
¿Qué es el río Sil?
El río Sil es un río que recorre el noroeste de la península ibérica, principal afluente del río Miño. Posee una longitud aproximada de 234 km, en los cuales discurre en dirección sursudoeste y sus aguas bañan parte del territorio de las comunidades autónomas de Galicia, Asturias y Castilla-León.
La cuenca del río Sil abarca un área aproximada de 7.987 km2, tocando parte del territorio de las provincias de Asturias, León, Lugo, Orense y Zamora. En su desembocadura posee un caudal promedio de 180 m3/s.
Historia del río Sil
- Época romana. Existen restos arqueológicos que evidencian la presencia de poblaciones asentadas en la cuenca del río Sil antes del siglo 1 a.C. En esta época, los romanos ya conocían las riquezas auríferas en el noreste de la cuenca del río Sil, que quedó registrado en el Edicto del Bierzo. Por ello, el emperador Augusto realizó una sistemática exploración y conquista de los pueblos nativos e inició la imposición de trbutos como parte de su política de ordenación del territorio. Bajo este modelo, en la cuenca del Sil se fundaron entidades regionales conocidas como civitates, cuyos pobladores pagaban impuestos al gobierno central de Roma por el uso del suelo. Las minas romanas mejor conservadas datan del siglo 1 d.C. y su explotación se inició bajo el emperador Flavio. Están ubicadas en la comarca de Valdeorras. Es tal la importancia de la minería romana en la región del Sil-Miño que los especialistas afirman que el trazado de los aproximadamente 318 km de la Vía Nova en el siglo 3 está relacionado con las explotaciones mineras.

- Edad Media. A partir del siglo IX y durante toda la Edad Media, en el Valle del Sil, conocido actualmente como Ribeira Sacra, se instalaron diversas órdenes religiosas. La explotación minera perdió relevancia para España hacia finales de la Edad Moderna. Las causas de esta pausa fueron los bajos precios de los minerales, la poca productividad de las minas y la abrupta orografía del terreno.

- Revolución industrial en adelante. Hacia finales del siglo XIX se reimpulsaron las explotaciones mineras con los avances tecnológicos y las técnicas industriales, producto de la Revolución industrial. Los principales recursos extraídos fueron carbón, sílice, hierro, talco, arsénico, mercurio, plomo, cuarcitas, cobre, zinc, calizas, cobalto, pizarra, wolframio, mármol y antimonio. A partir de 1883 se inició la interconexión ferroviaria de la cuenca del río Sil, impulsada por la creciente demanda de carbón para abastecer las industrias y la maquinaria del país. A partir de 1910 se extendió de manera lenta, y en ocasiones rudimentaria, la electrificación de la cuenca del río Sil, responsabilidad que recaía sobre compañías privadas que en principio buscaban abastecer las necesidades energéticas de sus industrias. En 1919 se inauguró la línea Ponferrada-Villablino, que conectaba 20 poblados de la cuenca del Sil con 63 km de vías férreas.
Características del río Sil

– Ubicación. El Sil se encuentra en el noroeste de la península ibérica, en España. Nace en la cordillera cantábrica, concretamente en la comarca de Laciana (León), cerca de Villablino. Es el principal afluente del río Miño, con el que se une en la provincia de Ourense (Galicia).
– Dimensiones. Longitud: aproximadamente 234 km. Cuenca hidrográfica: ocupa unos 7.800 km².
– Desembocadura. Se une al Miño en Os Peares (Ourense).
– Régimen hídrico. Pluvial-oceánico, con caudales más altos en invierno y primavera debido a las lluvias.
– Aprovechamiento. Es muy utilizado para producción hidroeléctrica gracias a sus cañones y saltos de agua. Forma el famoso Cañón del Sil, con paredes rocosas muy escarpadas y viñedos en terrazas.
– Importancia ecológica y económica. Vital para la agricultura, sobre todo los viñedos de la Denominación de Origen Ribeira Sacra. Es fuente de energía hidroeléctrica (varios embalses). Atractivo turístico por sus paisajes, rutas de senderismo y paseos en catamarán por los cañones.
Nacimiento, recorrido y desembocadura del río Sil
El Sil nace sobre la cordillera cantábrica a 1.900 m s.n.m., en la base del monte Peña Ornizcerca de La Cuesta y Torre de Babia, en la comarca de Babia de la provincia de León, Comunidad Autónoma de Castilla-León.
En sus más de 230 km de recorrido, alimenta con sus aguas un paisaje montañoso muy valorado por el turismo ecológico. Entre los parajes resalta el Valle de Laciana, una superficie de 21.000 hectáreas declarado en 2003 Reserva Mundial de la Biosfera por la Unesco.
El Valle de Laciana se encuentra en la localidad de Villablino, en la provincia de León. Es el primer poblado que encuentra el río Sil en su cuenca alta. Una maravilla natural que debe su existencia a la acción del río es el Cañón del Sil, sector que se extiende unos 50 km por los cuales el río fluye a través de canales labrados en la roca con paredes de hasta 500 metros de altura. Se encuentra en la cuenca media del río, justo antes de su desembocadura.
Desemboca en el río Miño (del cual es el principal afluente) a través de la Ribeira Sacra en la población de Los Peares, sobre la frontera entre las provincias de Lugo y Ourense de la Comunidad Autónoma de Galicia.
Para su estudio y administración hidrográfica, la cuenca del Sil se une tradicionalmente a la cuenca del Miño y se divide en dos partes: cuenca alta y media.
La cuenca alta abarca desde su nacimiento en la cordillera cantábrica hasta la comarca de Valdeorras en la provincia de Ourense. La cuenca media se ubica entre la comarca de Valdeorras hasta su desembocadura en el Miño.
Un tramo de la cuenca media del Sil sirve de frontera natural entre las provincias de Ourense y Lugo en la Comunidad Autónoma de Galicia. La cuenca ocupa un área aproximada de 7.987 km2, repartida entre el territorio de las comunidades autónomas de Galicia, Asturias y Castilla-León, en donde baña las provincias de Asturias, León, Lugo, Ourense y Zamora.
Contaminación del río Sil

Antiguamente, las aguas del Sil fluían libres y cristalinas hasta el Miño. Desafortunadamente, la intervención y las actividades humanas han modificado su recorrido, poniendo en riesgo la calidad de sus aguas.
En la actualidad, el equilibrio ecológico se ve perjudicado por el manejo irresponsable de los embalses. Al administrar el recurso hídrico, en ausencia de lluvias y de otros afluentes, dejan tramos secos arriesgando la supervivencia de la flora y la fauna silvestres que dependen del río.
Hacia 2019 existían al menos 20 infraestructuras para el aprovechamiento y la administración del recurso hídrico entre embalses y presas. El Sil también se ve afectado por el vertido de aguas residuales de origen urbano sin tratamiento. Las aguas fecales llegan al río y alteran el balance ecológico, haciendo difícil la oxigenación del agua.
Asimismo, las aguas residuales de la minería llevan al río una gran cantidad de mineral en polvo que, al unirse al cauce del río, produce una especie de fango que afecta la subsistencia de los microorganismos que se encuentran en la base de las cadenas alimenticias dependientes del río.
Economía del río Sil

Las principales actividades económicas que se desarrollan en la cuenca del río Sil están relacionadas con la producción de energía y la explotación minera. En menor medida se desarrollan actividades de producción vinícola y turismo.
La producción energética proviene de dos fuentes: la producción hidroeléctrica y la minería energética. La producción hidroeléctrica se lleva a cabo mediante la instalación de embalses y presas para aprovechar la fuerza de la caída del agua en su recorrido.
La minería energética moderna se concentra en la extracción de hulla y antracita, así como la transformación de estas materias primas en materiales o productos destinados al uso industrial.
Actualmente, la preocupación por la conservación del ambiente ha limitado la explotación minera en la cuenca del río Sil, pero aún existen explotaciones de minerales ornamentales (pizarras, calizas y mármoles) e industriales (arena de cuarzo y talco).
Ciudades que recorre el río Sil

La población de la cuenca del río Sil se distribuye de manera desigual. Gran parte de los habitantes se ubican en asentamientos de menos de 5.000 personas.
Entre las ciudades más importantes que recorre están:
- Ponferrada, provincia de León, Comunidad Autónoma Castilla-León, con 62.994 habitantes.
- El Barco de Valdeorras, provincia de Ourense, Comunidad Autónoma de Galicia, con 13.300 habitantes.
- Villablino, provincia de León, Comunidad Autónoma Castilla-León, con 7.709 habitantes.
Afluentes del río Sil
Debido a los distintos procesos de captura fluvial que se presentan en la cuenca del río Sil, este recibe agua de algunos de los ríos de montaña que lo rodean en su viaje a terrenos más bajos. Entre los más importantes están Valseco, Lor, Navea, Caboalles, Cúa, Boeza, Cabe, Burbia, Valdeprado, Oza, Soldón, Bibei, Cabrera, Barredos, Camba, Selmo y Mao.
Flora del río Sil
En la cuenca del río Sil hay áreas con una gran biodiversidad que han sido protegidas por organismos regionales, nacionales y entes internacionales como reservas de la flora. La variación de la altura determina el tipo de vegetación presente en cada zona.
Entre las especies más comunes se avistan castaño, mora, olivo, vid, tejo, encina manchega, roble, jara, salguero, fresno, alcornoque, acebo, lavanda, madroño, aliso, arándano, haya, orégano silvestre, abedul, milenrama y avellana.
Fauna del río Sil
Los mismos territorios protegidos como reserva de la flora sirven de hábitat para diversas especies que encuentran en estas zonas protegidas un lugar de descanso en sus migraciones o su hogar habitual.
Un ejemplo son los 50 km del Cañón del Sil, declarado Zona Especial para la Protección de Aves (ZEPA). Entre las aves se encuentran las siguientes especies: abejero europeo, garza real, milano negro, ánade real, alondra totovía, alcotán europeo, curruca rabilarga, paloma zurita, alcaudón dorsirrojo y tórtola europea.
También chova de pico rojo, críalo europeo, águila culebrera, autillo europeo, aguilucho cenizo, búho chico, águila real, golondrina dáurica, aguililla calzada, mirlo acuático europeo, águila pescadora, halcón peregrino, chotacabras europeo y martín pescador.
Asimismo, el desmán ibérico, doncella de ondas, lagarto verdinegro, tritón ibérico, murciélago pequeño y grande de herradura.
También sapillo pintojo ibérico, culebra de collar, ciervo volante, murciélago de bosque, boga del Tajo, garduña, murciélago ratonero grande, salamandra común, bermejuela, capricornio de las encinas, nutria europea, rana patilarga, armiño y gato montés.