellos de personas famosas y exitosas que el tener ciertas características ególatras les servirán como impulso para estar renovándose continuamente y luchando por mantenerse a la vanguardia. Este hecho me recuerda a los directivos y trabajadores de empresas que apuestan por la innovación y vuelcan todo su trabajo en ello.

En el otro extremo, podemos encontrar personas a las que sí realmente les suponga un problema. Que se encuentren solas debido a la forma de actuar y que su tendencia a la egolatría no sirva como impulso, si no como una barrera en las relaciones sociales.

Por lo tanto, queda claro que, en estos casos, la actuación del profesional de la psicología es importante. Las personas con este tipo de comportamiento requieren el apoyo en la gestión emocional adecuada, así como el entrenamiento en habilidades sociales para conducir de manera satisfactoria sus relaciones.

También, es muy importante que reestructuren su auto-percepción y se perciban a sí mismos de manera real y no con la imagen grandilocuente que tienen de sí mismos.

De igual manera, el psicólogo deberá ocuparse de todos los trastornos y características comórbidas que puedan aparecer.

Referencias

  1. American Psychiatric Association (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5tm.
  2. Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Versión web.
  3. Ehow. Cómo saber si alguien tiene un gran ego. Sitio web: .ehowenespanol.com.
  4. MedLine Plus. Trastorno Narcisista de la Personalidad. Sitio web: medlineplus.gov.
  5. Psicólogos en Madrid EU. Trastorno Narcisista de la Personalidad. Sitio web: psicologosenmadrid.eu.
  6. RECARDER, Bertrand. Egolatría: 12 rasgos y actitudes de las personas ególatras. Sitio web: psicologiaymente.net.
  7. ROCA, Raquel. Cómo reconocer a un ególatra (y la distancia en km que debes mantener). Sitio web: raquelroca.com.
COMPARTIR
Licenciada en Psicología por la Universidad de Sevilla. Máster en Intervención Psicológica Integral en Enfermedades Poco Frecuentes. Me interesan las personas así como los contextos en los que se desenvuelven.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here