Sigmund Freud: Biografía y Obra

Sigmund Freud (1856-1939) es el padre del psicoanálisis y su método de tratamiento basado en un diálogo entre el paciente y el especialista.

Freud desarrolló una importante teoría de la personalidad, haciendo grandes descubrimientos acerca de la personalidad humana y la importancia que tiene el subconsciente en el desarrollo de ésta.

Se trata de uno de los personajes más influyentes y controvertidos del siglo XX en el ámbito de la psicología. Muchos de los aspectos que Freud descubrió o introdujo en esta disciplina, siguen vigentes hoy día.  

Biografía

Sigmund Freud (Sigismund Schlomo Freud) nació el 6 de mayo de 1856 en Freiberg, una ciudad perteneciente a la histórica región de Moravia del, por aquel entonces, Imperio Astro-Húngaro y que hoy forma parte de la República Checa. Sigmund fue el mayor de los ocho hijos del matrimonio judío formado por Jakob, un mercante de lana, y su tercera esposa, Amalie Nathansohn.

Sigmund tenía, además, otros dos hermanos por parte de padre, fruto de un matrimonio anterior, Emmanuel y Philipp.

En sus relatos autobiográficos, Freud hace hincapié en la buena relación que siempre tuvo con su madre, de quien llegó a considerarse el hijo favorito.

En el año 1860, a los cuatro años de nacer Freud, la familia se mudó a Viena (Austria) debido a la mala situación económica. Fue en esta ciudad donde vivió el psicoanalista hasta que la invasión nazi lo obligó a emigrar a Londres.

Sigmund era un niño muy inteligente y a los ocho años ya leía Shakespeare y aprendió de manera autodidacta el latín, el griego, el francés, el italiano, el español y el inglés.

En el año 1873, Freud entra en la Universidad de Viena donde inicia sus estudios de medicina que le llevarán ocho años hasta su graduación. Según Hergenhan y Henley (2013), se dice que la decisión de estudiar medicina estuvo influida por el creciente interés de Freud en la ciencia gracias a sus lecturas sobre las teorías de Darwin y a que la medicina y el derecho eran las dos únicas disciplinas abiertas a los judíos en la Austria de aquella época.

Tras terminar sus estudios, Freud empezó a trabajar con el médico alemán Ernst Bruck, conocido por la psiquiatría dinámica.

En 1882 empieza a formarse y a trabajar en el Hospital General de Viena con Theodor Meynert, experto en anatomía del cerebro y uno de los médicos más importantes de la época.

En esta época, Freud empieza a interesarse por el estudio de la cocaína, una droga que en aquella época no estaba controlada. Llegó a administrársela a pacientes y a sus propios familiares para demostrar los supuestos efectos beneficiosos para la salud de esta sustancia.

Entre 1885 y 1886 viaja a París para estudiar con Jean-Martin Charcot, quien despertó su interés por las técnicas de hipnosis.

En abril de 1886 se casa con Martha Bernays con quien llevaba prometido cuatro años. Tuvieron seis hijos, entre ellos la pequeña Anna Freud, la única hija que siguió sus pasos dentro del mundo del psicoanálisis.

Sigmund Freud y su familia

En 1887 conoce en un viaje de estudios al otorrinolaringólogo alemán Wilhelm Fliess, quien se convirtió en su íntimo amigo. Con él se escribiría por cartas hasta el año 1904. Unas cartas que tienen una gran importancia científica e histórica para quienes quieran estudiar más a fondo las teorías de Freud, ya que el padre del psicoanálisis le cuenta por correspondencia todos sus avances teóricos a su fiel amigo. La amistad con Fliess se intensifica al cortar Freud su relación con Josef Breuer del que hablaremos después.

En 1891, Sigmund se traslada con su familia a la casa de Berggasse 19, hoy establecida como casa museo en la ciudad vienesa. Allí estableció su propio consultorio.

A su regreso a Viena, empieza a trabajar con su amigo Josef Breuer, uno de los médicos más prestigiosos de la ciudad austriaca con una gran reputación como investigador. Josef y Sigmund se conocieron a finales de los años setenta, cuando Freud todavía estudiaba medicina.

Breuer era catorce años mayor que Freud, por lo que ejerció una gran influencia a nivel científico sobre el padre del psicoanálisis, que se convirtió en una especie de discípulo. Breuer desarrolló un tratamiento novedoso para la histeria basado en la hipnosis del paciente y en hacerle rememorar experiencias traumáticas del pasado.

Anna O., fue la primera mujer en ser tratada con este método catártico. Sigmund colaboró con Breuer en este nuevo tratamiento para la histeria, escribiendo mano a mano el tratado clínico Estudios sobre la histeria (Studien Über Hysterie) (1895- 1955). El nuevo método clínico desarrollado por Breuer, lo convirtió en el precursor de la teoría del psicoanálisis que posteriormente desarrollaría Freud.

A medida que Freud va avanzando en su carrera profesional como psicoanalista, sustituiría las técnicas de hipnosis por las de asociación libre, también conocido como método psicoanalítico consistente en el relato de las experiencias personales del paciente de forma libre, sin apremios, ante la presencia del psicoanalista o médico.

Freud y su hija Anna

En 1896, Sigmund Freud incorpora por primera vez el término psicoanálisis para hacer referencia al método utilizado para tratar trastornos mentales y para definir la ciencia relacionada con lo inconsciente.

En 1897, empieza su auto-análisis, ya que Freud tenía la creencia de que para ser un buen psicoanalista, primero hay que analizarse uno mismo.

Pronto se da cuenta de que la técnica de libre asociación no le vale para estudiarse a sí mismo por dentro. Gracias a ello, empieza a desarrollar uno de sus trabajos más importantes sobre el análisis de los sueños, The interpretation of dreams.

En 1923 le diagnostican un cáncer oral por el que tuvo que ser sometido a varias operaciones. Esto no le impidió seguir trabajando y tratando a pacientes.

En agosto de 1930 recibió el premio Goethe de la ciudad Fráncfort del Meno (Alemania) en reconocimiento a su actividad creativa.

En el año 1938 el Reich Alemán se anexiona Austria y los Freud son perseguidos, incluso su hija, Anna Freud llegó a ser interrogada por la Gestapo. La corriente antisemita que invade Austria obliga a Sigmund Freud a exiliarse a Londres.

El 23 de septiembre de 1939 le pide a su médico personal que acabe con su sufrimiento, ya que no podía soportar más los dolores del cáncer. El doctor le inyecta una fuerte dosis de morfina que le ayuda a morir y acabar con el dolor de la enfermedad. Freud murió en Londres a los 83 años de edad.

La teoría del Psicoanálisis

Freud es conocido principalmente por su gran teoría del psicoanálisis, término inventado por él mismo en el año 1896 y con el que se refiere a todos los procesos que tienen lugar en nuestra mente de manera inconsciente y a una forma de tratamiento de los trastornos nerviosos.

Los estudios de Freud sobre el tratamiento de la histeria y la neurosis desembocaron en esta teoría, que antes de convertirse en la que hoy conocemos pasó por varias fases. En estas etapas, Sigmund Freud fue incorporando nuevos descubrimientos y novedades a la disciplina de la psicología.

Teoría de la seducción

Tras colaborar con Josef Breuer en el tratamiento de la histeria, Freud llega a una conclusión. En el método catártico se produce una relación simbiótica o de retroalimentación entre el médico y el paciente. Es lo que Sigmund llama transferencia y contratransferencia. A través de estos procesos se establece una relación afectiva con rasgos eróticos de forma inconsciente entre el enfermo y el especialista.

Freud llega a esta conclusión después de conocer algunas experiencias como la de Beuer con Anna O., la primera paciente tratada de histeria con este método que llegó a experimentar una especie de embarazo psicológico tras recibir la terapia del médico alemán.

Esto deriva en un interés cada vez mayor por el plano sexual y su relación con la neurosis. Un interés que terminaría acabando con la relación de amistad que mantenían Beuer y Freud.

En 1896, Sigmund Freud publicó una serie de artículos en los que relacionaba el padecimiento de la histeria o de la neurosis con experiencias de abusos sexuales que habían recibido los pacientes durante la infancia.

Estos recuerdos habitan en el subconsciente de los enfermos. Esta teoría, conocida como teoría de la seducción, la abandonaría con su propio autoanálisis, afirmando que esos recuerdos que salen a la luz durante la terapia son sólo fantasías de los pacientes.

Autoanálisis de Freud

Para mejorar sus terapia contra la neurosis, Freud se dio cuenta de que no podía psicoanalizar a sus pacientes, si antes no experimentaba él mismo ese método. Por ello, en el verano de 1897 decidió autoanalizarse.

Freud y Fliess

En este proceso le ayudaría mucho su amistad con Fliess, a quien Sigmund iría contando su experiencia a través de cartas.

Hubo varias causas que llevaron a Freud a experimentar este proceso como la muerte de su padre en 1896 y otras preocupaciones personales y sobre su trabajo.

Gracias a este proceso de analizarse a sí mismo, Freud desarrolla una de sus teorías más importantes sobre la interpretación de los sueños.

El psicoanalista deja a un lado el método de libre asociación y empieza a trabajar con el sueño, ya que se da cuenta de que él sólo no puede practicar su propia terapia.

Es importante recalcar que, aunque el punto álgido de su autoanálisis lo alcanza en el verano de 1897, lo llevaría a cabo durante toda su vida.

Durante esta etapa empieza a separar las memorias reales de los pacientes sobre su infancia y las fantasías. De esta forma, deja la teoría de la seducción a un lado, gracias a que él mismo se remonta a los recuerdos de su propia infancia.

Al remontarse a su etapa de niño, Freud descubre también un inmenso amor por su madre y un sentimiento de celos hacia su padre que le confiesa a su amigo Fliess, sentando las primeras bases sobre el complejo de Edipo. Este término es uno de los conceptos clave en su teoría sobre la sexualidad infantil.

La interpretación de los sueños

La interpretación de los sueños (1900) fue uno de los trabajos más importantes de Freud. En esta obra empieza hablando de la importancia que ha tenido siempre lo onírico a lo largo de la Historia, especialmente en las culturas primitivas donde el sueño trataba normalmente sobre seres divinos e incluso llegaba a advertir sobre el futuro.

Freud cuenta en este trabajo cómo, tras haberle preguntado a sus pacientes sobre sus pensamientos, éstos les relataban los sueños. Para Sigmund, el sueño tiene un significado, pues revela aspectos de la mente que no salen a la luz con otros procesos de pensamientos. Además afirma que estos pueden ser analizados de manera científica.

El método de Freud consiste en desglosar el sueño y relacionarlo con pensamientos de la psique del paciente hasta darle un significado. Es decir, trata al sueño como un síntoma más que intenta descifrar a través del método de la libre asociación.

Según el padre del psicoanálisis, tras estudiar su propia experiencia y la de sus pacientes, los sueños son deseos realizados. Por ejemplo, alguien que está a dieta y que sueña con que asiste a un banquete.

El sueño tiene una gran importancia para Freud, ya que es una vía de acceso a la parte inconsciente de la mente de las personas y a los pensamientos reprimidos. Según Sigmund Freud, es más fácil acceder a los pensamientos que están reprimidos cuando uno duerme, que cuando uno está despierto, porque las defensas de la mente son más débiles durante el sueño.

El consciente y el inconsciente

Freud descubre que la histeria y la neurosis tienen que ver con conflictos que se producen en la mente y con la represión de pensamientos. Por ello, en La interpretación de los sueños Freud distingue tres niveles de la mente o del aparato psíquico: el consciente y el inconsciente y el preconsciente. Es la conocida teoría tópica de la mente.

  • El inconsciente. Es donde se encuentran los instintos, los impulsos que permanecen ajenos a la conciencia, porque son reprimidos, aunque acceden a ella en forma de sueños o síntomas.
  • El preconsciente. Es la etapa intermedia. Ejerce un sistema de censura hacia los pensamientos que provienen del inconsciente. No forman parte de la conciencia, pero pueden ser recuperados a través de un esfuerzo. Al contrario de lo que sucede con los pensamientos del inconsciente, estos no son reprimidos.
  • El consciente. Los actos y pensamientos integrados en esta parte son los que el individuo percibe y no reprime.

Teoría de la personalidad. El Ello, el Yo y el Superyó

La división topográfica de la mente deriva en la teoría de la personalidad de Freud, en la que esos estadios pasan a ser representados por el ello, el yo y el superyó. Estas son los tres componentes que configuran la personalidad.

  • El Ello. Es la parte primitiva de la personalidad. Aquí se encuentran los instintos sexuales y de supervivencia. Se corresponde con el inconsciente.
  • El yo. Es el estadio más cercano al mundo real. Se desarrolla en la infancia y pretende cumplir las necesidades provocadas por ese mundo exterior. Media entre el ello y el superyó. Se corresponde con el preconsciente.
  • El superyó. Pensamientos adquiridos por la socialización y la cultura, integra los pensamientos éticos y morales. Surge una vez que se resuelve el complejo de Edipo, que ahora explicaremos.

Complejo de Edipo

Hace referencia al conjunto inconsciente de sentimientos de amor que experimenta el niño hacia la madre durante la etapa de la infancia y que provoca una reacción de celos y de querer eliminar a la figura del padre.

La atracción y rivalidad también se da entre otros miembros de la familia como los hermanos. Una vez superada esta crisis, queda enterrada en el inconsciente.

Carl Gustav Jung se referiría a una experiencia similar en las niñas, a la que llamaría complejo de Electra.

La sexualidad en los niños

El complejo de Edipo es inseparable de la teoría freudiana sobre el desarrollo psicosexual del niño. Es este deseo sexual inconsciente el que hace afirmar a Freud que la sexualidad no se desarrolla en la pubertad, sino que es algo que ya está presente en la infancia. Freud desarrolla la teoría sobre la sexualidad infantil en Tres ensayos de teoría sexual (1905).

Los niños desde que nacen tienen el instinto de satisfacer ciertas necesidades cuyo fin principal es el placer. La fuente de esta sexualidad es lo que Freud llama libido.

Los niños tienen algunas zonas erógenas o puntos del cuerpo donde el niño satisface ese instinto sexual. En base a la zona donde el niño busca el placer, Freud distingue tres etapas:

  • Etapa oral. Se da desde que el niño nace hasta que cumple un año. La boca es la zona erógena o fuente de placer que el niño satisface siendo alimentado con el pecho de la madre.
  • Etapa anal. Los niños de uno a dos años encuentran el placer en la zona del ano, que satisfacen cuando defecan. En este punto del desarrollo, los niños empiezan a controlar sus instintos y a convertir lo involuntario en voluntario.
  • Etapa fálica. Empieza a los tres años hasta los seis. Los niños son conscientes de su aparato genital y experimentan sensaciones de placer de forma solitaria. Los niños se diferencian de las niñas por su sexo.
  • Etapa de latencia. Se da de los siete años hasta la pubertad. Las impulsos o deseos sexuales de las zonas erógenas de los niños están inhibidas. Durante esta etapa, los niños se centran en la vida social y el ocio, así como en desarrollarse a sí mismos intelectualmente y socialmente.
  • Etapa genital. Empieza en la adolescencia. Empiezan a manifestarse los deseos sexuales que habían estado reprimidos, ahora de forma madura. Las preocupaciones cambian, los intereses son aquellos relacionados con el amor y formar una familia.

Algunas obras destacadas

  • 1891: Sobre la Afasia
  • 1893: Sobre el mecanismo psíquico de los fenómenos histéricos (con J. Breuer)
  • 1894: La neuropsicosis de defensa
  • 1895: Un proyecto de psicología para neurólogos
  • 1895: Estudios sobre la histeria (con J. Breuer)
  • 1896: La etiología de la histeria
  • 1898: Sexualidad en la etiología de la neurosis
  • 1899: Los recuerdos encubridores
  • 1900: Interpretación de los sueños
  • 1901: Sobre los sueños
  • 1904: Psicopatología de la vida cotidiana
  • 1905: El chiste y su relación con el inconsciente
  • 1905: Tres ensayos de teoría sexual
  • 1907: El delirio y los sueños en la Gradiva de W. Jensen
  • 1908: La ilustración sexual del niño
  • 1908: Carácter y el erotismo anal
  • 1908c:Sobre las Teorías Sexuales Infantiles
  • 1908d: La moral sexual civilizada y la neurosis moderna
  • 1908e: El poeta y los sueños diurnos
  • 1909a: Análisis de una fobia de un niño de cinco años
  • 1909b: A propósito de un caso de neurosis obsesiva
  • 1910a: Cinco conferencias sobre el psicoanálisis
  • 1910b: Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci
  • 1910c: El sentido antitético de las palabras primitivas
  • 1910d: Sobre un tipo particular de elección de objeto en el hombre
  • 1911: Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia (Dementia Paranoides)descrito autobiográficamente
  • 1912: Sobre la más generalizada degradación de la vida amorosa
  • 1913: Tótem y tabú
  • 1914a: El Moisés de Miguel Ángel
  • 1914b: Historia del Movimiento Psicoanalítico
  • 1915a: Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte
  • 1915b: Instintos y sus destinos
  • 1915c: La Represión
  • 1915d: Lo inconsciente
  • 1916-17: Lecciones de Introducción al Psicoanálisis.
  • 1917: Duelo y melancolía.
  • 1919 : Lo siniestro.
  • 1920a: Sobre la psicogénesis de un caso de homosexualidad femenina
  • 1920b: Más allá del principio del placer
  • 1921: Psicología de las masas y el análisis del yo
  • 1923a: El yo y el ello
  • 1923b: Una neurosis demoníaca del siglo XVII
  • 1924: El problema económico del masoquismo
  • 1925a: Nota sobre “la pizarra mágica”
  • 1925b: Presentación autobiográfica
  • 1925c: Negación
  • 1925c: Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica de los sexos
  • 1926a: Inhibición, síntoma y angustia
  • 1926b: La cuestión del análisis profano
  • 1927: El porvenir de una ilusión
  • 1928: Dostoievski y el parricidio
  • 1930: El malestar en la cultura
  • 1931a: Tipos libidinales
  • 1931b: Sobre la sexualidad femenina
  • 1933a: Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis
  • 1933b: ¿Por qué la guerra?
  • 1936: Una perturbación del recuerdo en la Acrópolis
  • 1937a: Análisis terminable e interminable
  • 1937b: Construcciones en el análisis
  • 1938a: Esquema del psicoanálisis
  • 1938b: Algunas lecciones elementales del psicoanálisis
  • 1939: Moisés y la religión monoteísta
  • * Fuente: Standard Edition of the Complete Works of Sigmund Freud, 24 volumes, ed. by James Strachey et al. The Hogart Press and the Institute of Psychoanalysis, London 1953-1974. Traducida al español.

Referencias

  1. Kardas, E. P. (2014). History of psychology: the making of a science (1st ed.). Belmont: Wadsworth Cengage Learning.
  2. Hergenhan, B.R, Henley, T. (2013) An Introduction to the History of Psychology (7th ed.)
  3. Sigmund Freud Museum. 
  4. -Anzieu, D. (1986). Freud’s self-analysis (pp.131-155). London: Hogarth Press and the Institute of Psycho-analysis. 
  5. Freud, S. (1955). The interpretation of dreams. New York: Basic Books.
  6. Freud, S. Psychoanalysis. Freudian School [PDF]. 
  7. Freud, S. (1972). Tres ensayos sobre teoría sexual (pp.111-223). Madrid: Alianza Editorial. 
  8. Salvat, M. (Ed).(1979). Freud y el psicoanálisis. Barcelona, España: Salvat Editores, S.A.
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Graduada en Periodismo y Máster en Radio. Mientras haya curiosidad, existirán historias buenas que contar.

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