¿Qué es la escrupulosidad?

La escrupulosidad es un rasgo de la personalidad que se caracteriza por una actitud cautelosa y vigilante. Las personas con esta cualidad sienten deseos más o menos fuertes de llevar a cabo sus tareas correctamente, y se toman sus obligaciones consigo mismos y con los demás muy en serio.

Las personas escrupulosas tienden a ser eficientes y organizadas, en lugar de relajadas y desordenadas. Suelen tener una gran autodisciplina, y normalmente actúan en función a lo que ellos perciben que es su deber. A menudo, también planifican su comportamiento, son sistemáticos y organizados, y tienden a comportarse de manera racional.

Fuente: pixabay.com

La escrupulosidad se manifiesta dentro de un continuo; es decir, todo el mundo es escrupuloso en mayor o menor medida. Sin embargo, las diferencias entre una persona con altos niveles de este rasgo y otra que puntúe bajo en él pueden ser extremadamente marcadas.

En este artículo te contaremos todo lo que debes saber sobre esta característica, y cómo afecta a la vida de las personas que la poseen.

Escrupulosidad como rasgo

La escrupulosidad es uno de los rasgos fundamentales de varios de los modelos de personalidad más importantes que existen, como por ejemplo el “Modelo de los cinco grandes” y el modelo “HEXACO”. En ocasiones, se conoce a esta característica por otros nombres, como responsabilidad.

Cada modelo de la personalidad define la escrupulosidad de una manera ligeramente distinta; pero normalmente se reconoce que está formada por seis facetas distintas. Son las siguientes: competencia, orden, orientación al deber, orientación al logro, autodisciplina, y deliberación.

A continuación veremos en qué consiste cada una de ellas.

Competencia

Las personas que puntúan alto en escrupulosidad tienden a dominar con facilidad aquellas tareas en las que se implican de verdad. Los individuos de su alrededor los perciben como gente capaz y en la que se puede confiar.

Además, cuando alguien tiene altos niveles de escrupulosidad, normalmente se ve a sí mismo como alguien capaz de conseguir lo que se propone. Esto normalmente correlaciona con niveles altos de autoconfianza.

Orden

Para una persona escrupulosa, el orden del entorno en el que se encuentra es extremadamente importante. Normalmente, tareas como la limpieza serán bastante importantes para ella.

A menudo, los individuos con este rasgo tienen muchos problemas para convivir con personas más desordenadas o que le otorgan menos importancia a este factor.

Orientación al deber

Las personas escrupulosas normalmente tienen un sentido del deber muy desarrollado. Habitualmente tienen su propio código moral, que tratan de seguir sin importar las consecuencias de hacerlo. Por ejemplo, suelen ser muy honestos y evitan dañar a los demás conscientemente.

Además de esto, niveles altos de este rasgo provocan que un individuo se tome muy en serio sus obligaciones hacia los demás. Esto hace que, si alguien escrupuloso se compromete a realizar una acción, normalmente la lleve a cabo salvo en situaciones extremas.

Por todo ello, las personas escrupulosas suelen ser percibidas como dignas de confianza.

Orientación al logro

Los individuos que puntúan alto en escrupulosidad habitualmente se esfuerzan muchísimo para alcanzar la excelencia. Normalmente tienen varias metas desafiantes en las que trabajan, y desean ser reconocidos por los demás.

Cuando esta característica se da a la vez que otras como alto neuroticismo o alta apertura a la experiencia, puede provocar que la persona sea muy inconformista y que tenga un gran miedo a convertirse en alguien mediocre.

Autodisciplina

La autodisciplina es una característica compartida por las personas que son capaces de llevar a cabo una tarea que no les apetece pero que saben que les ayudará a conseguir un objetivo importante para ellas.

La autodisciplina también puede estar relacionada con el caso contrario; es decir, con la capacidad de evitar ciertos comportamientos que pueden resultar placenteros en el presente pero dañinos a largo plazo.

Deliberación

Por último, las personas que puntúan alto en escrupulosidad tienden a reflexionar con calma antes de tomar ninguna decisión o de llevar a cabo alguna acción que pueda tener consecuencias graves. Para estos individuos, su capacidad de planificar y pensar de manera racional suele ser extremadamente importante.

Relación de la escrupulosidad con el éxito

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Uno de los objetivos más importantes de la psicología de las diferencias individuales es descubrir qué características hacen que algunas personas alcancen el éxito y consigan lo que se proponen, mientras que otras nunca son capaces de hacerlo.

Durante mucho tiempo, se creyó que el mejor predictor del éxito futuro era la inteligencia (medida mediante el nivel de CI). Sin embargo, hoy en día sabemos que la escrupulosidad es en realidad el rasgo que mejor indica si una persona conseguirá lo que se propone o no.

De hecho, todos los rasgos que caracterizan a una persona escrupulosa guardan una gran relación con el éxito: la capacidad de tomar decisiones racionales, la autodisciplina, la capacidad para cumplir con los compromisos y actuar de acuerdo a la propia moral, la orientación al logro…

Por eso, hoy en día muchos investigadores se centran en tratar de descubrir si es posible emular las características de una persona escrupulosa en el caso de que no se posea esta característica de manera natural.

Relación con otros ámbitos de la vida

Según algunas investigaciones, el grado de escrupulosidad de una persona también tiene una fuerte relación con lo que le ocurre en distintas facetas de su vida.

Generalmente, altos niveles de este rasgo suelen traer resultados positivos, mientras que niveles bajos habitualmente producen desafíos y problemas de todo tipo.

Así, las personas con puntuaciones altas en este rasgo suelen sentirse más satisfechas con su vida, gozan de mejores relaciones íntimas (tanto con amigos y familia como con su pareja), tienen un nivel de ingresos mayor, e incluso parece que pueden llegar a ser más longevas.

Por el contrario, las personas con baja escrupulosidad suelen tener todo tipo de problemas, entre los que destacan la procrastinación, los hábitos dañinos, y las dificultades para mantener relaciones armoniosas con otras personas.

Conclusión

A pesar de ser vista como algo negativo en la cultura popular, la escrupulosidad es una de las características más importantes que puede tener una persona que quiera alcanzar el éxito en cualquier ámbito.

Por suerte, parece que muchos de los rasgos asociados a esta característica de la personalidad pueden desarrollarse con el suficiente esfuerzo y la formación de hábitos potenciadores. Sin embargo, todavía es necesario realizar más investigaciones en este sentido.

Referencias

  1. “Conscientiousness” en: 123 Tests. Recuperado en: 30 Noviembre 2018 de 123 Tests: 123test.com.
  2. “Conscientiousness” en: Psychology Today. Recuperado en: 30 Noviembre 2018 de Psychology Today: psychologytoday.com.
  3. “Conscientiousness: A ‘Big Five’ Personality Trait” en: Psychologist World. Recuperado en: 30 Noviembre 2018 de Psychologist World: psychologistworld.com.
  4. “6 Signs You Have A Conscientious Personality, According To The Big Five Personality Traits” en: Bustle. Recuperado en: 30 Noviembre 2018 de Bustle: bustle.com.
  5. “Conscientiousness” en: Wikipedia. Recuperado en: 30 Noviembre 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
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Alejandro Rodríguez Puerta es un psicólogo y coach titulado por la Universidad Autónoma de Madrid, que compatibiliza su trabajo en el campo de la salud mental humana con sus labores como escritor y divulgador. Actualmente colabora con varias páginas de psicología y salud, hablando sobre distintos temas relacionados con el bienestar de las personas.

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